Chicago Sky arolla a Phoenix con una desatada Kahleah Copper

Chicago Sky arolla a Phoenix con una desatada Kahleah Copper

Segunda ventaja para Chicago Sky (2-1) en la serie de las WNBA Finals ante Phoenix. El equipo de James Wade arrolló a las Mercury en el tercer choque con un contundente 86-50. Las locales, en un abarrotado Wintrust Arena con el cartel de completo, impusieron su ritmo de inicio a fin, masacrando a Phoenix en la zona y castigando cada una de las pérdidas visitantes. Toda una exhibición en la que Kahleah Copper fue el nombre más destacado gracias a una excepcional primera parte, con Astou Ndour entrando en rotación.

Al ecuador del encuentro, la futura jugadora de Perfumerías Avenida sumaba 20 puntos con 6 de 8 en tiros de campo, ayudando a igualar el récord de una mayor diferencia (22) al descanso en la historia de las Finales WNBA. Un récord que hasta esta noche estaba en manos de Phoenix desde el 2014, año en el que se marcharon 22 arriba en el descanso del Game 1 de las Finales ante… Chicago Sky. Casi el mismo guion calcado. Copper, gracias a otros dos puntos en la segunda mitad (descansó la mayor parte del tiempo) para poner el broche a su noche, pasó a la historia junto a Maya Moore y Ariel Atkins, firmando la tercera mejor marca de puntos en unas Finales de la WNBA en un menor tiempo en pista (22 en 23:56).

Sin embargo, no había terminado todo en el tercer cuarto. Courtney Vandersloot repartió su asistencia 35, firmando la segunda mejor marca total en unas Finales a 3 del récord de Alyssa Thomas, con la diferencia de que la base de las Sky ha llegado a dicha cifra en apenas 3 encuentros (AT llegó en 5).

El encuentro, ya decidido y con las segundas unidades en pista, entró en un territorio desconocido hasta ahora. Chicago se acercaba hasta la franja de los 30 puntos, rondando una de las victorias más abultadas en la historia de las Finales. Un hito al que puso la guinda Dana Evans. La rookie se adentraba en un estado de flujo que levantaba al pabellón entero y culminaba el choque con tres triples consecutivos que dejaban el +36 en el electrónico. O lo que es lo mismo, la mayor diferencia jamás vista en unas Finales de la WNBA.