Entrevista a Sandra Sánchez, árbitra de LF Endesa y LEB Oro: «El baloncesto siempre es baloncesto»

Entrevista a Sandra Sánchez, árbitra de LF Endesa y LEB Oro: «El baloncesto siempre es baloncesto»

Apenas una semana después de dirigir la final de la Copa de la Reina, Sandra Sánchez atiende a Gigantes. Una árbitra emergente que reflexiona y explica su visión sobre las situaciones que afronta en sus partidos… y en su profesión.

Gigantes: ¿Cómo llegas al arbitraje?

Sandra Sánchez: Mis inicios en el baloncesto fueron en el club de mi pueblo y fui creciendo como jugadora en otros clubs. En la etapa junior empecé a doblar con el Copa Catalunya que eran mayores, y me pase mucho tiempo en el banquillo. Cuando ya me cansé de mirar a mis compañeras, empecé a mirar a los árbitros. Y pensé: ¡quiero ser como ellos! Tuve la sensación de que vivían de una manera muy diferente el partido. Lo probé. Estuve un tiempo compaginando ambas cosas hasta que llegó un punto en el que tuve que decidir. El arbitraje me enganchó muy rápido y opte por esta opción.

G: ¿Les sorprendió que cambiaras?
S.S.: No demasiado porque mi familia y mis amigos notaban que me gustaba el arbitraje. Lo que cuesta entender es cómo alguien tan joven y sin ninguna referencia cercana, piense en querer ser árbitro. Sin lugar a dudas, ha sido una de mis mejores decisiones por todo lo que me ha aportado y me aporta a nivel deportivo y personal. El arbitraje tiene esa dualidad de deporte individual y deporte de equipo. Tienes que tener carácter y personalidad y en eso me identifico.

G: Decías en una entrevista reciente que ahora sonríes más arbitrando

S.S.: Comúnmente se asocia al árbitro a una figura seria y lejana. No se nos asocia como deportistas. Pero cuándo el árbitro disfruta de lo que hace y, trabaja desde la empatía y la asertividad con l@s jugador@s y entrenador@s, ellos se sienten más cercanos al equipo arbitral. El objetivo es crear un entorno en el que se pueda dialogar y se acepten mejor las decisiones e incluso los errores arbitrales. En mi caso, como disfruto mucho de lo que hago, sonrío bastante.

G: A nivel personal, has estudiado Derecho y Recursos Humanos. ¿Cómo te planteas esa dualidad profesional?

S.S.: El arbitraje es perfecto para compaginarlo con los estudios, es muy compatible. Cuando vas avanzando en las categorías, cada vez te supone más trabajo; más entrenos, más dedicación a nivel técnico, más responsabilidad, etc. Llega un momento en el que acabas tu carrera formativa y tienes que dar el salto a nivel profesional y es cuando la cosa se complica un poco. El arbitraje a nivel personal te nutre de cosas muy buenas y aplicables en el día a día, pero tiene su lado negativo; es difícil encontrar un trabajo donde puedas desarrollarte y compaginarlo con ambas responsabilidades.

G: ¿Tienes la sensación de que muchos de los hitos sobre las mujeres en el arbitraje están quedando ya muy superados?

S.S.: Se han roto muchas barreras y dejamos de ser noticia, que es lo que se necesita. Pienso que debemos trabajar en la equidad y no tanto en la igualdad. En las competiciones en las que estoy arbitrando, en la LEB Oro y la Liga Femenina, es algo que ya se ha normalizado.

G: Tú pitas masculino y femenino. ¿Qué diferencias notas?

S.S: El baloncesto siempre es baloncesto. Cada partido requiere valorar diferentes aspectos del juego; físico, técnico y táctico. Los contactos inciden de una manera diferente en el juego y la aplicación de las reglas deben de interpretarse en función de la competición, independientemente que sean femeninas o masculinas. Las reglas del juego evolucionan año a año para adaptarse a las nuevas necesidades del baloncesto profesional.

G: Estos meses hemos hablado mucho de los árbitros y los partidos sin público. ¿Afecta en algún modo?

S.S.: Si, claro que afecta. Considero que el público forma parte del baloncesto y del deporte en general, es necesario. Cuando empiezas a arbitrar y el público son los familiares de los jugador@s, oyes todo y personificas los gritos. En cambio en la LEB Oro y la Liga Femenina Endesa hay mucho público y lo que oyes es ruido. A mí ese ruido me ayuda a concentrarme, a estar en tensión (me imagino que a los jugadores también). Es cierto que llevamos toda la temporada sin público o muy poco y, nos hemos adaptado a la nueva realidad. Esperemos que en breve podamos disfrutar tod@s del baloncesto.

G: Hablábamos antes de la estructura arbitral. ¿Cómo crees que se podría mejorar en España?

S.S.: Considero que la Federación Española de Baloncesto esta haciendo un gran trabajo técnico, a nivel cualitativo y cuantitativo, con nosotros. Eso, acompañado del nivel de exigencia de las competiciones hace que el nivel arbitral suba exponencialmente. Siempre hay cosas que se pueden mejorar pero creo que a nivel internacional el arbitraje español esta muy bien considerado y por eso hay una gran representación española de árbitros. Y nunca olvidarnos del trabajo que hacen las federaciones autonómicas en el inicio de las carreras arbitrales. La clave es seguir trabajando como hasta ahora e intentar profesionalizar al detalle todos los aspectos del arbitraje.