Phoenix se despide de Diana Taurasi en una noche para la historia de la WNBA. Así ha sido
Diana Taurasi vivió anoche una de sus citas más especiales en el Footprint Center de Phoenix. La experimentada jugadora, con dos décadas de trayectoria profesional en su mochila, disputó el que pudo haber sido su último encuentro de temporada regular WNBA. Y la franquicia, a la espera de conocer la decision final, estuvo a la altura de los acontecimientos, regalándole una despedida que ya es historia de la competición.
Dear Dee –
Love,
All of Us pic.twitter.com/SnO1q10Fdp— Phoenix Mercury (@PhoenixMercury) September 19, 2024
En un encuentro con poco en juego, debido a que la clasificación llegaba definida a la última jornada, las Seattle Storm se llevaron la victoria (89-70) en un choque en el que todo giró alrededor de DT. Las Mercury vistieron una camiseta exclusiva con diferentes cabras (cuyo significado se traduce en “la mejor de todos los tiempos”) repartidas por la camiseta. Una línea que dio continuidad toda la grada, cuyos aficionados recibieron en sus asientos otra camiseta conmemorativa que reunía todos los hitos de la propia Taurasi.
Arropada por su mujer Penny Taylor, sus hijos, Sue Bird, Megan Rapinoe, Geno Auriemma y sus padres, la escolta de 42 años sumó 9 puntos, 2 asistencias y 1 rebote en sus 18 minutos en cancha. Fue ovacionada al inicio, en cada acción en la que el balón pasó por sus manos y la escena se repitió en el desenlace, cuando Nate Tibbetts le dio entrada durante unos segundos para un último reconocimiento de todos los presentes. Precioso instante que estuvo marcado por su abrazo con Nika Mühl, jugadora formada en las filas de UConn.
Al término del choque, todos los focos volvieron con la jugadora californiana de ascendencia italoargentina. Taurasi cogió el micro, al mismo tiempo que las lágrimas recorrían más de una mejilla en la grada y el pabellón coreaba el ya icónico “One more year”, ese mismo lema con el que su querida Sue Bird reconoció que le convencieron de alargar un año más de lo previsto su carrera. “Si esto ha sido todo, lo he sentido como si fuera la primera vez”, remató la leyenda de las Mercury. El posible adios de una de las jugadoras más grandes de todos los tiempos.
