A por
el anillo
Última actualización 24/03/2009@11:15:59 GMT+1
Nuevo reto para la escolta mallorquina. Tras su gran experiencia con las Sparks en 2007 este verano volverá a Los Ángeles nada menos que para luchar por el anillo de la WNBA.
[Por Fernando MartínFotos: Getty Images]
El pasado fin de semana Marta Fernández finalizó la primera fase de la Liga polaca; a partir de ésta luchará por revalidar el campeonato que consiguió hace un año. Con el Wisla Can Pack ha ganado los últimos tres títulos de ese país en disputa (Liga, Supercopa y Copa), engrosando un palmarés que a sus 27 años ya impresiona: 5 Ligas, 4 Copas, 2 Supercopas, 2 bronces europeos… «No será fácil volver a ganar la Liga, pero lo intentaremos. Tenemos muchas ganas de conseguir el triplete», nos explica desde su casa en Cracovia.
Pronto la cambiará por la costa oeste de Estados Unidos. Tras el paréntesis del año pasado, en 2009 volverá a disputar la WNBA, en la que tuvo un esplendoroso estreno en 2007. Con Los Angeles Sparks, fue incluida en el mejor quinteto rookie de la temporada, jugando 26 minutos de media y contando con toda la confianza de su entrenador, el mítico Michael ‘Cooop’ Cooper. «Me hace muchísima ilusión volver allí; fue una de las mejores experiencias de mi vida. Que cuenten conmigo es un placer y un orgullo; estoy muy ilusionada», se sincera.
El anillo en el horizonte
No será fácil, pero la mallorquina tiene motivos para aspirar este año a ganar la WNBA, una competición cuyo estilo de juego le viene como anillo al dedo; nunca mejor dicho. En su primera etapa en las Sparks la grandísima Lisa Leslie estuvo ausente toda la temporada por embarazo, haciendo imposible llegar a play offs a pesar del gran papel de Marta (promedió 8.7 puntos y 3.0 asistencias, siendo titular en 20 de los 34 encuentros). «Fue muchísimo mejor de lo que me imaginaba. Yo fui con los pies en el suelo, pues no iba a jugar muchos minutos. Tuve mucha suerte porque el entrenador confió en mí desde el primer momento. Ahora voy con la misma mentalidad, el equipo es muy diferente; está hecho para ganar la Liga. Va a ser difícil tener minutos pero lo voy a dar todo», explica.
En aquella experiencia, recién llegada del Barça –antes de que este club desapareciera–, la mallorquina jugó muchos más partidos de base que de escolta por las necesidades del equipo. Era la más dotada para dirigir a las Sparks, haciéndose imprescindible desde el principio. «Lo bueno de Michael Cooper es que confía en todas las jugadoras; hace rotar al equipo. Son cuatro meses de Liga y hay muchos partidos cada semana. Yo creo que esta vez jugaré más escolta que de base, pero no me hago una idea de cuántos minutos».
2009 será el último año en activo de Leslie, leyenda en vida del baloncesto femenino, con cuatro oros olímpicos y dos títulos de la WNBA en su historial. «Va a ser muy especial jugar con ella el último año. Cuando estuve en L.A. Lisa entrenó algunos días con nosotras y es una profesional enorme; siempre intenta ayudar. Conmigo se portó muy bien. Va a ser un orgullo para mí compartir vestuario con una de las mejores jugadoras del mundo», cuenta.
La pívot californiana retrasó su retirada un año a petición de Candace Parker –última MVP–, quien la persuadió para intentar conseguir un anillo juntas este año después de quedarse en la final de conferencia en 2008. Por su parte, Parker dará a luz al hijo que ella y el jugador de los Sacramento Kings Shelden Williams esperan a principios de mayo. Si no hay problemas se incorporará a las Sparks a principios de junio; media temporada regular por delante para coger ritmo y una buena posición en los play offs. «Yo creo que se va a convertir en la mejor jugadora de la historia; lo que hizo el año pasado fue extraordinario. Ojalá vuelva en buena forma del embarazo y nos dé un argumento más para ganar el título, aunque ya con jugar los play offs yo estaría encantada», señala de la que, igual que ella, es hermana de un jugador NBA: Anthony Parker, de los Raptors. Para Marta jugar en Los Angeles será también una oportunidad de ver con más asiduidad a Rudy, cuyo golpazo contra el parquet de la semana pasada siguió desde la distancia. «Las imágenes impactan mucho. Tuvo una pinta muy fea. Me enteré a la mañana siguiente, viendo los titulares por internet. Luego hablé con mi madre, con él y ya me tranquilizaron», relata.
Tercer verano sin selección
En el este de Europa el baloncesto femenino tiene un panorama completamente diferente al que conocemos nosotros: recibe una atención enorme y la inversión de los clubes va en consonancia, razón fundamental para su emigración hace dos años. El gran rival del Wisla por el campeonato polaco es el Lotos, equipo con el que hay «mucha rivalidad. Aquí los partidos contra ellas son un acontecimiento. Viene mucha gente, se retransmite por la tele; es un duelo muy bonito». Polonia este año también organizará el Eurobasket masculino («la gente está muy emocionada aquí; va a ser chulo»); el femenino será en Letonia… pero Marta no estará por su ineludible compromiso en L.A.
Por tercer verano consecutivo será ausente en la selección. «Yo el año pasado estuve a la espera y no fui convocada. No quería que me pasase lo mismo esta vez», subraya, aclarando que «lo acepté totalmente; además, me vinieron muy bien esas vacaciones porque ahora me encuentro muy bien físicamente para hacer todo el año seguido: Liga polaca, WNBA y luego otra vez a Europa. Las Sparks merecían que yo correspondiera este año». Sigue igual de ilusionada que siempre con volver a la selección en el futuro, pero ahora «estoy totalmente centrada en Polonia y Los Ángeles. No soy persona de pensar a largo plazo». Aunque pronto tendrá que decidir dónde jugará la próxima temporada. Concluye contrato en Polonia y el abanico de opciones que se le presenta es amplio. Por algo es una de las mejores exteriores del continente.