Personaje
Ettore Messina
Última actualización 30/06/2009@11:47:42 GMT+1
La última leyenda de los banquillos europeos se une al equipo más laureado de la historia; la mezcla debe ser explosiva. Después de muchos años e intentos que no llegaron a buen puerto, Ettore Messina entrenará en la ACB. «Vuelve la ilusión», Florentino dixit.
[Por Fernando MartínFotos: Carlos Candel]
El El Real Madrid lleva trece años sin jugar una Final a Cuatro de la Euroliga; Messina ha disputado las cuatro últimas y ha ganado otras tantas. La asociación de ideas es clara. Florentino Pérez quería encontrar el mejor remedio para la peor enfermedad que puede tener una entidad tan ambiciosa: la mediocridad. Y si algo puede tener seguro el aficionado blanco es que con la llegada del técnico siciliano su club mira a lo más alto; desde ya. «Estamos aquí para asegurar que esta sección estará a la altura de la historia del club», expresó Pérez. Messina, con ese dominio de la situación que le ha caracterizado siempre, empezaba su era como entrenador merengue con una prudencia que no podrá mantener demasiado tiempo: «no puedo prometer nada». Pero su sola presencia en la capital lo hace. «Nuestro principio de futuro se llama Ettore Messina», enunciaba su galáctico presidente. El futuro, a la vuelta de la esquina. O del verano.
«La vuelta de la ilusión»
«Hay que plantearse llegar a la Final a Cuatro. Creo que no podemos evitar esa responsabilidad. Cuando llevas esta camiseta hay que vivir con esto», expresó el de Catania, en la frontera de los 50 años, que pasará los tres próximos en el Real. Puede sonar a media-promesa, sólo media, porque los equipos se hacen con el tiempo y las situaciones. Pero la primera piedra del nuevo Madrid es la más importante; sin duda. «Está claro que llegar a luchar por títulos es un objetivo. Sobre todo saber que el equipo es competitivo; que los aficionados sientan que su equipo puede ganar», reflexionó.
El italiano, presentado con todos los honores en el palco del Bernabéu junto al director de la sección Antonio Maceiras, reconoció su orgullo por haber fichado por el Real y por entrenar en la ACB, algo que ha tenido cerca varias veces a lo largo de su carrera. Fue recibido por las glorias del basket madridista, Pedro Ferrándiz entre ellos, al que Messina se ganó haciéndole una reverencia mientras le estrechaba la mano. Luego habló largo y tendido de lo que espera él y de lo que esperan otros, pero sin nombres propios. Para eso habrá que esperar unas semanas. «Mejor no hablamos de nombres porque puedo decir tonterías. Yo ahora soy ruso, y en Rusia se dice que nunca se sabe nada hasta que se debe saber». Perla que es anticipo de las que vendrán.
Garantías para ganar
«No es simplemente un tema de dinero; hay que invertirlo de manera inteligente. El dinero es importante, seguro, no lo voy a negar. Tampoco es un tema de fichar figuras que jueguen solas, sino de la habilidad de elegir a las personas antes que a los jugadores», explica Messina, al que, por otra parte, el Real Madrid no hubiera convencido de no haber tenido la garantía de poder conformar una plantilla competitiva. «Le pediré algún galáctico a Antonio Maceiras», decía entre risas. ¿Ricky Rubio? «Sólo sé lo que he leído; pienso que va a jugar en la NBA». ¿Papadopoulos? No comment. ¿Llegará el presupuesto a los 30 millones? «Creo que el Madrid podría llegar a esa cantidad, pero es el club el que tiene que ver lo que dedica al baloncesto. Este club lleva 13 años sin Final a Cuatro; tenemos que hacer un equipo que, objetivamente, pueda estar en ella. Pero vamos a tomar decisiones sin precipitarnos; la paciencia es una buena aliada», afirmaba a su vez Maceiras, excepcional conocedor del mercado. Como consultor de los Spurs en Europa, lejos de acercar al Real a la NBA, como insinúa su nuevo presidente de cuando en cuando, ha de ser el que le haga ver lo quimérico de esa posibilidad. Su galaxia a conquistar está aquí.