Se va un símbolo del Estu, por muchas razones: así ha sido la etapa de Mariana González como jugadora colegial

Se va un símbolo del Estu, por muchas razones: así ha sido la etapa de Mariana González como jugadora colegial

«Lo que más me influye es que mi mundo gira en torno al baloncesto, y el mundo que se ha creado alrededor del equipo femenino cada vez mola más, nos sentimos más importantes y sentimos que se valora mucho más nuestro trabajo». Son palabras de hace sólo unos meses, cuando empezaba otra temporada más en Movistar Estudiantes, de Mariana González. No se esperaba que en un año todo cambiara así. Una leyenda viva del Estu que no disfrutará en la cancha de su tercer ascenso a Liga Femenina Endesa con el conjunto colegial a pesar de que su rendimiento auguraba que aún tenía cuerda para rato en dicho club. El motivo no es otro que el anuncio de su marcha del equipo del Ramiro.

“La sensación de estar haciendo las cosas a medias o no poder dar todo de mi no me gusta. Un Liga Femenina 1 se merece emplear todo el tiempo en físico, balón, estar descansada, tener la cabeza en el equipo… y creo que eso no soy capaz de darlo trabajando a la vez” destaca como motivos del adiós una Mariana González que no ha confirmado que se vaya a retirar de las canchas.

Mariana González: 295 partidos y 2.468 puntos oficiales con Estudiantes

Los números de esta temporada reflejan su buen estado de forma y que estaba para más (9,6 puntos y 4,9 rebotes en 19 minutos) . Pero la pívot madrileña (1,88m, 31 años) se va y lo hace dejando un legado inolvidable en el Movistar Estudiantes. Más de media vida (16 temporadas) llevaba Mariana González paseando su clase por ambas pinturas en el Magariños. Al Ramiro de Maeztu llegó cuando aún no había concluido su etapa de formación y sólo hay que ver lo que registran sus datos de FEB entre LF y LF2 para entender la fidelidad que Mariana González le tiene al conjunto estudiantil.

Siempre colindante entre las dos divisiones del baloncesto español (57 partidos en Liga Femenina Endesa de los casi 300 que ha acumulado como profesional) la center se va como máxima anotadora femenina de Estudiantes en toda su historia (2.468 puntos) y como la jugadora que más veces se ha puesto la camiseta estudiantil de siempre (295 encuentros).

Lo ha hecho sumando casi 2.500 puntos y no bajando nunca ni de los 18 minutos disputados ni de los 9 puntos anotados por partido quitando sus cinco primeras temporadas como profesional, de adaptación a la primera o a la segunda división nacional. Por detrás, mitos internacionales en 3×3 o en categoría absoluta como Sandra Ygueravide (1.668 puntos en 163 partidos) y la internacional Sonia Blanco (1.840 puntos, 138 encuentros).

Todas sus temporadas en el equipo colegial

07-08 (LF2): 2,4 puntos y 2,2 rebotes en 8 minutos de media
08-09 (LF): 1,9 puntos y 1,2 rebotes en casi 8 minutos de media
09-10 (LF): 1,6 puntos y 1,4 rebotes en 7,1 minutos de media
10-11 (LF2): 5,8 puntos y 3,8 rebotes en 18 minutos de media
11-12 (LF2): 7,9 puntos y 4,4 rebotes en 19,4 minutos de media
12-13 (LF2): 9,4 puntos, 6,5 rebotes, 2 asistencias, 1,4 robos en 23,5 minutos de media
13-14 (LF2): 10,6 puntos, 6,5 rebotes, 1,7 asistencias, 1,5 robos en 23,4 minutos de media
14-15 (LF2): 10,9 puntos, 6,2 rebotes y 1,7 asistencias en 25 minutos de media
15-16 (LF2): 9,5 puntos y 7,7 rebotes en 24,2 minutos de media
16-17 (LF2): 12,1 puntos, 7,9 rebotes, 1,7 asistencias y 11,2 de valoración en 26 minutos de media
17-18 (LF): 9,2 puntos y 4,6 rebotes en 24,4 minutos de media
18-19 (LF2): 11,7 puntos, 5 rebotes, 1,8 asistencias, 52,9% en tiros de dos y 11 de valoración en 22,4 minutos de media
19-20 (LF2): 9,5 puntos y 4,9 rebotes en 19,2 minutos de media   

Queda claro, por tanto, su capacidad de rayar constantemente a muy buen nivel. De hecho, en su última temporada en la máxima división nacional, Maru, como se la conoce, ya lo hizo muy bien batallando en las zonas nacionales ante los grandes de la LF (9,2 puntos y 4,6 rebotes). No le ha faltado constancia en hacerlo también en LF2, hasta ser una pionera haciendo algo que nunca ha hecho nadie en el club madrileño en su sección femenina: superar los 2.000 puntos anotados. Motivo, por tanto, más que justificado, para recibir un cálido homenaje a finales de 2018.

Para su recuerdo, los dos ascensos en la cancha (Santiago 2007-2008 y León 2016-2017) y el de esta temporada certificado por la FEB cuando su equipo marchaba con un impecable registro (21 victorias en 22 partidos disputados en su grupo). El que fuera su entrenador durante varias temporadas, y presente con ella en el ascenso en León, Adolfo González, Fito, ya la calificaba hace un tiempo con palabras que son buena vara para medir la grandeza que representa en el Estu.

«Lidera con el ejemplo. Siempre ha trabajado duro, fuera la más importante o la última. Humildad, sacrificio, compromiso. Encarna los valores del club igual o mejor que Azofra, Jasen…»

Su vida es el Estu

Pero ahora, Mariana González decide cambiar de rumbo en su carrera. Una etapa en la que también ha tenido curro en el Estudiantes: milita hasta ahora en el centro de fisioterapia del conjunto estudiantil, en el que tiene encandilados a todos, incluido al periodista Santi Escribano.

El adiós de Mariana González es el sexto de la plantilla que se produce en el cuadro colegial. Movistar Estudiantes ha anunciado la renovación de María Espín y Leslie Knight, los fichajes de Carmen Grande y Jana Raman, y las bajas de Andrea Malanda, Paula Palomares, Aitana Cuevas, Laura Marcos e Irene San Román antes de Mariana en la primera plantilla de su nuevo reto en la Liga Femenina Endesa con su técnico, Alberto Ortego, a la cabeza. Queda por ver cómo se terminar de conformar un conjunto que sabrá, eso sí, que no tendrá por primera vez en 16 años a Mariana González. Pero Maru siempre seguirá muy cerca del Estu.

Si quieres, puedes repasar un hilo muy especial que ha presentado el Movistar Estudiantes sobre Mariana González. Su historia… en 15 imágenes.

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Foto: Flickr Movistar Estudiantes