Reportajes
[Por David Carrol
Fotos: Getty Images]
Última actualización 02/06/2009@14:12:53 GMT+1
Pasaron a la Final del Oeste resoplando, dando las gracias a los astros del baloncesto, al Staples Center y a Pau Gasol. Uno nunca sabe qué Lakers aparecerán en cada partido. Son una incógnita a despejar y la temporada está terminando. Mala cosa. Llegar al séptimo choque (89-70) contra los aguerridos pero cojos Rockets, huérfanos de Yao Ming y T-Mac, no es buena señal para las huestes del Zen. Los Nuggets esperan detrás del telón con ansia, pues notan la sangre en el agua californiana. La debilidad ¿Qué Lakers veremos ante Denver? Nadie lo sabe. Ni siquiera ellos mismos. Lo único cierto es que no irán a ninguna parte sin la mejor versión del mayor crack español de todos los tiempos. Es una estrella, simplemente, sublime.
Gracias Pau, mil gracias
Salieron con un 8-0 de inicio, con el santuario angelino gritando su ira. Al descanso ya ganaban por 20 puntos (51-31) y hasta Bynum parecía el que firmó la millonaria extensión de contrato. Ariza metía dos triples rápidos y los Rockets no vieron aro hasta que pasaron 5 minutos del primer cuarto… Todo ello con Gasol haciendo estragos (21 puntos, 18 rebotes, 3 tapones). «No hay nada de lo que preocuparse, simplemente saldremos a jugar en casa. Actuamos de forma distinta en el Staples Center». Lo vaticinaba con mucha razón Kobe (4/12 en tiros para 14 tantos, otra vez con malos porcentajes en un partido a vida o muerte, firma un 38% en los últimos cinco disputados), ya que nadie mejor que él conoce las lagunas de su grupo. Sabe que necesitan el calor de Beverly Hills, las joyas y el bronceado, a Nicholson y a Denzel Washington. La vida sería mucho más aburrida sin ellos. Y uno que responde a ese perfil es Pau. Arropado juega con mucho más acierto, es más determinante. Que se lo digan a Houston, que en el día decisivo lo cabreó y lo sufrió como nunca. Atacó los aros y cargó el rebote a lo campeón. Tanto que salió ovacionado del feudo angelino. Ante los atléticos Chris Andersen y Nene Hilario nuestro astro vivirá una prueba de fuego distinta… Y volverá a ser crucial. Como lo será la evolución de la espalda de Odom (6 puntos, 7 rechaces en el 7º choque) o la no aparición en estos play offs de Derek Fisher (5.2 puntos, 29.4% en tiros). Billups puede hacer estragos con respecto a este último asunto pero, visto lo visto ante los tejanos, la clave de estos Lakers con dos caras será, de nuevo, el espigado chico nacido en Sant Boi (incluido en el ‘Tercer Quinteto’ de la Liga). Démosle las gracias.
Un día no aparecen…
Sonrojante el 17-1 de inicio en el 6º partido jugado en Houston (95-80 final, los angelinos no anotaron en los primeros 6 minutos). Una vergüenza para los angelinos, que no supieron cerrar la serie, salir con la intensidad necesaria. Hay veces en las que el público rival se come a estos Lakers, y recordemos que no tendrán el factor cancha al final del camino. Bryant, sabedor de que su legado como sucesor de Jordan está en el aire, se infló a gritar en el descanso (Phil admitió no haberle visto nunca así con anterioridad). «Kobe habló mucho. Él fue el que dijo las cosas y todos cogimos el mensaje», explicaba Farmar, pero sirvió de poco. «No pudimos mantener el nivel y ellos hicieron todo lo que debían. Cuando nos acercamos supieron qué hacer», sentenciaba el base angelino, que ha estado en 8.7 puntos en la serie, mejorando en algo su penosa aportación anterior. El caso es que les pasaron por encima como un rodillo, con Scola haciendo que en Houston todos recordaran a Olajuwon (24 tantos y 12 rechaces para el argentino). Bailó al poste y se comió a Odom, Bynum y Pau juntos. Recital. Como el de los 26 puntos de Brooks o los 15 de Landry saliendo del banco. Armas y problemas que los Lakers ya conocían, pero que no supieron recordar. Harto lamentable.
… Y al otro son imbatibles
«Phil nos dijo que saliésemos y fuésemos a por ellos. Nadie nos dará la victoria, tenemos que hacer que ocurra. Nos enseñó vídeos de Michael Jordan haciendo jugadas espectaculares, diciéndonos que teníamos que ir a buscarlo, que una jugada puede cambiar el signo de un partido», así explicaba Farmar las tácticas del ‘Maestro Zen’ para hacer reaccionar a sus chicos, instalados entre la excelencia y la mediocridad. El 5º choque (118-78) fue la de cal, la cara buena del monstruo californiano. Fueron ganando de 40 casi antes del pitido inicial. Cortando las líneas de pase (forzaron 18 pérdidas), imponiendo su envergadura en las zonas, contando con un Kobe letal (26 puntos), cortando las penetraciones de Brooks hacia el aro, mostrando al Bynum eficiente (14 tantos, 6 rechaces)… Fue la peor derrota de los Rockets en unos play offs. «Que estiren mucho nuestros jugadores, haber si podemos hacer que suban unos cuantos centímetros cada uno», se lamentaba Adelman tras el encuentro. Normal, pues Gasol había triturado su línea interior de nuevo, con 16 puntos y 13 rebotes. Estos Lakers serían una risa sin el de Sant Boi. Es la verdad. Como lo es que Houston merece que toda la NBA se quite el sombrero ante su equipo de baloncesto. «No hay un grupo que tenga más corazón que nosotros en toda la Liga». Battier dixit. Más razón que un santo, pero son los Lakers quienes siguen adelante… A saber qué cara mostrarán a partir de ahora.