Entrevistas
Novica Velickovic
Última actualización 20/10/2009@11:46:10 GMT+1
23 años y una de las promesas europeas. Bueno, promesa para algunos, porque para otros el serbio Novica Velickovic es ya una realidad en el Madrid. Tras su plata en Polonia le toca confirmarse.
[Por Carlos VelascoFotos: Carlos Candel]
Serio rima de forma asonante con serbio. Así nos atiende el genial Novica Velickovic en el Polideportivo Valle de las Cañas de Pozuelo. Sin embargo, tras ese rostro concentrado se esconde una persona muy abierta y que no duda sobre su presente. Después de deslumbrar en Belgrado (Mejor Jugador Joven de la Euroliga en la 08/09), ha llegado a Madrid propuesto por Messina para aprovechar una de las oportunidades que sólo se otorgan a los más preparados.
Cuando era un niño, un buen día llegaron unos ojeadores a su colegio y con 4-5 amigos disputó varias temporadas en el club de su provincia (Drvomarket). Más tarde, en 2001, fichó por el Partizán, una institución y una concepción de la vida. En 2006 fue campeón de Europa Sub 20 y en 2009, plata en el Eurobasket. Estamos ante uno de los serbios que pelearán con los españoles por los tronos mundiales en los próximos 10 años. Con sencillez y trabajo le ha llegado la hora de despuntar en la mejor liga de Europa. Dos campañas con opción a una tercera es lo que le veremos en el Madrid. Por cierto, mientras realizo la entrevista, llega Darius Lavrinovic botando y asevera sonriendo: «Novica Velickovic, number 1».
Gigantes: No siempre has sido un referente en el Partizán. También has tenido minutos en el segundo conjunto.
Velickovic: El mejor equipo de Serbia es el Partizán y es muy duro progresar allí porque la exigencia es muy alta y el trabajo es arduo durante los primeros años. En el segundo equipo compites pero realmente entrenas siempre en el primer conjunto. Hay muchos buenos jugadores que salen cada poco tiempo como Tepic que juega en el Panathinaikos o Uros Tripkovic que está en el Joventut.
G: Vaya entrenador que tuviste. Vujosevic no hace más que sacar perlas.
V: Él es el mejor entrenador para jóvenes que he visto. Entrenábamos dos o tres horas al día y él se centraba en cada detalle para sacar ventajas en el poste bajo o en el perímetro. Durante dos o tres años los jóvenes compaginan siempre el primer equipo con el segundo. A Vujosevic le encanta formar jóvenes y en los entrenamientos la competitividad es muy alta.
G: Tienes dos apodos. El primero es ‘Nole’. Todo el mundo te llama así en el equipo. El segundo es más baloncestístico: ‘The Killer’, es decir, el matador, el que mete la canasta importante.
V: Sí. El segundo apodo me lo pusieron los aficionados del Partizán en un partido contra el Cibona. Salí del banquillo y jugué muy agresivo. Fue tan importante mi actuación que cambié un partido igualado y la multitud gritó ‘The Killer’ en serbio. Me gustó.
G: Es curiosa tu participación en cada partido. Juegas 6 minutos, Messina te cambia y te explica lo que haces mal. A los 3 minutos vuelves a la cancha y estás otros 6 minutos... Nada que ver con lo que nos tenías acostumbrados.
V: Es algo nuevo, no es el mismo rol que tenía en el Partizán donde jugaba mucho tiempo seguido sin que Vujosevic me sustituyese. De todas formas, estoy tranquilo y es normal. Estoy en otro país, España, donde creo que se vive muy bien y aprendo muchísimo de un gran entrenador como Ettore Messina. Necesito tiempo para adaptarme, pero seguro que saldrá bien mi incorporación al Real Madrid. Messina cuando me cambia me corrige mucho porque hago todavía cosas que se pueden mejorar, sobre todo la visión del juego que el entrenador quiere aplicar.
G: Que un entrenador tan importante como él haya apostado tanto por ti, quiere decir mucho. ¿Sientes presión?
V: No. Lo que tengo que hacer es jugar al baloncesto y escuchar al entrenador. Ni más ni menos.
G: El día de tu presentación se extendió el comentario de que te parecías a Kukoc.
V: Nunca oí que me llamasen ‘el sucesor de Kukoc’ en Serbia. Todo ocurrió en Madrid. Kukoc fue un grande de Yugoslavia. Él iba mucho más allá del juego colectivo y en eso me tendré que centrar para mejorar, pero creo que seré capaz de llegar a ese nivel. De todas formas, no tengo que fijarme en ser como Kukoc, sino en jugar mi propio baloncesto.
G: Has jugado de ‘tres’ en la pretemporada en alguna ocasión.
V: Cuando era cadete jugué algún tiempo de alero. Haré lo que me diga Messina.
G: ¿Te ha impresionado la ACB?
V: Por supuesto, la Liga Adriática es cinco veces peor que la ACB. Allí sólo se juega contra equipos de Eslovenia, Croacia, Serbia, Montenegro y Bosnia. No hay muchos conjuntos de Euroliga. Hay una gran diferencia.
G: Por cierto, ¿el ambiente del Pionir será imposible de conseguir en Vistalegre?
V: Los seguidores del Partizán son muy entendidos del baloncesto, lo viven mucho. No tiene nada que ver con los de Vistalegre. Los de Belgrado son especiales. No se pueden comparar. En Partizán sentía la presión y el cariño del público. En Madrid también se vive el Real Madrid como mucha intensidad. Ojalá consiga buenos resultados, como con Belgrado y con la selección.
Plata con Serbia
G: Has vivido lo peor (2007) y lo mejor (2009) de Serbia. ¿Cómo ha sido la resurrección de la selección ‘plavi’?
V: Muchos jugadores no habían participado en la Euroliga, por ejemplo. Yo tenía confianza y sabíamos que teníamos que creer en nosotros. Podíamos ganar contra cualquiera y pocos creían que podíamos hacer algo importante.
G: En la primera jornada derrotásteis a España. ¿Entonces os disteis cuenta?
V: Eso es. Hicimos un gran partido contra Pau y Navarro y sabíamos que España era mejor, pero lo hicimos genial gracias a nuestra concentración.
G: Por último, Ivkovic, vital en la plata.
V: Puso muchísima confianza en todos nosotros. Nos dijo en el verano: ‘Sois buenos y podéis hacerlo muy bien’. Él es también muy bueno para los jóvenes porque les empuja, les insta a jugar al máximo.