La España más bronceada. ¡Sexto año seguido en el podio!

La España más bronceada. ¡Sexto año seguido en el podio!

España encadena seis años subiendo al podio: dos oros, dos platas y ahora, dos bronces.

¡Terceras del Mundo! España se colgó la medalla de bronce en este Mundial tinerfeño al ganar a Bélgica el partido por el tercer escalón del podio (67-60). Con autoridad, pero luchando con los dientes apretados hasta el final. Es el sexto verano consecutivo que las chicas dirigidas por Lucas Mondelo suben a recoger medalla: dos de oro, dos de plata y, ahora, dos de bronce. Guinda perfecta a una Copa del Mundo intensísima, en la que cada paso se logró tras un esfuerzo titánico. ¡Enhorabuena y gracias por hacernos soñar una vez más!

En el recuerdo estaba el partido de cinco días antes, en el que Bélgica arrebató el liderato del grupo a España con una canasta en el último segundo. Tiene toda la pinta de que ésta es una nueva rivalidad que va a seguir creciendo con el tiempo porque la proyección de Bélgica es enorme. El partido por el bronce arrancó con Laura Nicholls defendiendo a Meesseman y la estrella belga, a Astou.

Y, como ha sido tradición a lo largo de todo el campeonato, las locales no salieron con las muñecas afinadas. Tiempo muerto de Mondelo a los cuatro minutos (3-10). De nuevo, costó un mundo anotar la primera canasta de dos: seis minutos y siete intentos (5-10, Ouviña). Y, como en la semifinal ante Australia, las anfitrionas no tardaron verse diez abajo (5-15, con enceste de la veterana Wauters).

Afortunadamente, la entrada en cancha de una activa Torrens y dos triples postreros (Cruz y Astou) dejaron el primer cuarto en tablas: 15-15, con España con tantas canastas de dos como triples (3).

En el segundo cuarto, igualdad con sucesión de empates y anotación con cuentagotas. Ouviña, de escolta con Cruz primero y Domínguez después al mando. Tras un 21-21, en el ecuador de este periodo España pegó un arreón (28-21) con Xargay como protagonista anotadora. Al intermedio, cinco arriba pese a un discreto 32% en tiros de campo (12/37). Once rebotes ofensivos y 9 pérdidas belgas ayudan a explicar ese parcial favorable.

Ouviña, de escolta

En la reanudación, Mondelo mantuvo su apuesta de Ouviña como escolta (Cruz emparejada con la dinámica Allemand). Y funcionó. Con Xargay y Astou como pilares en ataque, España abrió brecha (40-31). Mondelo iba una jugada por delante que el seleccionador belga en su particular partida de ajedrez: el padre de las Mestdagh se apuntó a jugar con dos bases cuando ya fue tarde. Seis puntos seguidos de Torrens cerraron el tercer cuarto (55-43). ¿Partido encauzado? No, aún habría que sudar y padecer para colgarse la medalla…

… Un parcial de 0-11 en poco más de tres minutos volvía a acelerar el pulso de todos los presentes (55-54 con triple de Meesseman). Entonces regresaron al parqué las expertas Palau y Torrens. Un enceste de Laura Gil cortó la mala racha y un triple de Torrens y dos suspensiones de Nicholls resultaron claves (64-58). La puntilla definitiva, el triple de Xargay a 38 segundos del final. ¡El bronce se quedaba en casa, ahora sí!

La estrella norteamericana Diana Taurasi declaró tras ganar la semifinal a Bélgica que son un gran equipo al que se nota que llevan mucho tiempo jugando juntas porque penalizan cada error del rival. A España no le perdonaron una y castigaron cada despiste. Pero la intensidad empleada en cada jugada por parte de las españolas, más allá del acierto puntual, volvió a encaminarlas al éxito. La Edad de Oro del basket femenino español se alarga…