Los jugadores nacionales nos dan una lección en la Eurocup. La opinión de Chema de Lucas

Los jugadores nacionales nos dan una lección en la Eurocup. La opinión de Chema de Lucas

Es la 1:00 am. Han pasado un par de horas del término del tercer partido de la final de la Eurocup y la adrenalina no me deja dormir. Busco ordenar las ideas y me pongo a escribir.

Mi balance de estos playoffs y de la participación de los equipos españoles en la Eurocup es que el jugador español sigue teniendo mucho que decir en España y en Europa. Y no sólo los diez que tenemos en la NBA.

El seguir de cerca la competición comentando los partidos en Eurosport me lleva a tener muchos momentos en la retina. Y en todos, los protagonistas son el jugador español a veces denostado por la figura del cupo o por empeñarnos en fichar de otros países de Europa con apellidos raros.

“Si dijera que no me sorprende, mentiría”, decía a Gigantes Chechu Mulero en la Copa del Rey sobre el rendimiento de Pierre Oriola en el Valencia. Qué decir del interior que tras pulular por la LEB y destaparse en Sevilla ha sido capaz de plantarle cara y superar al mismísimo Stoudemire. No me quito de la cabeza su segundo partido de cuartos en Jerusalem.

Qué decir de Rafa Martínez, histórico de la competición en triples y partidos jugados con una misma camiseta, de Fernando San Emeterio, escogido en el segundo Mejor Quinteto con 3 MVP entre cuartos y semis, o de un Joan Sastre, que llama a la puerta de la convocatoria de la Selección y que con sus triples ha abierto la lata de muchos partidos de este Valencia y en la final conectaba a su equipo al choque. Han perdido pero son vencedores.

Párrafo aparte merece Guillem Vives. Arriesgó su salud al servicio del equipo en el tercer partido de cuartos ante el Khimki con el tobillo como un auténtico botillo, lesionado, pero buscando ayudar y no dejar solos a sus compañeros.

En el Unicaja, más de lo mismo y uno de los motivos importantes que le ha hecho proclamarse campeón: nunca han dejado de creer. Empezando por el esfuerzo y la perseverancia de un Alberto Díaz que ha demostrado que el trabajo da sus frutos pese a partir con dos bases americanos por delante en la rotación. Que ser un auténtico dolor de h**** para los rivales en defensa también suma, que es el mismo de siempre (prácticas para ser profe de Educación Física en su cole incluidas) y que ha sido premiado con un MVP con el que toda Málaga se identifica.

Y Carlos Suárez. Pilar siempre con su trabajo y energía. Se me pasa por la cabeza aquel tercer partido en Múnich en el que sólo metía dos tiros libres, los que cerraban el triunfo y el pase a semis, pero lo que hizo por el equipo en los casi 21 minutos en pista. Ahí empezó la gesta de levantar tres factores cancha en contra.

Dani Díez, de menos a más. Ayudando al cuatro ante la baja del Chimpa en Krasnodar por gastroenteritis. Y metiendo dos triplazos en el tercero de la final en pleno 0-18 para remontar y conseguir el título. Curiosamente, con Suárez en el puesto de cinco tras la salida de Omic, descalificado.

Sí, Shved tiene mucho talento, es muy bueno. Pero los nuestros están hechos de otra pasta. Y que dure.