Amor a primera vista: Leonie Fiebich y su encaje en las New York Liberty

Leonie Fiebich

Leo Fiebich se sentó en rueda de prensa. Se encontraba en Brasil, su selección había sumado un triunfo vital para estar en sus primeros JJOO y el responsable de comunicación de FIBA abrió la ronda de preguntas: «Leo, has anotado 20 puntos sin forzar ninguna acción…». No había terminado la cuestión cuando vio la sorpresa de la propia jugadora al enterarse de su marca anotadora. En el centro, Lisa Thomaidis (seleccionadora) sonreía con satisfacción, consciente de lo sucedido. La joven exterior había estado tan centrada en llevarse el triunfo que había perdido por completo la noción de sus números. «Es mi filosofía», aseguró. Apenas 15 segundos que bastaron para entender la esencia de su figura.

Nacida en Baviera, Fiebich nunca se ha priorizado sobre la cancha, incluso tuvo que aprender a hacerlo cuando su nivel comenzó a ser muy superior a las que le rodeaban en la élite. «No le sale de forma natural y debe aprender a asumir más tiros», decía Vega Gimeno tras la primera campaña de la alemana en Zaragoza. Un año en el que fue nombrada MVP de la Liga Femenina Endesa, levantó la Copa de la Reina y firmó un muy buen papel en la EuroCup Women. Y, no obstante, lo más impactante seguía siendo esa sensación totalmente extraordinaria de encontrarse lejos de sus límites.

Alejada de las redes sociales, su nombre nunca había brillado en exceso fuera de las pistas. No tiene Twitter, su cuenta de Instagram se mantuvo privada hasta este último año y su perfil ante los medios siempre fue bajo. De no llamar la atención más de lo que ya lo hacía su juego o físico, que nunca fue poco, pero alejada de los focos de las grandes ligas. La mezcla ideal para ser una completa desconocida para el público general en Estados Unidos e incluso para algunas oficinas de las franquicias norteamericanas, cuyo seguimiento del Viejo Continente no siempre coincide con lo que se presupone de entidades de semejante tamaño. De ahí que su elección en el Draft (#22, 2020), su movimiento de Los Angeles a Chicago y su inclusión con destino a Brooklyn en el megatraspaso de Marina Mabrey pasaran bastante desapercibidas en el mundo WNBA.

Sin embargo, Jonathan Kolb (General Manager NY Liberty) sabía perfectamente lo que estaba haciendo. También Breanna Stewart era consciente del valor del movimiento. «Tener todo lo que tiene, siendo tan joven, es especial», dejaba caer en Gigantes del Basket. Debido a su relación con Marta Xargay, diversas etapas en Europa y su seguimiento del baloncesto en esta zona del planeta, la gran estrella de las Liberty siempre se ha mostrado sensible a lo acontecido a este lado del charco. Una línea que casa a la perfección con la visión del GM, cuya misión principal el pasado invierno era reforzar el banquillo y lo hizo apostando fuerte por jugadoras con raíces europeas o con brillantes periplos en la EuroLeague Women, como Ivana Dojkic (Croacia), Nyara Sabally y la propia Fiebich (Alemania), o Kennedy Burke (EEUU).

Jugadora de equipo bajo cualquier circunstancia

Ese espíritu colectivo en su juego mencionado previamente siempre se ha mantenido con mayor o menor protagonismo en la cancha. Siendo la líder de Casademont Zaragoza, una segunda espada en la Selección Alemana o saliendo desde el banquillo en su nuevo rol en las New York Liberty. Su juego se despliega como un valioso abanico de recursos en ambos lados de la pista, pendiente de qué necesita el colectivo. “Su capacidad para anotar triples y mover el balón, tomar decisiones con este en sus manos, sus asistencias, los pases en el aire. En el último partido también le pusimos un poco más en situaciones de pick-and-roll. Tiene buena versatilidad y está mejorando, desempeña cualquier papel que el equipo necesite”, reconocía Sandy Brondello.

Con la baja de Betnijah Laney-Hamilton en el corazón de la temporada 2024, la entrenadora australiana optó por Fiebich en el quinteto titular hasta en 13 ocasiones. Un tramo en el que su protagonismo ofensivo creció de forma considerable, evidenciando el salto de calidad dado en la plantilla de una campaña a la siguiente. De los 5.7 puntos que estaba promediando desde el banquillo, se fue hasta los 9.7 por encuentro. Y las Liberty, lejos de sufrir ante la operación de su alero titular, se consolidaron en lo más alto de la tabla con 13 victorias y 2 derrotas en dicho periodo.

Sin ser una situación buscada a propósito, los ajustes volvieron a su punto inicial en el momento indicado para mantener a la alemana en la pelea por más de un premio individual. Con bastantes papeletas para entrar en el mejor quinteto de rookies junto a Caitlin Clark, Angel Reese y Rickea Jackson, tres elecciones que parecen fijas, su regreso al banquillo (terminará con más suplencias que titularidades) le colocó en posición de poder ser elegida «Mejor Sexta Jugadora del Año». Desde luego, realidad bastante inusual entre las rookies de la competición y por la que Brondello se deshizo en elogios en rueda de prensa: «Creo que es una obviedad. Hemos ganado 32 partidos y Leonie ha jugado un papel muy importante para nosotras. No ganaríamos todos estos encuentros sin su influencia».

Élite desde el exterior

Desde su llegada a la WNBA, Fiebich se ha situado entre las mejores tiradoras de la competición. Su fiabilidad desde el exterior le ha dado alas a la rotación de las New York Liberty, beneficiándose de compartir pista en múltiples momentos con otras amenazas como Ionescu, Jones o Stewart.

Si filtramos entre las jugadoras con un volumen mínimo de tiros similar a los de la alemana, Fiebich se sitúa en lo más alto de la liga en lanzamientos desde la esquina izquierda (8/14, 57.1%) y en tercera posición, solo por detrás de Stefanie Dolson y Bridget Carleton, en lanzamientos desde 45º y cabecera. Es ahí donde la jugadora de las Liberty acumula un mayor número de tiros (104), alcanzando un acierto del 42.3% gracias a sus 44 lanzamientos anotados.

En toda la historia de la competición, tan solo tres rookies han finalizado con un porcentaje superior al de la alero de las Liberty (mínimo 100 triples intentados).

  • Crystal Robinson, 1999: 43.67% T3 en 174 triples intentados
  • Jackie Stiles, 2001: 43.10% T3 en 116 triples intentados
  • Sidney Spencer, 2007: 43.90% T3 en 123 triples intentados
  • Leo Fiebich, 2024: 42.85% T3 en 126 triples intentados

Ahora bien, si separamos sus primeros 8 encuentros de adaptación del resto de la campaña, los registros son todavía más demoledores. Desde junio hasta finales de septiembre, Fiebich se ha situado en un 45.45% de acierto en tiros exteriores. Élite absoluta de la mejor liga del mundo.

Diferencial en defensa

«Cuando juegas grandes minutajes, como lo hacen nuestras titulares, es genial tener a alguien entrando desde el banquillo y que sea enérgica, presione el balón y sea agresiva en defensa», reconocía la propia Fiebich, refiriéndose a su papel en el equipo. El perfil de la alemana ha servido a Brondello para elevar el tamaño de sus quintetos y exprimir todavía más la capacidad de cambio hasta un punto asfixiante para ciertas rivales.

De los 3 quintetos con mejor rating defensivo de la competición (mínimo 100 minutos en pista), dos de ellos cuentan con Leonie Fiebich. El primero, el mejor de toda la WNBA, junto a Jonquel Jones, Breanna Stewart, Betnijah Laney-Hamilton y Sabrina Ionescu. El tercero, con los mismos nombres propios, cambiando a Laney por Thornton. Ambos por debajo de los 90 puntos permitidos cada 100 posesiones.

Estos registros de estadística avanzada van de la mano con un curioso dato que aportaron las Liberty en su cuenta oficial: la exterior europea acumula 18 choques con un +/- positivo de 10 o superior. El tope histórico de la competición entre las rookies al superar a Maya Moore. Pequeñas muestras que reflejan lo que se convirtió desde el inicio en un amor a primera vista entre las Liberty y la europea de 24 años.