El proyecto del Valencia sigue creciendo: la importancia del fichaje de Laura Gil

El proyecto del Valencia sigue creciendo: la importancia del fichaje de Laura Gil

La murciana llega a su sexto equipo en la Liga Femenina Endesa, una competición que, a diferencia de muchas otras jugadoras internacionales, no ha decidido dejar jamás desde que comenzó a ser profesional

«He cambiado mucho en estos años, porque al principio me ponía muy nerviosa. Creo que poco a poco he ido calmándome y aportando más al equipo». A pocas personas les encajaría atribuir esta frase, que dijo en ABC hace unos meses, a la murciana Laura Gil. Pero sí, la ala-pívot de 28 años y 1,93 metros de altura, (la española más alta de la Liga Femenina Endesa junto con Umo Diallo), no siempre ha tenido hielo en las venas, como parece que demuestra cada vez que sale a una pista de baloncesto y que ahora disfrutarán en la Fonteta tras su fichaje por el Valencia Basket, que se acaba de hacer oficial.

Atrás quedan cuatro temporadas de una segunda etapa en el Perfumerías Avenida, (en la primera, con apenas 18 años, ganó la Euroliga, Liga Femenina Endesa y Supercopa), en la que no ha dejado de cosechar éxitos. Desde 2016, momento en el que regresó al conjunto charro, Laura Gil ha ganado dos ligas más (ganó otra en Rivas unos años antes), cuatro Copas de las Reina y otras tres Supercopas más en un palmarés que no deja de crecer.

Y en todos ellos con una tasación casi incalculable por su aportación en lo que no se puede apuntar. Ese valor que la hizo imprescindible desde que comenzó a jugar, en el Capuchinos de su Murcia natal, y que la llevó a magnificar sus cualidades en su etapa formativa tras enrolarse en el proyecto Siglo XXI catalán. Ese por el que tantas y tantas grandes promesas han pasado y que convirtió a Laura Gil en absoluta realidad desde hace ya una década.

Los equipos de la carrera de Laura Gil

Primero, hay que poner en un mérito alto el hecho de que Laura Gil no haya dejado nunca nuestro país. Ahora parece cambiar una inercia que durante muchas temporadas provocó que el talento nacional tuviera que emigrar. La audacia y la apuesta de la interior por permanecer en casa la llevó a fichar, nada más empezar su carrera profesional tras su etapa en LF2 en el Siglo XXI, por el Perfu.

Allí, junto a grandes estrellas como Alba Torrens, Marta Xargay, Silvia Dominguez, Sancho Lyttle, Isa Sánchez, Erika de Souza o Anna Montañana, saboreó las mieles del mayor éxito continental de clubes. Lo hizo aún con poco protagonismo, (8 minutos de media en Liga Femenina Endesa), pero apareciendo en la final de la Euroliga ante el Spartak de Moscú a las órdenes de Lucas Mondelo para dar muestras de que no se arrugaba ante nada ni nadie.

Tras la 2010-2011, Laura Gil sentía que era el momento de buscar minutos y confianza para desarrollar todo su juego. Y apostó por el proyecto de un Hondarribia-Irún en el que estuvo una campaña pero en el que ya daba muestras de lo completo que iba a ser su juego: 5,3 puntos y 4,7 rebotes de media, y algo más importante: más de 23 minutos en la élite llegando a la veintena de edad.

Al año siguiente, había que seguir creciendo, y nuestra protagonista encontró el mayor minutaje de su carrera jugando en el Beroil Ciudad de Burgos. Allí alcanzó la decena de puntos por primera vez en carrera (10,5) llegando hasta los 30 minutos por encuentro. Y sólo encaraba llegar a los 21 años en medio de esa campaña en la que Miguel Ángel Ortega apareció en su carrera en la máxima división nacional para darle, como haría el resto de su trayectoria conjunta, toda su confianza.

José Ignacio Hernández llamaría a Laura Gil para intentar conseguir la pieza del puzzle que tanto querían conseguir en Rivas: ganar la Liga Femenina Endesa. Y allá se fue la de Murcia, para, junto a Laura Nicholls, Queralt Casas o Gaby Ocete, triunfar en competición doméstica con un rol muy diferente al de años atrás en la ciudad salmantina, (más de 21 minutos por partido). La aventura sólo duraría un año, ya que Rivas se despediría por motivos económicos de la máxima división, obligando a Laura Gil a buscar nuevos retos.

Los encontró en Cadi La Seu de Urgell, el equipo previo a su regreso al Perfumerías Avenida. En el conjunto catalán crecería aún más la internacional durante dos temporadas, llegando a los 29 minutos cada función, con altos números anotadores en la 2014-2015 (8,8 puntos) que incluso serían mejores al año siguiente (10,8), y manteniéndose siempre en grandes números en rechaces (5,8 y 6,3) y en valoración (10,3 y 12). Fueron años notables en la Seu (cuartos y quinto lugar en Liga Femenina Endesa).

En ese equipo gozaría también de de nuevo de la confianza de otro entrenador que la ha permitido desarrollar todo su juego como es Miguel Ángel Ortega. Con el de Hospitalet de Llobregat, Laura Gil viviría estos últimos años, casi a tiempo completo, en un Perfumerías Avenida que siempre se ha mantenido en inercia ganadora año tras año. Lo ha hecho con una aportación más coral de Gil en un transatlántico de grandes estrellas, pero siempre con una cuota de protagonismo importante, (nunca por debajo de los 21 minutos de media).

El gran valor de Laura Gil

Desde luego, todos coinciden en que Laura Gil es una de esas jugadoras que no brillan demasiado de cara al público… pero que siempre están ahí. Cualquier rebote defensivo corto está asegurado con ella en cancha, y en los de ataque nunca puedes fiarte de que no toque balones y dé segundas oportunidades a su equipo. Pero la murciana es mucho más.

Una jugadora entregada al equipo y que tiene multitud de fortalezas, algunas de ellas trabajadas con el paso de los años y otras muchas innatas, que te repasamos a continuación. Lo hacemos tras quedarnos con cinco que la hacen tener una presencia siempre muy importante en todos los equipos en los que juega.

Una gran envergadura, (1,93 de estatura con brazos enormes), que la hace intimidar constantemente y cambiar tiros (ha promediado medio tapón por choque este curso).

Su inteligencia. Es casi imposible que Laura pique en una finta y despegue los pies del suelo cuando la retan a un lanzamiento en defensa. Además, también es extremadamente capaz de interpretar con éxito los cambios defensivos, por lo que puede defender con mucha resistencia a jugadoras exteriores tras bloqueo directo o indirecto.

Cada vez más ataque. Además de tener un lanzamiento muy decente a cuatro y cinco metros del aro, la murciana trabaja cada temporada en añadir recursos en el poste bajo a su juego. Un ejemplo, lo hecho en la pasada Copa de la Reina, siendo imprevisible saber por donde sale cuando postea.

Las interiores no la superan. Su velocidad de reacción cuando la amenazan desde el exterior es de un paladar exquisito. El paso lateral, y su capacidad de dominar el contacto cuando el rival la pone el balón en el suelo, la colocan en un nivel top entre las mejores defensoras del viejo continente. Junto a ello, para conseguir hacerla retroceder en el poste bajo hace falta casi un milagro por su ya citada capacidad de chocar.

Buena lectura del pick and roll (o pop). Hablamos del ataque, en el que instintivamente hace el roll (continuar hacia dentro) o el pop (hacia fuera), con un repertorio interesante: tras enganchar a su defensor o incluso saltándose el bloqueo. Tras recibir la bola, puede amenazar el tiro, (con la finta para ir para dentro), y de paso encontrar a compañeras cuando genera ventajas y la ayuda no la permite finalizar, (está entre las mejores pasadoras interiores de la liga, siempre superando o rozando la asistencia por partido cada año).

Muchas de estas virtudes las puedes comprobar aquí, en este vídeo del entrenador andaluz Antonio Acuña, (técnico superior y que ha estado estos últimos años dirigiendo en el extranjero), sobre todo lo que hace en una cancha cogiendo de ejemplo el partido ante Francia de la final del Eurobasket 2019.

Su extraordinario palmarés con la selección

No es un ejemplo cualquiera el que nos lleva a hablar de la camiseta con la que tiene un idilio casi de cuento de hadas. Ponerse la camiseta de la selección significa para Laura Gil colgarse una medalla. Lo hace con un sinfín de carácter, espíritu de lucha, anticipación, calidad y movimientos al poste bajo, que como te decíamos, se ejemplifican en la final del Eurobasket 2019. En el 86-66 ante el conjunto galo que nos dio nuestra cuarta medalla de oro europea a nivel absoluto, la española sacó a relucir todas sus virtudes.

Sus números en… 31 minutos

9 puntos
10 rebotes
2 asistencias
5 robos
3/5 en tiros de campo
3/4 en tiros libres
3 faltas recibidas
24 de valoración

Y eso que no fue titular. Otra de las características que definen a la de Murcia, que muchas veces entiende el partido desde el banco al comienzo para triturarlo con sus facultades a su salida. Su capacidad de cambiar encuentros sin que se la note es fabulosa. Lo hace ganando, por supuesto, ya que con la selección nacional ha conquistado un metal siempre que ha formado parte de ella (y con las categorías inferiores, su cuenta se eleva hasta las 16 preseas).

Valencia Basket, su nuevo desafío

Con un palmarés así, y jugando en un equipo que te asegura competir año tras año, cualquiera se podría conformar. Pero Laura Gil quiere más. «Estoy en un momento en el que quiero volar», le decía a 7tv hace tan sólo unos días. Era antes de anunciarse su llegada a la ciudad del Turia, en un ambicioso proyecto que liderará de nuevo Rubén Burgos y que tiene mucho producto nacional (Anna Gómez, Leti Romero, Queralt Casas, María Pina y Raquel Carrera, de momento, confirmadas). Y ahora llega un estilete para que en la Fonteta estén ilusionados por partida doble con seguir creciendo. Un intangible que parece que todo lo convierte en real.

Fotos: Lourdes Mesa/Tribuna de Salamanca/FIBA/Flickr FEB/Diario Vasco/Gernika