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Última actualización 15/09/2009@11:34:34 GMT+1
Con una plantilla reducida a su mínima expresión, Rusia peleará con el cinturón de campeón hasta el último aliento. Croacia y Grecia, víctimas inesperadas en la segunda fase ante la pizarra de David Blatt.
[Por Fernando MartínFotos: Javier López y FIBA Europe,
enviados especiales a Polonia]
Sin Holden, Kirilenko, ni Khryapa, bastante difícil tenía Rusia no hacer el ridículo en el Eurobasket en el que defendían título. Pero Blatt, con su habitual magia, no sólo ha construido un bloque de la nada, sino que le he hecho un competidor. Pasaron de primera ronda con lo justo –una victoria contra Letonia en la jornada inaugural–, pero en la segunda protagonizaron las mayores sorpresas del campeonato derrotando a Croacia (62-59) y Grecia (68-65) de manera consecutiva. Con un Kelly McCarty espectacular (15.0 puntos y 5.6 rebotes) y su único gran pívot, Timofey Mozgov (2.15, 23 años; jugador del Khimki), rindiendo a un nivel por encima de sus posibilidades, la selección rusa puede aspirar, el menos, a conseguir una plaza en el próximo Mundial –los seis primeros clasificados– con su ritmo de juego ultra lento y gran defensa que deja a sus rivales en un 38% en tiros de campo.
Algo parecido asegura Francia, con una rotación muy atlética que permite menos puntos que nadie (59.3) y con su defensa presionante rebaja los porcentajes de los rivales hasta cotas sangrantes. Apenas tuvieron rivales de entidad en la primera fase, por lo que en la segunda se verá cómo de altas son sus aspiraciones. Tony Parker, con 18.0 tantos de media, no se conformará con poco. Galos, griegos y turcos eran las únicas selecciones clasificadas para cuartos de final al cierre de estas líneas.
Turcos en alza; macedonios sorprendentes
Una madurez tremenda, pese a la juventud de su plantilla, lleva a Turquía a ser uno de los favoritos del Eurobasket. Tanjevic ha conseguido que Turkoglu sea el líder que es en la NBA, en vez del cabecilla anárquico de los anteriores campeonatos de selecciones. Además, el juego interior, que hemos visto progresar varios años en la Euroliga (Asik, Erden y Savas, más Ilyasova haciendo de ‘tres’-‘cuatro’), les convierte en un equipo peligrosísimo a cualquier ritmo. España lo comprobó en sus carnes.
Otros que están animando el Europeo son los macedonios. Derrotaron a Israel, estuvieron a punto de tumbar a los croatas (48-34 a su favor en la segunda parte) y asestaron un duro golpe a los alemanes (86-75) tras 25 puntos de Stefanov. El antiestético Pero Antic fue crucial en ambos encuentros con 16.0 puntos y 6.0 rechaces de media.
Mayor incógnita representan los croatas, con una gran rotación liderada por Planinic (4.5 asistencias por partido). Aspirantes incluso al oro, no han dado muestras de estar a la altura de otras selecciones. Como la griega, que se podía permitir el lujo de elegir rival de cuartos –no querían a España ni en pintura– al asegurar su clasificación ya el pasado sábado. Schortsanitis (11.6 puntos en 17 minutos), en un estado de forma espectacular, y Spanoulis (15.6 y 5.0 asistencias) son sus grandes valores.
Gortat, la esperanza polaca
Jugando con una rotación de siete, Polonia ya ha cumplido en su Europeo, aunque tendrá opciones de meterse en cuartos de final hasta el partido contra España. Con buenas victorias ante Bulgaria y Lituania, se han crecido empujados por el ruido ensordecedor de sus aficionados, que les respaldan en gran número en las dos sedes en que han jugado. Marcin Gortat, como se esperaba, ha canalizado todas las esperanzas haciendo prácticamente de todo (17.0 puntos y 10.7 rebotes) y jugando más de 35 minutos de media. De hecho sus ‘cuatro fantásticos’ (Logan, Ignerski, Lampe y Gortat)más Koszarek y Szubarga aportan el 88% de los puntos. Colarse en los cuartos, un trabajo para héroes.
Primera derrota de Ivkovic
en un Eurobasket
Entra en la sala de prensa de la Hala Torwar de Varsovia Dusan Ivkovic. Es el ‘padre’ de decenas de primeros entrenadores europeos que han estado a sus órdenes en la pista o bajo sus alas como asistentes. Le sucede Jure Zdovc, seleccionador de Eslovenia. Camina con la cabeza gacha guardando una prudente distancia con su colega. Es él el que ha ganado (80-69), pero su modo de comportarse diría lo contrario. Fue una victoria con historia. Zdovc se convirtió en el primero que derrotaba a Ivkovic en un Eurobasket, donde acumulaba 20 victorias, 0 derrotas y tres medallas de oro. Además, la consiguió sobre su último entrenador como parte de la Yugoslavia unificada. El que dirigía a los plavi cuando, en Roma’91, Zdovc tuvo que abandonar el hotel de los balcánicos por orden del gobierno de su país.
Un periodista le pregunta a Zdovc sobre la victoria sobre su antiguo coach. Ivkovic menea la cabeza. No le gusta la pregunta; de hecho no le gusta ninguna pregunta porque el gesto es perpetuo. «Estoy orgulloso de sentarme en la misma mesa que Dusan. Hemos jugado muchos partidos juntos y nos hemos enfrentado en otros. No hay nada más», responde. ‘Duda’, por su parte, explica que «el hecho de que fuera su entrenador no importa nada, eso fue hace 20 años. Él fue y sigue siendo un buen amigo mío». Lo que mucha gente no sabe es que fue el mismo Ivkovic el que le entregó la medalla de oro nunca recogida de Roma’91 en su partido homenaje en 2005. El respeto es evidente. Como el que le tienen los árbitros. Le permiten pasarse de la raya, como mínimo, el doble que a ningún otro mortal. Es lo que tienen las canas… y los títulos.
Es difícil que con su Serbia actual gane un cuarto esta semana, pero el equipo que se cruce con ellos en cuartos de final –lo tenían prácticamente hecho- las pasará canutas. Demuestran una gran seguridad y en cada partido que han ganado ha decidido un jugador diferente. Tripkovic, fichaje del DKV Joventut, se está reivindicando en su primer gran campeonato senior (7.3 ptos.) acompañando a los consagrados Teodosic, Tepic, Krstic y Velickovic, gran quinteto titular.
Smodis reaparece pero no tiene continuidad
Matjaz Smodis ha hecho todo lo posible por jugar este Eurobasket y brindarle un gran triunfo a su país, pero su espalda juega en su contra. Sorprendentemente reapareció en la segunda jornada del Europeo ante Serbia. Jugó 8 minutos y estuvo muy activo en ataque, aunque evidenció su falta de ritmo (4 puntos). A los miles de eslovenos desplazados les dio igual; el grito ‘Rocky, Rocky, Rocky’ –su apodo popular, elegido por su carácter luchador– todavía resuena. Al día siguiente disputó otros cinco minutos contra España, sin aportaciones considerables. Pero, desde entonces, parece que su problema ha ido a más. Su seleccionador Jure Zdovc reconocía el domingo que habían intentado ponerle más carga de trabajo y su espalda había respondido mal, temiendo incluso no poder utilizarle en el resto del Eurobasket.
Aún así, su presencia es clave para Eslovenia, que ha ido a más con los partidos. Desbancaron con claridad a Serbia, cedieron in extremis con España y arrancaron la segunda fase con una paliza descomunal ante Lituania (58-81). Los barcelonistas Jaka Lakovic, mejor triplista (15/28 y 16.5 puntos de media) del Europeo, y el virtuoso Erazem Lorbek (14.5 tantos y 6.2 rebotes), son sus jugadores más en forma.
Sin sorpresas en la primera fase
Letonia, Israel, Gran Bretaña y Bulgaria quedaron eliminadas en la primera ronda del Eurobasket. Lo esperado. Dijo Pini Gershon tras el definitivo partido ante Lituania –que perdieron 84-69– que ganarlo «hubiera sido lo peor para el baloncesto búlgaro. Es demasiado pronto; tenemos que construir todo desde abajo». Hay que echarle valor para decir que es mejor ser eliminado en la primera ronda que en la segunda.
Israel estaba mermada y pese a contar con un excelente Eliyahu (21.3 puntos por partido) cedieron en el trascendental partido ante Macedonia (79-82). Gran Bretaña rindió por encima de las expectativas en el grupo de la muerte, pero abandonó Polonia con tres derrotas en el saco, la última, contra Serbia, bastante amarga. Letonia, por su parte, se vuelve a quedar apartada de la segunda fase. La resurrección de Kambala no estuvo correspondida por sus compañeros y quedaron eliminados en un sorprendente final ante Alemania. Los teutones podían perder por 7 en el duelo directo, pero a 22 segundos estaban -11. Jagla, con 5 puntos, obró el milagro. Derrota (68-62), pero clasificación para el remozado combinado de Dirk Bauermann, que no tiene demasiado recorrido.