Última actualización 16/06/2009@18:41:06 GMT+1
Dexter Lyons y Duane Virgil han vivido, en apenas dos años, situaciones extremas y opuestas en Illescas. La alegría y el éxito del ascenso a la LEB Oro el pasado verano se han transformado en incertidumbre y sufrimiento debido a los problemas económicos que han culminado en un descenso. Su implicación con el club y la ciudad, sin embargo, no ha sufrido deterioro alguno.
[Por Natxo MendazaFotos: Illescas Urban CLM]
A las duras y a las maduras. Es probable que ninguno de los dos protagonistas de este reportaje conozca o haya utilizado jamás esta conocida expresión, pero de lo que nadie duda en la pequeña localidad de Illescas –provincia de Toledo, a mitad de camino entre la capital castellano-manchega y Madrid– es que ambos han interiorizado a la perfección su significado. Y es que tanto Duane Virgil (Trinidad y Tobago, 1974) como Dexter Lyons (Estados Unidos, 1981) han permanecido fieles a su compromiso con el C.B. Illescas Urban CLM a pesar de las vicisitudes tanto deportivas –descenso a la LEB Plata– como extradeportivas –impagos– que han martirizado esta temporada a un club poco habituado a los problemas.
La increíble historia del C.B. Illescas comenzó en 1989, cuando inicia su andadura en tercera autonómica. Permanece en esta categoría hasta la temporada 2002-2003, momento a partir del cual el crecimiento deportivo del club se dispara de manera constante y espectacular. Así, logra cinco ascensos consecutivos que lo llevan hasta la LEB Plata en la 2007-2008. Es en ese instante cuando Lyons y Virgil se incorporan al proyecto, de la mano del entrenador Javier Juárez. Esa campaña el Illescas logró el subcampeonato en la Copa Adecco LEB Plata y el segundo puesto de la primera fase, rematando la faena en la Final a Cuatro de Cáceres, en la que sella su ascenso a la LEB Oro imponiéndose al anfitrión y al Gijón. El milagro había sido posible.
Renovados tras el ascenso a LEB Oro
Lyons y Virgil renovaron, ilusionados por el reto y contentos por la oportunidad de permanecer en Illescas. «Decidí volver por la relación que habíamos tenido todos los miembros del equipo durante la temporada, por el ascenso y por la afición que hay aquí. Illescas está bien situado, cerca de Madrid, así que no había razones para no volver», reconoce Virgil. En los mismos términos se expresa Lyons, quien destaca que la permanencia de Duane fue un factor importante. «Me sentía a gusto con mis compañeros aquí, conseguimos el ascenso, sentía que estábamos en la misma onda. Hice grandes amistades, especialmente con Duane». Junto a ellos, la columna vertebral del equipo también renovó, incorporándose al mismo nombres contrastados como Jorge Jiménez y Nacho Yáñez, o promesas como Yannick Driessen –cedido por Estudiantes–.
Llegan ‘vacas flacas’
Pero la historia de esta temporada ha sido totalmente diferente. Tras un comienzo prometedor, el Illescas entró en una espiral de contratiempos, problemas y lesiones que llevaron al equipo a sumar trece derrotas consecutivas. Los retrasos en los pagos se acumularon desde muy pronto, circunstancia que provocó que varios miembros de la plantilla fueran abandonando el club. Juanjo López, Reggie Moore, Nacho Yáñez, Arturo López, Diego Sánchez, Jorge Jiménez y Driessen dijeron adiós de manera prematura. Lyons y Virgil, en contra de lo que muchos opinaban, decidieron quedarse e intentar evitar el naufragio.
La falta de liquidez y la incertidumbre sobre el futuro del club no han sido escollos fáciles de salvar. «Como jugador, es una situación complicada. Pero mi madre me enseñó desde pequeño cómo sobrevivir cuando las cosas se ponen feas. Dentro del equipo éramos conscientes de que todo el mundo estaba teniendo problemas parecidos a los nuestros, así que nos centramos en nuestro trabajo, dejando a un lado cualquier otra cuestión. Cuando la situación es complicada, uno debe dar aún más de sí mismo, y hay mucha gente en el mundo que lo pasa peor», explica Lyons. Para Virgil, «ha sido difícil seguir entrenando y jugando sin pensar en el tema económico, se nos ha hecho un poco cuesta arriba a veces. Pero éste no es el único lugar en el que ha pasado esto, muchos equipos en otros sitios han desaparecido, o han enviado a sus jugadores a casa por no poder pagar. No tenía sentido plantearse ir a otro lugar. Desde pequeño he crecido intentado sacar partido a las pequeñas cosas, así que esto hay que tomarlo como un problema pasajero. Me preocupan más otro tipo de problemas, los que no tienen solución. Encontré un pasaje en la Biblia que decía que es mejor sufrir por hacer las cosas bien, si es la voluntad de Dios, que hacerlo por haber hecho las cosas mal, y eso me ha dado una perspectiva diferente sobre algunos aspectos de la vida».
Positivos... pese a todo
El respeto que los dos muestran el uno por el otro, y el cariño que han recibido por parte de la afición de Illescas han sido factores que les han ayudado a sobrellevar la situación. «Es una ciudad pequeña, en la que me siento a gusto, y creo que una de las razones es la amabilidad de la gente que vive aquí; siempre quieren hablar contigo y te tratan bien», afirma Virgil. Lyons muestra además su agradecimiento hacia los aficionados. «Su apoyo ha sido increíble, incluso cuando las cosas no han ido bien su ánimo ha sido una motivación. Nunca ha habido ‘mal rollo’ alrededor del equipo a pesar de las derrotas y los impagos. Todos han sido muy positivos hacia nosotros».
Lyons y Virgil hicieron buenas migas desde el comienzo. Virgil, con una larga trayectoria en España (Calpe, Tenerife, Menorca, La Palma), sirvió de anfitrión para Lyons en su primera temporada. «Duane es un jugador con el que cualquiera estaría encantado de jugar. Su actitud es extraordinaria dentro y fuera de la pista. Siempre ha demostrado una gran ética de trabajo y una gran actitud, incluso en los peores momentos, lo cual es destacable porque tiene una familia a la que alimentar», continúa Lyons. Duane tampoco escatima elogios sobre su compañero. «Es un jugador listo, muy agresivo, que odia perder y que siempre intenta hacer mejores a sus compañeros. Es un tío muy positivo, siempre está haciendo reír a la gente. Somos casi como hermanos: después de dos temporadas, hay veces que ni salgo de casa y él viene a visitarme a ver qué tal me va», revela Virgil. Reglas de compromiso.