Dusko Ivanovic inicia su cuarta era en el Baskonia con una heroica victoria sobre el Partizan

El Baskonia renació en el regreso de Dusko Ivanovic y sumó su segunda victoria en la Euroliga en un espectacular y emocionante partido ante el Partizan (84-83).

El Buesa Arena vivió por fin un partido sin la tensión de los últimos días. La presión, de alguna manera, no ahogaba tanto. Todos los baskonistas parecían anestesiados por el recuerdo de la época más gloriosa del club. Reparar en el debut de Chris Chiozza parecía incluso complicado con la gran dosis de nostalgia.

Y ni siquiera servía autoengañarse al ver a Dusko Ivanovic en la banda: la retirada de la camiseta de Luis Scola nos hacía sentir el paso del tiempo.

Con ese cosquilleo, el Baskonia afrontó el partido frente al Partizan. También con la intensidad que exige Dusko, aunque dos entrenamientos y una sesión de tiro no seab suficiente para ofrecer un planteamiento que no esté marcado principalmente por la motivación de «lo nuevo».

Se tradujo en velocidad, lucha, ganas… pero también imprecisiones en el pase que castigaron tanto como las desconexiones. El Baskonia también las sufría con Joan Peñarroya y el tercer cuarto (15-24) estuvo cerca de ser muy injusto con el esfuerzo y el partido de los vitorianos.

Pero, en el momento más oportuno del último periodo, llegaron triples consecutivos de Markus Howard (15 puntos, 2 de 9 en triples) y Vanja Marinkovic (12 puntos) que reescribían el guion del partido para que el papel protagonista recayera en Chima Moneke (16 puntos, 6 rebotes y 4 robos).

Dos rebotes ofensivos. Uno convertido en canasta, otro traducido en dos tiros libres a falta de 1,1 segundos, dieron al Baskonia la victoria en el inicio de la cuarta era de Ivanovic.

Foto: Getty Images – Aitor Arrizabalaga