James Harden
Última actualización 28/07/2009@12:37:34 GMT+1
Tras dos temporadas en Arizona State, Harden desembarca en la NBA con su físico como mejor arma y el juego en equipo como tarjeta de presentación.
[Por Antonio Gil
Fotos: Getty Images]
Cuando el escolta formado en Arizona State decidió alargar un año más su carrera universitaria, muchos vieron con buenos ojos la decisión. Ahora, un año después y como número 3 del draft, Harden confirma que su decisión fue acertada y se muestra como uno de los jugadores más maduros y con las ideas claras de toda la camada de rookies de 2009. La buena educación que atesora el muchacho y su particular visión de lo que significa jugar en la Liga le convierten una especie de rara avis en un mundo de acaparadores de focos. «Mi madre hizo un buen trabajo conmigo mientras crecía. No soy ese tipo de chicos que quiere toda la atención». Visto lo visto durante los partidos estivales de la NBA, enfundado en la equipación de los Oklahoma City Thunder, no se le puede quitar la razón.
«No pretendo salir ahí fuera y mostrar mi juego individual. No soy ese tipo de jugador. A mí me hace feliz ver a todo el mundo anotar, especialmente si estamos ganando». Toda una declaración de objetivos de un jugador que antepone el ‘todos’ al ‘yo’, aunque suene raro tal y como están los egos en el baloncesto americano de hoy en día. «Esa es una de las cosas que creemos que harán funcionar major a sus compañeros. Es un jugador que facilita el trabajo al resto. Es alguien que realmente valora a los suyos». Lo dice Sam Presti, general manager de los Thunder y una de las personas que más ha tenido que ver en la elección de Harden. De momento, sólo se le puede dar la razón.
Más aire fresco en Oklahoma
La incorporación de James Harden a la disciplina de los Thunder no hace más que aumentar las posibilidades de uno de los proyectos de futuro que más ilusionan de toda la NBA. Con la figura de Durant como padrino de un grupo de jóvenes donde sobresalen Green y Westbrook, además de las nuevas incorporaciones de Mullens, Ibaka y el propio James Harden, OKC apunta a ser una de las franquicias con mayor recorrido.
Para colmo, el protagonista de estas páginas puede ofrecer unas características que van que ni pintadas a su nuevo equipo. Su entrenador en tiempos de high school define a Harden como «alguien que nunca ha tenido un juego muy adornado ni ese tipo de jugador que busca que le miren. Sólo quiere ganar». Justo la mentalidad que necesitan por aquellas tierras. «Si ve necesario machacar, lo hará. Si necesitan que tire de tres, lo hará. Si lo que hacen falta asistencias, lo hará. Su juego trasladará al de su equipo a otro nivel». Así, sin más adornos, se presenta el jugador al que ya catalogan como el nuevo Paul Pierce, pero con un físico espectacular.