Clay Tucker
Última actualización 14/04/2009@13:01:46 GMT+1
El escolta norteamericano es el jugador más destacado de la ACB en este tramo de la temporada. Tras su llegada, el Cajasol ha salido de puestos de descenso y ve la salvación más cerca.
[Por Carlos VelascoFotos: Cajasol]
No es aquel Old Dan Tucker que se limpiaba su cara con una sartén caliente y que atraía a las mujeres (personaje de una canción tradicional norteamericana), ni tampoco Preston Tucker, un famoso diseñador de automóviles. Este Tucker se llama Clay, nació en Ohio en 1980 y es un escolta de 1.95 m. que en sólo cinco partidos con el Cajasol ha revolucionado la ACB. Sus 37 puntos ante el Pamesa Valencia le valieron para obtener el galardón de MVP de la jornada 28 con 39 de valoración y sus canastas de todos los tipos (en suspensión, a 8 metros, con dos jugadores encima, penetrando...) le han servido para encarnar el papel de salvador en su conjunto (recordar que protagonizó la última jugada victoriosa contra el C.B. Murcia). Estamos ante un anotador compulsivo. Estamos ante Tucker, Clay Tucker.
Gigantes: Sevilla es devota. ¿Te extrañaría que en época de Semana Santa te considerasen un santo?
Tucker: No creo que sea un santo. Llegué a Sevilla cuando el equipo estaba en la última posición y durante todo este tiempo he hecho lo que se suponía que tenía que hacer.
G: ¿Qué fue lo que te llamó la atención para decir sí al Cajasol?
T: Era un desafío. El equipo iba último y ahora estamos donde queríamos. Día a día mejoraremos en los entrenamientos, cogeremos más confianza y podremos ganar a cualquiera.
G: Quedaste libre tras tu salida del Dinamo de Kiev. ¿Qué ocurrió?
T: Hubo problemas financieros como en el resto del mundo. Nos dijeron que no había dinero para pagar a los extranjeros y teníamos dos opciones: quedarnos gratis o buscar otro equipo. Elegí la segunda.
G: ¿Fichar por el Cajasol ha sido una de las mejores decisiones de tu vida?
T: Es una situación muy buena. Estoy jugando bien y en los 5 primeros partidos hemos ganado 4. No sé lo que haré la siguiente temporada porque mi contrato es sólo hasta junio. Quizás me quede. Tengo que valorarlo.
G: ¿Qué ha tenido que pasar para que metas más de 30 puntos en un partido? Es algo inusual en la ACB.
T: Los equipos de España no sabían qué esperar de mí. No conocían cómo podía botar el balón, cómo tiraba y cómo podía hacer mejores a mis compañeros. Ahora los rivales tienen una idea de cómo soy y se centrarán en mí mucho más. Eso ayudará a que mis compañeros puedan aprovechar las ventajas que se generen.
G: Sorprende ver a un excepcional anotador fuera de la NBA.
T: No jugar allí fue una cuestión de timing. Hay muchos contratos a largo plazo y cientos de jugadores optan a entrar. Además, hay posiciones que están cubiertas en la NBA y otras que no. Siempre creí que el dinero de la NBA es equiparable al de Europa y lo importante era ser feliz y tener un contrato.
G: La ACB produce expectación en todo el mundo. ¿Te ha presionado esto en algún momento?
T: Nunca tuve presión ya que manejo muy bien los nervios. Me concentro aún más cuando hay desafíos y hago mejor mi trabajo. De todas formas, cualquier cosa que hiciese en el equipo iba a estar bien porque la situación era muy mala.
G: Estás tan seguro de ti mismo que incluso planteas que puedes meter más de 40 puntos.
T: Sí, me entrevistaron en acb.com y dije que podía meter 40-50 puntos antes del final de la temporada. Contra el Pamesa me quedé a un triple de llegar a los 40. Cuando digo algo, hago lo máximo para cumplir ese desafío.
G: ¿Cuándo te diste cuenta de que podías anotar mucho?
T: En mi primer año después de la NCAA, en 2004. Para entrar en la NBA tenía que centrarme en ser bueno en algo en especial. En esa liga hay jugadores que sólo hacen alguna cosa muy bien y en el resto se defienden. Por eso me centré en mi mejor cualidad: anotar.
G: También jugaste en el Khimki en la temporada previa a su eclosión. ¿Cómo te fue?
T: Tenía un presentimiento de que el Khimki iba a cambiar y que se convertiría en un gran conjunto. Ya hace un año era un buen equipo y los directivos buscaron jugadores buenos de la NBA. Al final de la temporada había muchos extranjeros que estaban en su órbita para fichar y entendí que iba a tener pocas oportunidades, así que decidí marcharme.
G: Todavía no has llegado a los 30 años. ¿Cuáles son tus aspiraciones?
T: Creo que soy suficientemente bueno para jugar en cualquier lugar donde el balón bote y tengo la NBA como objetivo. Mis aspiraciones con 28 años se basan en mejorar como jugador y como persona.
Aficiones curiosas
G: Parece ser que el póker te encanta. ¿Juegas a menudo?
T: Sí, juego al póker online. Además, aprovecho y jugamos con mi familia en el verano para divertirnos. Por otra parte, a veces voy a los casinos cerca de donde vivo.
G: ¿Cuando te retires vivirás en Wall Street?
T: No creo. Hay demasiado tráfico y la vida es muy estresante. Me gustaría formar una familia en un lugar bonito y tranquilo.
G: Sí, pero te gusta mucho el mundo de las finanzas. Comentan que podrías haber sido ‘broker’.
T: Estudié negocios en la Universidad y me especialicé en la asesoría financiera. Me gusta ayudar a las personas a que manejen su dinero sabiamente en la Bolsa.
G: Te encanta viajar. ¿Cuál será tu próxima escapada?
T: A las Islas Canarias donde podría ir a la playa, a relajarme y a dormir. No vendrían mal 3 ó 4 semanas sin preocuparme por nada.