Guerra civil en Grecia: el Olympiacos pide que termine la inmunidad del dueño del Panathinaikos tras amenazar a los árbitros
El incidente del segundo partido, en el que Giannakopoulos entró al vestuario de los árbitros para amenazarles, sigue provocando una enorme polémica
La final en Grecia no ha empezado bien y, visto lo visto, más vale que termine pronto porque la situación empieza a ser preocupante. El gravísimo incidente del segundo partido entre el Olympiacos y el Panathinaikos, en el que el dueño del Panathinaikos, Dimitris Giannakopoulos, entró al vestuario de los árbitros en el descanso para amenazarles, empieza a traer cola.
En la previa del tercer encuentro que se disputa mañana ha estallado una auténtica batalla de comunicados. El primero, del Olympiacos, llegó tras ver el acta de los árbitros. Sus palabras son duras:
«El comportamiento de este caballero (Giannakopoulos) sigue sin tener consecuencias. Nos preguntamos por qué tiene esta inmunidad. Al menos, ¡impidan que lo haga!»
El Panathinaikos no se ha quedado atrás y ha contestado: «Nos preocupa que el Olympiacos esté intentando aumentar la tensión antes del tercer partido distorsionando la realidad.No vamos a ceder a sus deseos de apartar al poderoso presidente del Panathinaikos para que puedan campar a sus anchas. Además, celebramos que los dueños del Olympiacos vuelvan a aparecer tras el silencio que han guardado en los últimos días ante asuntos importantes por los que hemos movilizado a todo el estado griego».
El comunicado del Panathinaikos acaba con dardo. Sus últimas palabras apuntan a las sospechas de dopaje que han aparecido en el baloncesto griego. Para atajarlas, el Panathinaikos pidió que se aumentará el número de controles antidopaje en la final de la Liga Griega y criticó a los dueños del Olympiacos por no atajar el asunto a tiempo.