Personaje
Recordar para
seguir creciendo
Última actualización 17/03/2009@11:39:56 GMT+1
En pocas horas el pasado y el futuro se fundieron simbólicamente creando esa combinación necesaria para conseguir el baloncesto crezca fuerte e ilusionado. Mientras Rudy saltaba hacia el futuro recordando, eso sí, a un pionero como Fernando Martín, Badalona se reunía en el viejo pabellón de La Plana para rendir homenaje a uno de nuestros grandes, a Alfonso Martínez.
[Por Miguel PanadésFoto: Fundación Ferrándiz]
Nadie más que él puede presumir de haber ganado la liga con tres equipos diferentes: Real Madrid, Barcelona y Joventut. Es Alfonso Martínez uno de los mejores jugadores que ha dado nuestro baloncesto, uno de los pioneros en España en el juego de espaldas al aro, en la lucha bajo los aros frente a jugadores de mucha mayor envergadura.
Alfonso Martínez, Zaragoza 1937, fue protagonista en la década de los cincuenta y sesenta, épocas en las que nuestro baloncesto se vivía también en pistas descubiertas, cuando la atención mediática era menor pero cuando empezaba a gestarse la pasión por un deporte que enganchaba a miles de jóvenes repartidos por toda la geografía española.
Hijo de un empleado del Heraldo de Aragón destinado a Barcelona Alfonso Martínez empezó destacando por su estatura, 1.97, para en los diferentes equipos por los que pasó, Mataró, Joventut, Barcelona, Picadero, Real Madrid y Breogán, ir perfeccionando su estilo hasta convertirse en un referente. Eran tiempos en los que Buscató y Emiliano revolucionaban el baloncesto, cuando el Picadero de Barcelona desafiaba a los grandes y la hegemonía del Real Madrid intentaba ser rota por aspirantes al título como Barcelona o Joventut. Tiempos donde aparecían los primeros americanos mostrando un talento muy superior a los nuestros, donde las noticias de Estados Unidos nos traían informaciones sobre una NBA que abría la puerta a los jugadores de color donde unos tipos llamados Bill Rusell o Wilt Chamberlain asombraban al mundo con sus gestas.
Pero en España el baloncesto comenzaba a latir cada vez con más fuerza y aunque nuestras selecciones no podían con la fuerza y talento de los jugadores del Este, la competición doméstica llevaba cada vez más aficionados a las pistas consiguiendo empezar a crear esos mitos que ahora son cada vez más reconocidos. Y entre esos mitos, Alfonso Martínez, 147 veces internacional, partícipe en la Olimpiada de Roma en 1960 formando pareja de pivot con el hoy médico del DKV Joventut, Jorge Guillén.
Maestro entre los pioneros
El baloncesto del presente vive en la cima del mundo, ilusionando a los más jóvenes con los mates de Rudy, con las imágenes mágicas de nuestros NBA convertidos en estrellas universales. Tenemos All Star, tenemos protagonista en el concurso de mates de la NBA, tenemos oro mundial, plata olímpica, tenemos la segunda mejor liga del universo, tenemos las mejores selecciones en edades de formación. Un presente alucinante, impensable cuando hace cuatro o cinco décadas el baloncesto parecía ser cosa de unos pocos locos que se salían del guión futbolero y se lanzaban a disfrutar de un deporte importado de Estados Unidos. Si hoy somos lo que somos se lo debemos a Alfonso Martínez y a los que como él, se convirtieron en pioneros de un baloncesto emergente capaz de sembra la primera y decisiva semilla para que las posteriores generaciones crecieran fuertes. Esa ilusión de los tiempos de balones de cuero, zapatillas, de tela y pistas de cemento fue la base para el posterior desarrollo de nuestro baloncesto.
Rudy quiso rendir homenaje y reconocimiento a Fernando Martín cuando se dispuso a realizar el salto más importante de su vida. Badalona, ese mismo día, quiso rendir homenaje a Alfonso Martínez y ese viejo y entrañable pabellón de La Plana, ahí donde se vivieron noches inolvidables, gestas que han quedado guardadas en las retinas de los más veteranos, se llenó de nostalgia, de respeto, de afecto a quien fue un símbolo de nuestro pequeño baloncesto de entonces tal y como ahora lo son nuestras estrellas del gran baloncesto del presente.
Para seguir creciendo es importante saber de donde venimos. Para conseguir que las futuras estrellas suban fuertes y valoren lo que significa el baloncesto es importante explicarles bien quiénes fueron nuestros pioneros. Quién fue Alfonso Martínez, quién fue Fernando Martín. Dentro de cuarenta años será importante explicar que Rudy Fernández fue el primero que saltó en un concurso de mates de la NBA o que Pau Gasol fue el primer español All Star.