Timberwolves
Última actualización 22/09/2009@13:14:17 GMT+1
Los Wolves de David Kahn miran ya en otra dirección. Tras resolverse el culebrón del verano, y sólo horas después de aterrizar en USA desde Barcelona, el General Manager de Minnesota descolgaba el teléfono para ofertar 16 millones y cuatro temporadas a Ramon Sessions, base que explotó en la NBA la pasada campaña. Cambio de rumbo.
[Por Texto por David CarroFotos: Getty Images]
Desde que llegó a la franquicia de Minneapolis el pasado 22 de mayo, David Kahn se ha deshecho del entrenador Kevin McHale y de jugadores como Mike Miller, Randy Foye, Bobby Brown, Sebastian Telfair, Quentin Richardson, Etan Thomas, Darius Songaila y Craig Smith. Mucha actividad en cuatro meses para intentar reflotar un equipo que, en sus propias palabras, «debe estar listo para disputar los play offs en los próximos dos o tres años». La piedra angular del proyecto era el desembarco de Ricky en la NBA esta misma campaña pero, ante la negativa del genio español, los Wolves demostraron estar preparados para el ‘Plan B’: hasta siempre Ricky, bienvenido Sessions.
Proyecto nuevo
«Creo que Ramon es capaz de ayudarnos más ahora de lo que hubiera podido hacerlo Ricky porque está en otro punto de maduración en su juego. Sonará extraño, pero el equipo pasa a ser más maduro y mejor con este movimiento de mercado en particular». Palabras del GM Kahn, que no dudó en sustituir la opción Rubio por este base de 23 años formado en la universidad de Nevada-Reno (fue un número 56 del draft) y que vivió su temporada de eclosión en la NBA el año pasado (12.4 puntos y 5.7 asistencias para los Bucks, que no igualaron la oferta). «Cuando supe que Ricky no venía hablé con mi agente sobre el asunto… Y antes de que hubiesen pasado cinco horas los Wolves llamaron. Es la mejor situación para mí, estoy muy feliz y deseando unir fuerzas con jugadores como Al Jefferson y Kevin Love», explicaba el director de 1.91 metros que también ejercerá de escolta (algo que ya hizo en Milwaukee, con 44 puntos y 12 asistencias ante Detroit como muesca más llamativa) junto al rookie Jonny Flynn. «Cuando jueguen juntos va a ser muy divertido verles en acción porque ambos tienen la habilidad de crear oportunidades para los demás, penetrar hacia canasta, forzar falta o encontrar a un compañero», explicaba Kahn… Justo las mismas palabras con las que se refería a Ricky en junio.
Valor en la recámara
«Si Ricky hubiese venido no habría existido la posibilidad de añadir a Ramon. Hubiésemos estado cubiertos en esa posición pero, al quedarse dos años en España, decidimos mirar hacia adelante con Sessions», añadía el directivo de los Wolves. Cambio de cromos… y puede que no sea el último. «Para mí ahora es más evidente que el valor de Ricky, por todo lo que ha logrado como profesional a su edad, la forma en la que juega y lo que se mueve entorno a su figura, ese valor no descenderá. Se mantendrá. Sea cual sea la forma en la que explotemos ese valor, con Ricky llevando nuestro uniforme o no, pues no sé lo que pasará en estos dos años, sigo pensando que era la mejor elección en el draft. No había nadie que pudiera habernos ayudado más de cara al futuro, ya sea estando con nosotros o no». Como están leyendo, tampoco ha tardado Kahn en abrir las puertas a la salida de nuestro crack. Una declaración así es como poner un cartel luminoso en la página web de los Wolves que rece ‘¿Qué me ofreces por Rubio?’.
Esperando al mercado
Ricky es el dorado tesoro que el GM de los Wolves tiene escondido en un cajón, esperando a que lleguen los mercaderes para la puja. Mientras, su proyecto ha variado hacia las manos de un base al que cortejaron Knicks y Clippers, sin que ninguna de las dos franquicias concretara una oferta en firme. «El verano ha sido complicado y me ha quitado horas de sueño», admitía Sessions sobre su condición de agente libre restringido. Ahora su futuro va ligado al proyecto de unos Wolves (se han hecho también estos días con Sasha Pavlovic por una campaña y 1.5 millones) que escucharán todas las ofertas que lleguen por Rubio. Al que, por cierto, ‘su amigo’ Brandon Jennings (como saben, rajó de él) debería darle las gracias, pues la negativa del crack del Masnou a la NBA ha propiciado el cambio de aires de Sessions… Otorgándole todos los minutos del mundo en Milwaukee al propio Jennings. Paradojas de un mercado en el que Minnesota seguirá activo, con un lingote de oro español en el bolsillo.