Robinson & Lee
Última actualización 13/10/2009@11:33:07 GMT+1
Ha sido un verano muy movido para dos de los buques insignia de New York. Ambos renovaron finalmente por un año, en el que tienen mucho que demostrar. Son Nate Robinson y David Lee.
[Por Antonio GilFotos: Getty Images]
Han sido dos de los culebrones del verano. La renovación de Nate Robinson y David Lee por los Knicks ha llegado sobre la bocina, al más puro estilo ‘buzzer beater’, y ahora los dos jugadores más queridos por la afición del Madison Square Garden afrontan la que será, casi al 100% seguro, su última campaña en la Gran Manzana.
Después de muchas reuniones entre sus respectivos agentes y la cúpula de los New York Knicks, encabezada por un estratega en toda regla como Donnie Walsh, Robinson y Lee vieron cómo su contrato con la franquicia de la ciudad de los rascacielos se extendía por un año más (los Knicks tendrán otros ocho jugadores en último año de contrato esta campaña). ¿Las cifras? El espectacular escolta (cada vez más venido a playmaker) jugará por 4 millones de dólares y el espartano ala-pívot se enfundará su uniforme cada noche a cambio de 7 millones. No eran las cifras esperadas por ninguno de los dos, ya que ambos comenzaron las negociaciones tirando por lo alto, pero la jugada puede salirles realmente bien si su temporada se mueve por los derroteros que debería.
Al menos repetir números
Los números de Robinson y Lee la pasada campaña fueron de lo más jugoso. Mientras que Nate firmó unos suculentos 17.2 puntos, 4.1 asistencias y 3.9 rebotes en 29.9 minutos en pista, saliendo desde el banquillo en la mayoría de sus partidos, David se marchó hasta los 16 tantos y 11.7 rechaces en 34.9 minutos de juego por noche. Su actitud en la cancha fue de lo poco salvable en una temporada en la que los Knicks volvieron a defraudar y quedarse sin disputar los play offs.
Esta campaña, sus números están obligados a repetirse, para empezar, e ir un paso más adelante, a medida que avance la regular season. Aunque los 23.9 puntos de media que selló Robinson durante el pasado mes de febrero, con cinco partidos anotando más de 30 puntos (9 encuentros en total durante toda la temporada por encima de la treintena), son difíciles de igualar y los 65 partidos haciendo dobles dígitos en puntos y rebotes de Lee sean una marca bastante complicada de superar, ambos jugadores deberán tratar de rendir a ese nivel si quieren firmar grandes contratos en el ya famoso verano de 2010. Ellos lo tienen claro, y si no, no hay más que ver las palabras de Lee («Tengo que hacer otro gran año y ayudar a mi equipo a ganar partidos. No solo hay que fijarse en los números individuales, sino en conseguir victorias también gracias a ellos. Si juntamos esas dos cosas podré salir con garantías al mercado de agentes libres») y de Robinson («Yo quería quedarme en New York. Ahora tengo que aprovechar la oportunidad que me han dado y trabajar de cara al año que viene») al renovar sus contratos.
Centro de todas las miradas
Jugar bien en los Knicks no es complicado, y más teniendo en cuenta la pizarra de Mike D’Antoni, en la que los ataques de 10 segundos y las transiciones rápidas están a la orden del día, por no decir que lo monopolizan. Tanto el escolta como el ala-pívot se adaptan muy bien a ese estilo del ‘run & gun’, como ya lo han demostrado hasta la saciedad. Sin embargo, este año no tendrán ni un solo partido para relajarse. Todas las miradas, sobre todo las de las franquicias que están dispuestas a apostar por ellos y darles algún millón más la temporada que viene, estarán sobre este dúo de jugadores.
El verano que viene el mercado estará más que movidito (ya hemos hablado de ello en más de una ocasión), y de lo que demuestren tanto Robinson como Lee esta temporada dependerá su futuro y, sobre todo, su cuenta corriente. Eclipsar a nombres propios como los de LeBron, Wade, Bosh o Joe Johnson, entre otros, es una tarea imposible para los dos jugadores de los Knicks, pero mover sus fichas a la zaga de estos y dependiendo de los movimientos de mercado puede ser una gran jugada.
LeBron tendrá la palabra
Varias franquicias de la NBA, precisamente con los New York Knicks a la cabeza, se han dedicado este verano, y en los últimos años, a hacer amplios huecos en su límite salarial para salir de compras en 2010. La marcha de Lee y Robinson de la Gran Manzana será el movimiento estratégico definitivo para liberar más espacio y que los Knicks puedan ofrecer más aún a ‘King’ James, y alguna otra superestrella de la Liga, a cambio de vestir el azul y naranja del equipo. La decisión final de LeBron será al mismo tiempo clave en el futuro de nuestros dos protagonistas de estas páginas.
Cuando el de Akron decida su destino, las franquicias que se hayan quedado sin él irán de cabeza a por el resto de grandes nombres del mercado de agentes libres y justo a continuación entrarán Robinson y Lee. Como complemento de alguna superestrella o como piedra angular de la reconstrucción de algún equipo, Nate y David podrán pedir más ‘verdes’, e incluso algún cero más en su nómina, aprovechando las capacidades económicas de las franquicias dispuestas a gastar durante el famoso próximo verano.
De momento, los 20 puntos y 9 rebotes en 25 minutos de David Lee y los 6 tantos y 5 asistencias en 18 minutos de Nate Robinson oficiando de ‘uno’ en el primer partido de pretemporada ante sus vecinos de New Jersey son un buen comienzo para una temporada en la que el dúo dinámico de New York promete.