Esteban Batista
Última actualización 20/10/2009@11:46:43 GMT+1
La ACB cuenta de nuevo con un aspirante al MVP en el Ayuda en Acción Fuenlabrada. Si en la primera jornada de la 08/09 Saúl Blanco fue el más valorado, en ésta el uruguayo Esteban Batista se lució. Atención a ‘la furia uruguaya’.
[Por Carlos VelascoFotos: Javier López]
El Fuenlabrada corta a P.J. Ramos a principios del 2009. Los dirigentes y el cuerpo técnico del club se fijan en la situación que tiene Esteban Batista (mala experiencia en el Triumph ruso), pero por un problema en el tránsfer no se concreta nada. El uruguayo de 26 años ficha por el Libertad de Sunchales argentino donde lo hace bien. En mayo, Batista es jugador del equipo madrileño por un precio (como dicen en la localidad) ‘fuenlabrada’, es decir, ‘bueno (o muy bueno), bonito y barato’.
Nació en Montevideo, la capital de un país donde la economía no deja aflorar el baloncesto profesional a un buen nivel. A pesar de eso, la selección uruguaya estuvo a 40 segundos de meterse en el Mundial de 2010 (él fue el mejor reboteador del campeonato). Este ala-pívot de 2.08 metros es todo lo contrario a un interior atlético. En serio, todo lo contrario. Si uno comprueba sus gemelos verá una gran masa muscular que le permite ser fuerte, pero escasamente saltarín. Entonces, ¿cómo puede llegar a 31 de valoración en la primera jornada de la ACB y contra el Estudiantes en el Torneo de la Comunidad? Algo tiene, sí. También hay que resaltar que será uno de los candidatos al MVP y al mejor reboteador. Curioso resulta que no practicó el basket en sus años de adolescencia (era portero de fútbol) y tras dos experiencias en la LEB con el Pozuelo y el Aguas de Calpe probó en la NBA (durante el período 05/07 en los Hawks) y realizó los entrenamientos de pretemporada sin suerte en los Celtics en octubre de 2007). No tuvo un rol importante en la mejor liga pero sí disfrutó de algunas oportunidades. En ese mismo mes fichó por el Maccabi y dejó grandes sensaciones (10.3 puntos y 5 rebotes en 24 partidos), pero fue cortado a finales de noviembre de 2008. El Triumph le ató en el pasado diciembre, pero el frío le desanimó y se fue a Argentina.
Por otro lugar, se considera del Real Madrid de fútbol (aunque su compatriota Forlán juegue en el Atleti). ¿Llegará algún día a jugar en la Casa Blanca (estuvo cerca en 2003)?
Gigantes: ¿Te creías dominante al llegar a la ACB?
Batista: No. No venía con ninguna predisposición de nada. Creo en mí mismo y en que podía hacerlo bien. No soy una máquina ni nada. Puedo aportar cosas buenas a esta liga.
G: Ni el más alto ni el más pesado. ¿Por qué te impones en la zona?
B: Ganas. Actitud. Estoy siempre a tope y rindo en cada partido lo mejor posible. Algunas veces estaré bien y otras, peor. Si mantengo esas dos cosas, tendré más posibilidades de hacerlo bien.
G: Nos recuerdas a Felipe Reyes...
B: Es algo bueno. Él es una referencia en la ACB. Ojalá sigamos hablando de esto al final de la temporada.
G: ¿Por qué no eres jugador de Euroliga?
B: Porque el Fuenlabrada no juega la Euroliga (risas). Porque las cosas se dieron de una forma rara en el Maccabi. Cuando salí en la segunda campaña no lo entendí. Cortaron a 9 jugadores y no se supo por qué. Ahora estoy en la segunda mejor liga del mundo. Ojalá vuelva a un equipo grande y si no, a disfrutar en buenos conjuntos como el Fuenlabrada.
G: ¿Por qué no has encontrado la estabilidad en tu carrera?
B: Mi carrera fue un poco rara. En el año que debuté en la NBA, 5 meses antes no pensaba que iba a ir. Ahora prefiero estar en un equipo en el que sé que puedo jugar. Pasé en Israel un año y medio y ahora prefiero jugar en un país parecido al mío. Fuenlabrada reunió todo eso. Además, quiero divertirme en la cancha.
G: ¿Recomendarías a alguien jugar en Rusia?
B: (Risas) No lo recomendaría. Cuando llegué en el invierno de 2008 estaban a menos 44 grados. Vi difícil continuar 5 meses ahí. Siempre fui un poco nómada, pero esta vez no pude soportarlo, fue muy fuerte. Estaba solo, el idioma era diferente, el ambiente era muy frío en todos los sentidos y desistí. No me arrepiento. Perdí el contrato y la plata, pero uno hace esto porque le gusta.
G: Llegaste joven a la NBA. ¿Ya queda desechada?
B: No. Hoy por hoy no desecho nada. No sabes bien las vueltas que da la vida. Tengo muy claro cuando estuve allí que fui un privilegiado. Lo viví, lo disfruté y no me desespera volver. Eso sí, no retornaré si sufro no jugando.
G: Jugar en Fuenlabrada supone un paso en tu carrera. ¿Será corto o largo?
B: Es mi presente e intentaré disfrutarlo lo máximo. La temporada acaba de empezar y es larga.
G: Luis Guil es muy exigente desde el banquillo. ¿Cómo lo llevas? ¿Bien? ¿Mal?
B: Él estimula. Es un entrenador joven que interactúa mucho y está continuamente conectado. No me molesta para nada e intenta mejorar el nivel del equipo.
G: ¿Algún día veremos a Batista con un 90% en los libres? No superas el 60-65%.
B: Estamos ahí (sonríe). A veces hay una racha mala, pero lo trabajo bastante. Es mi punto más flaco.
G: Además de tiros libres, ¿qué te queda por mejorar?
B: Para empezar el tiro y el gancho. Creo que un jugador nunca se termina de hacer y puede pulirse. Soy consciente de que tengo que venir todos los días a Fuenlabrada para trabajar porque no soy talentoso. Depende de las horas de práctica y de la actitud. Con mi talento no hago nada.
G: ¿ Aficionado al gimnasio?
B: Ya nos dan bastantes palizas entrenando (risas). Le cuesta a uno meterse en la sala de pesas. Cuando puedo hago un poco para estar fuerte ya que hay rivales muy duros en la ACB y hay que estar pegándose todo el tiempo.
G: Por último, veo un tatuaje en el antebrazo.
B: Sí, éste es el más especial porque son las iniciales de mi familia. De esta forma les tengo siempre conmigo a pesar de la distancia. Tengo otros cuatro.