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Alguien pensaba que el Tau podría perder en casa ante el Olympiacos y ceder en el mismísimo Buesa Arena el primer puesto de su grupo y con él el factor cancha a favor en el play off previo a la Final a Cuatro? Yo, desde luego, no. En mis especulaciones previas a la jornada final del Top 16 todo lo centré en si el Barcelona ganaría o no en Tel Aviv al Macabbi y di prácticamente por sentado que el Tau ganaría por más de tres puntos –la diferencia que necesitaba para remontar el average con los de El Pireo- y que el Real Madrid daría buena cuenta del Alba mirando de reojo para ver qué sucedía en el Nokia Arena de Tel Aviv. Pues sí, sí… Resulta que el equipo de Ivanovic no vio más que el trasero de los de Yannakis a fuerza de ir por detrás en el marcador y el de Plaza recurrió otra vez al milagro para ganar de manera misérrima ante un Alba magnífico que parecía que, de los dos equipos que saltaron al parquet de Vistalegre, el que se jugaba la vida era él. No sé muy bien por qué se reían tanto los jugadores del Real Madrid al finalizar el partido. ¿Por la gesta que suponía ganar por uno en el último segundo a un equipo desahuciado en la competición? ¿Por no tenerse que enfrentar al Tau en cuartos? ¿Era una risa nerviosa? No termino yo de entender a este club. Ya puestos a preguntar, habría que saber quién fue el cerebro que decidió soltar a Blagota Sekulic (21 puntos 8 rebotes con el equipo berlinés) para fichar a Lazaros Papadopoulos. Recuerdo una frase de Antonio Martín cuando ficharon al montenegrino procedente del PAOK en 2007: ‘Nos gusta porque le ha plantado cara a Felipe y eso no lo hace cualquiera’. Apuesta corta. No hubo paciencia. El jueves pasado demostró que alguien se equivocó muy gravemente.
Como gravemente tropezó el Tau ante el Olympiacos. El grupo heterogéneo de principio de temporada se ha convertido –por lo visto en Vitoria- en un excelente equipo liderado por Papaloukas y ya con Childress recuperado. Al equipo de Ivanovic le gusta correr y contra los griegos no es nada sencillo hacerlo. Que tome nota el Real Madrid. El juego que le gusta hacer al Tau posicionalmente –bloqueo y continuación- no se le puede hacer alegremente a una pareja como la formada por Papaloukas y Vujcic; demasiadas horas de vuelo.
Ahora el Madrid deberá viajar a Atenas para jugar dos partidos y tratar de sorprender a los de Yannakis en el pabellón de La Paz y la Amistad al menos en un partido. Regresar a Madrid con una losa de dos a cero no iba a ser fácil de levantar por muchas apelaciones a los milagros que se hagan desde el entorno blanco. No peor cosa contra estos arranques raciales que un play off a cinco partidos. Suelen dejar a cada uno en su sitio. El Top 16 que han hecho los de El Pireo no invita al optimismo, pero agarrémonos a un clavo ardiendo para seguir soñando con la posibilidad de que haya dos equipos españoles en la F4 de Berlín.
Porque uno va a estar. Barcelona o Tau. Creo que en el pensamiento de Ivanovic no estaba visitar de nuevo el Palau Blaugrana. Ahora, la ventaja que podría tener el Tau por haber derrotado ya dos veces al Barça puede quedar invalidada por el subidón que tendrá el equipo de Xavi Pascual después de haber solventado tan notablemente la visita a Israel. Sobre esta eliminatoria tan impactante pesarán no pocos factores ¿Pesará de nuevo el hecho de que Ivanovic fuera el jefe de Pascual? ¿Volverá la defensa baskonista a desactivar a Navarro tal y como hiciera en la semifinal de Copa? ¿Preparará el Barcelona trampas continuas con defensas zonales que tanto se le atragantan al Tau? ¿Ha entrado el Tau en una pequeña crisis que le llevó a caer también en Bilbao? Los dos clubes se juegan mucho en este envite. Estar o no en Berlín puede determinar muchas cosas. Los dos han basado gran parte de su temporada en esa cita. Ninguno se conformará con haber llegado hasta aquí. Y si al Tau no le iba a consolar el hecho de haber ganado la Copa, ¿qué decir de un Barcelona ayuno de títulos desde hace unas cuantas temporadas? Que de cuatro partidos perdidos en la Euroliga dos hayan sido en casa y dos de viaje no aclara mucho sobre la ‘necesidad’ del Tau de tener a favor el factor cancha. El Barça, en cambio, ha hecho del Palau un fortín inexpugnable en la Euroliga... que el Tau ha asaltado en la Liga. Repito: para cualquiera de los clubes no estar en Berlín será un fracaso. También para el Real Madrid, por supuesto.
Se avecinan tiempos apasionantes en la Euroliga y para el basket ACB que opta a tener dos plazas en Berlín. ¡A coparlas!