Entrevista a Iyana Martín: “Yo he visto esta oportunidad y me he tirado de cabeza a por ella”

Iyana Martín

Cuando uno se sienta a hablar con Iyana Martín, sucede lo mismo que al verla jugar: es necesario mirar un par de veces su edad para confirmar que sí, que son 18 los años que tiene. Porque sus lecturas en pista, así como su madurez para relativizar todo fuera de ella, indican que nos encontramos ante una rara avis en el mundo del baloncesto. Esa condición que ha llevado a universidades y clubes a interesarse por ella a las puertas de su salto profesional.

Durante el último año, su cabeza no ha parado de dar vueltas. Aunque esto poco afectó a lo visto en cancha. Se colgó la plata en el Mundial U19 y fue elegida MVP; hizo lo propio con el bronce en el Europeo U18; y ha demostrado que la Liga Femenina 2 se le quedaba pequeña de la mano de Siglo XXI. Una campaña bien intensa en la que también ha decidido su siguiente paso, ligando su futuro al de Perfumerías Avenida para las tres próximas temporadas.

Gigantes del Basket: ¿Qué tal estás, Iyana?

Iyana Martín: Muy contenta y muy liberada. Tenía muchas ganas de poder hablar con normalidad de mi llegada a Avenida, de que la gente ya lo supiese.

G: Es un salto muy grande. De Liga Femenina 2 a todo un Perfumerías Avenida.

IM: Tengo un cosquilleo dentro de ver cómo sale. Como dices, es un salto muy heavy. Pero tengo muchas ganas. Sé que debo llegar ahí y lo primero ponerme a trabajar. A entrenar duro. Luego ya se verá si juego, si no juego, etc. Yo tengo muchas ganas de entrenar a ese nivel y de compartir equipo con las jugadoras que hay en Perfumerías Avenida.

G: ¿Has tenido algún momento de soledad estos últimos días para pensar y procesar todo lo que te está sucediendo?

IM: Me da un poco de vértigo también, sí. Es un salto grande. Pero no lo puedo hacer de mejor forma. No sé qué pasaría si hubiera tomado otra decisión, pero creo que estoy en lo correcto. Que he elegido bien.

G: ¿Cómo ha sido este proceso de elección para ti?

IM: Fui haciendo el proceso de jugar en Estados Unidos. Quería conocer todo bien para luego poder elegir. Hice las visitas. Vi que no me gustaba, no me sentía bien. El juego es muy distinto, es mucho más físico. También era estar fuera de mi país, fuera de mi círculo cercano, la dinámica de entrenamientos, ir sola…  Me decanté por España y es que Salamanca siempre ha tenido un ojo puesto en mí. Ha estado bastante detrás durante estos últimos años, me ha seguido mucho. Y, al final, mira. Y que tú, cuando quieres ir a un sitio y quieres estar ahí, lo sientes. Te sientes bien, te ves jugando al mirar la pista. A mí eso no me pasó en Estados Unidos, pero sí en Salamanca.

G: ¿Has sentido algún tipo de presión o responsabilidad por todo el interés generado a tu alrededor?

IM: Me ha costado bastante. Sobre todo, tomar la decisión. Muchísima gente opina, muchísima gente te dice cosas. Una debe tener la cabeza fría para decir “yo quiero esto y voy a ir con todo”. Hacer lo que una quiere sin importarme lo que me diga mi amiga, mi amigo, mi padre, etc. Cualquiera. Sabía que tenía que tomar yo la decisión. Es algo que solo depende de mí, así que la responsabilidad es mía. Por eso me daba tanto vértigo. Ha salido ahora, pero llevo más de un año pensando. Pero ahora tengo 18 años, sé que si tomo esta decisión y no sale bien, me queda un montón por delante. No se acaba todo aquí.

G: ¿Eres de leer lo que se dice sobre ti en redes sociales durante los torneos o competiciones?

IM: No tengo Twitter, no tengo Facebook, no tengo casi nada. Tengo Instagram y lo uso para ver las cosas de mis amigos y de mi familia. Sí que luego te mandan algún link o alguna cosa así, pero yo no entro de por sí. Porque un día estás arriba y otro abajo. Y no me gusta mirarlo. Se está mucho más en el suelo si no se miran esas cosas.

G: Hay muchas jugadoras a las que le gusta el juego, pero no sé si tantas a las que les apasiona entenderlo. ¿Cuánto enfoque pones en el detalle?

IM: Me considero una persona muy loca a la hora de jugar, pero siempre dentro de mi orden. En el Siglo XXI, mi entrenador Javi Torralba es un obseso de los detalles. Son los que marcan la diferencia en el basket. A mí me gusta mucho jugar con 3 o 4 personas que marquen los detalles, que sepan que si yo hago una cosa, ellas deben hacer lo otro. Que tengan un orden. Y ya dentro de ese orden… poder innovar, poder hacer cosas con las que cada una se sienta cómoda.

G: ¿Ves mucho baloncesto en tu tiempo libre?

IY: Veo mucho baloncesto femenino. Liga Femenina Endesa, todo lo que puedo.

G: ¿En qué jugadoras te fijas?

IM: En Silvia Domínguez, cuando no ha estado lesionada, que la pobre ha pasado una temporada… En ella me fijo un montón. Leticia Romero lo ha hecho muy bien, también me gusta verla jugar. Me fijo más de mi posición porque es de donde aprendes. Pensar qué habría hecho yo en alguna jugada.

G: Cuánto peso ha tenido el hacerlo a un equipo en el que se encuentra Silvia Domínguez.

IM: Bastante, la verdad. Yo buscaba seguir aprendiendo. Tengo solo 18 años, me queda un montón por delante y sería una equivocación pensarme que tengo todo hecho. Que esté Silvia, una referente a nivel europeo y español, una base de los pies a la cabeza… Además, tiene muchas ganas de enseñar también.

G: Hablando de tu juego, ¿qué crees que debes trabajar más en este salto al baloncesto profesional? ¿Y qué crees que va a ser lo más ‘sencillo’ de trasladar?

IM: Mi mano derecha, ¿no? (Risas). No la uso mucho. Me rompí un dedo de la mano izquierda hace un poco más de un mes, así que he estado trabajando mucho la derecha. Respecto a lo segundo, posiblemente mis lecturas de juego.

G: ¿De qué manera afrontas el verano?

IM: En verano no se puede parar. Se pueden tener vacaciones, pero si no usas ese tiempo para mejorar las debilidades, no lo vas a hacer nunca. La temporada no deja mucho tiempo.

G: ¿Y tu primer año en Perfumerías Avenida?

IM: Me espero ir allí, entrenar mucho, aprender y lo que me llegué, me llegará. Lo que me pidan. No me espero nada. Sería una equivocación creerme alguien, dar por sentado jugar X minutos o cosas que no me han dicho. Cosas que no me he ganado todavía, porque no he tenido la oportunidad.

G: Hablamos con Awa Fam después de la final del Mundial U19 y nos contaba que te acercaste para recordarle que teníais todavía 17 años.

IM: En Siglo XXI, en mi segundo año, ya me subían con el senior. Siempre he estado con gente del 2005 o 2004. No es mucho, pero siempre han sido uno o dos años más de experiencia y baloncesto que yo. Yo llegué al Mundial U19 con los ojos y orejas muy abiertas. Sabía que debía absorber como una esponja todo lo que me dijesen. Vas ahí a ayudar, no eres nadie. No es tu equipo. Llegas como un soldado a trabajar y ya está. Se lo dije a Awa porque no se nos puede olvidar que tenemos 17 años (ahora 18). Nos queda mucho por vivir, por perder una final no pasa nada.

G: ¿Cómo de consciente eres de que el salto que das ahora tampoco es un camino habitual con tu edad?

IM: Le he dado bastantes vueltas. Todas mis compañeras se van a Estados Unidos a la universidad o firman con equipos de Liga Femenina Challenge. Cada una tiene que hacer lo que cree mejor para ella. Yo he visto esta oportunidad y me he lanzado de cabeza a por ella. No voy a llegar a Salamanca y ya va a ser mi año, ya va a ser espectacular. Yo soy consciente de eso»

Foto: Perfumerías Avenida

El Panathinakos, campeón de la Euroliga trece años después. El equipo griego, liderado por el entrenador Ergin Ataman en la banda y el base Kostas Sloukas en la pista, batió en la final de Berlín’24 al Real Madrid. Vivinos la Final Four desde dentro y ofrecemos interesantes perfiles de estos dos protagonistas y Juancho Hernangómez. Batacazo del Real Madrid cuando mejor pintaba. También ponemos el foco en el éxito del Valencia Basket femenino con su triple nacional (contrapartida). La milagrosa canasta de Gracia Alonso de Armiño que clasificó a la Selección 3×3 para los Juegos Olímpicos. Entrevistas con Rubén Burgos, Iyana Martín y Pablo Pin. Ascenso del Leyma Coruña; descenso del Obradoiro.