Última actualización 10/03/2009@12:33:50 GMT+1
Poco o nada más se puede decir de la temporada más grande del mejor jugador español de todos los tiempos. All Star por segunda vez en un mes de febrero que le ha visto llegar a medias de 21.5 puntos, 11.2 rebotes, 5.1 asistencias y 1.2 tapones. Dos veces ‘Jugador de la Semana en el Oeste’. Simplemente el mejor ‘cuatro-cinco’ de la NBA en estos momentos. Historia pura de nuestro baloncesto.
[Por David CarroFotos: Getty Images]
Sentarse a charlar con él dista ya mucho de aquellas primeras veces como descollante junior del Barça. Viéndole ahora, en lo alto del merecido pedestal, uno no puede sino recordar la trayectoria de Pau hasta llegar al momento presente. Aquel chico tenía la misma mirada de confianza, de que no le asustaba nada, ni siquiera las desmedidas expectativas puestas sobre él. Hoy su serenidad no sólo demuestra que las superó todas, sino que acabó creando las suyas propias, mucho mayores, para alcanzarlas también. Hablar con Pau Gasol es hacerlo con un mito de nuestro deporte. Disfrutemos pues de la charla.
Gigantes: El anillo como objetivo claro, los Lakers enrachados como el mejor conjunto de la NBA y tú de dulce desde que se lesionó Bynum con, de nuevo, cambio de posición incluido. Pero ni lo has notado.
Pau: Desde la lesión de Bynum he jugado muchos más minutos y eso ha ayudado a que estuviera mejor. Creo que llevo, desde ese momento, unos cuarenta y pocos minutos de media. Además no he notado el cambio de posición porque cuando Bynum estaba sentado en el banquillo yo seguía jugando de center. Lo bueno es que cuando está él puedo alternar las dos posiciones y me permite atacar desde diferentes ángulos a la defensa. Me adapto de forma muy natural, tengo la técnica suficiente para jugar de ‘cuatro’ y el físico para emparejarme a los pivots.
G: Por cierto, una desgracia lo del chico. La mala suerte lo persigue, y a vosotros también, porque él os da otra dimensión.
P: Bynum ha tenido muy mala suerte y lo siento mucho por él porque ya le costó el año pasado tener que estar apartado tanto tiempo del equipo. Aparte, ahora estaba jugando al mejor nivel de su carrera pero mira, en una jugada desafortunada se vuelve a lesionar y le toca estar otra vez fuera. De todos modos somos un equipo con mucha profundidad, con mucha calidad en nuestros jugadores y podemos reponernos a una baja tan importante como la suya. De momento estamos contentos, pero aún queda mucho.
G: No se puede pedir mucho más a vuestra temporada, y menos a la tuya. ¿Estamos viendo al mejor Pau Gasol de siempre?
P: Posiblemente estemos viendo ahora al mejor Pau Gasol, pero no lo sé porque es algo relativo. Sí que estoy a un
buen nivel, me encuentro físicamente bastante bien, respondiendo a lo que he de hacer y muy motivado ante la situación en la que estoy ahora. Con muchas ganas de que lleguen los play offs. Quedan muchas batallas por ganar. Estoy ansioso porque llegue lo bueno.
G: ¿Notas que te llega ese punto de madurez en el que se unen la potencia física al mejor nivel y la experiencia necesaria para maximizar tu potencial?
P: Creo que sí, la experiencia la tienes, la vas asumiendo cada año que pasa y es todo eso que ganas a nivel de saber jugar, de dosificarte, de cuidarte más y trabajar físicamente lo que tienes que trabajar. Lo maduras todo.
G: También hay que destacar la preparación física específica que estás llevando a cabo este año. Parece dar sus frutos.
P: Sí, me he estado preparando esta campaña para estar físicamente más fuerte, porque el año pasado tuve varias molestias que influyeron en mi juego al final. Quiero que una vez llegado el play off pueda estar ahí sin problemas.
G: Y dominando de sobra el triángulo de ataque de Phil Jackson ¿Verdad? ¿Te sientes integrado totalmente en él?
P: Lo domino bastante, me he familiarizado ya mucho más con el sistema. Sé las opciones que hay en la pista con los diferentes jugadores y me siento mucho más cómodo este año. He aprendido además a jugar en la posición de ‘alero, ala-pívot’, así que estoy muy contento con eso porque me permite hacer más cosas.
G: Vamos con los máximos rivales ¿Hasta que punto fue importante para vosotros imponeros a los Celtics en Boston tras ganarles en Los Angeles?
P: Fue muy, muy importante por lo que pasó el año pasado en las Finales, al no poder ser capaces de ganar ni un solo partido en su cancha. Psicológicamente nos da mucha confianza porque les hemos ganado los dos partidos esta campaña.
G: Una temporada en la que no están solos en la nómina de aspirantes. Hay varios equipos de gran nivel, como Cleveland, Orlando, San Antonio…
P: Sí, este año hay varios equipos que son muy competitivos, con grandes jugadores, y nunca se sabe lo que puede ocurrir hasta el final de la temporada, porque también hay que contar con las posibles lesiones. Puede pasar de todo, así que diría que contendientes reales al título hay varios.
G: Pero a vosotros os preocupará más San Antonio, porque os veréis primero las caras con ellos en el Oeste.
P: Los Spurs tiene el segundo mejor record de la Conferencia y han tenido mucho éxito en la última década. Tenemos todo el respeto del mundo por ellos y no les vamos a subestimar. Son muy duros y van a pelear hasta el final para ganarnos.
G: De todas maneras, en L.A. no vale ya nada que no sea un título. Qué diferente a lo que te tocaba vivir en las pasadas temporadas.
P: Desde luego, estar en los Lakers me motiva muchísimo y el sueño es poder conseguir el campeonato. La pasada campaña nos quedamos muy cerca, así que este año esperamos lograrlo.
G: Y eso hace que la campaña sea más dura, porque sois el equipo a batir. Os obliga a dar el máximo en cada partido.
P: Estamos compitiendo para ser los mejores de la NBA en la temporada regular y es duro porque todos quieren ganar a los Lakers, se motivan más cuando vienen a jugar a Los Angeles. Incluso los pabellones rivales se llenan cuando vamos… Es lo que tiene, si quieres ser el mejor tienes que jugar a un gran nivel.
G: Y en tu opinión, ¿cuál de ellos puede suponer una sorpresa a la hora de la verdad?
P: Uno de los equipos con los que hay que tener cuidado es Denver, que desde que tienen a Billups juegan un baloncesto mucho más organizado y ya están demostrando que pueden ser muy buenos. Lo serán porque Iverson, siendo uno de los mejores de siempre, no le daba a los Nuggets lo que necesitaban.
G: De todos modos, para que los Lakers sean considerados los grandes favoritos, debe haber algo que los distinga del equipo que perdió las pasadas Finales ¿Qué es, en qué sois diferentes?
P: Este año estamos más convencidos y más preparados para poder tener opciones de ganar el anillo. La temporada pasada fue todo un poco más inesperado y a la carrera. Pudimos conseguir el mejor record jugando bien justo al final de la campaña, desde mi llegada. Fuimos pasando rondas de play off pero no pudimos rematar la faena. Ahora estamos mejor preparados.
G: ¿Es el anillo de la NBA lo que más te obsesiona ahora mismo? ¿Más que otro título con la selección española? Tu posible ausencia en el Eurobasket está en boca de todos.
P: Mi máximo objetivo ahora, mi sueño, es el anillo de campeón de la NBA. La selección española tiene un muy buen equipo con o sin mí. La final del Campeonato del Mundo se ganó sin que yo estuviera en la pista, sin ir más lejos.
G: Bueno, el que sí estuvo fue tu hermano Marc. Resulta curioso el paralelismo que se ha establecido entre él y tú debido a su etapa en los Grizzlies ¿Cómo estás viviendo su experiencia allí?
P: Es difícil. Veo lo que vive Marc y es muy similar a lo mío. Yo lo he vivido. En su primera temporada ha cambiado de entrenador, a mí me pasó en la segunda campaña. Pero es que en los seis años que estuve no sé cuantos técnicos hubo: cinco, seis, siete… Es frustrante y difícil para Marc porque es muy emocional y no le gusta perder para nada. Intento aconsejarle y calmarle un poquito, para que entienda mejor la situación. No se puede tener todo el primer año, como por ejemplo jugar tanto como lo hace él, que es muy complicado.
G: Y de tu hermano a un amigo tuyo muy especial, porque siempre se le había tachado de compañero complicado ¿Cómo es Kobe Bryant?
P: Yo lo respeto mucho: su mentalidad, su trabajo. Es un ganador nato, un competidor total. Hace lo que sea para que el equipo gane. A veces intenta hacer demasiado, pero él es así, lo lleva dentro. Yo sé lo que trabaja cada día para ser quien es y cómo se cuida. La verdad es que nos entendemos perfectamente.
G: ¿Lo de que sea fan del Barça es cosa tuya? (Kobe apareció este mes en la portada de la ESPN con el uniforme blaugrana del equipo de fútbol)
P: No, la culpa es de Ronaldinho, porque le encantó cuando le vio jugar con el Barcelona. Fue entonces cuando decidió que le gustaba el Barça.
G: ¿Y tú, no te despiertas todavía algunas mañanas y te pellizcas para creer que estás en los Lakers luchando por el anillo de la NBA como un jugador All Star? Vaya sueño el que vives, el que te has labrado.
P: No, ya no (sonrisa). Ahora acepto un poquito más la realidad. El año pasado sí, e incluso en los play offs no me lo acababa de creer, pero ahora ya es mi realidad y por eso me intento centrar al máximo en ella. Hay que aprovechar la oportunidad.
G: Debes sentir un gran orgullo. Antes los niños pedían la camiseta de Jordan o Kobe cuando uno venía al All Star o a las Finales de la NBA… Ahora quieren la de su ídolo, la tuya.
P: Una de las cosas que recompensan más es el efecto que podemos tener en los chavales que vienen detrás nuestro. Que vean que no es imposible. Es una suerte que tenemos el poder estar en esta situación. El hecho de que los chavales tengan nuestros pósters en su habitación, como yo tenía el de algunos jugadores con los que compito hoy y con los que comparto estatus de All Star, es una bendición. Cuando yo era un crío pensar en esto, en la NBA, era imposible, y en el All Star, una locura. Ahora ya no lo es.
G: Pues sólo queda darte las gracias, por todo ello. Como siempre, un placer.
P: Muchas gracias a vosotros.