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Ataman, un bosque y perros peligrosos: la loca historia de Rakocevic en el Efes

Ataman, un bosque y perros peligrosos: la loca historia de Rakocevic en el Efes

Igor Rakocevic ha desvelado ahora, una década después, un divertido suceso de su etapa en el Efes junto a Ergin Ataman

La leyenda de Ergin Ataman crece por momentos. Es uno de los entrenadores más controvertidos del continente, pero dentro de Turquía es una figura más polarizadora: muchos le aman, otros tantos le odian. Con historias como la relatada aquí, normal…

El protagonista es Igor Rakocevic, legendario jugador serbio con pasado en la ACB en equipos como Real Madrid, Valencia Basket y TAU Cerámica. Él ha sido el que ha contado esta anécdota que impulsa más a Ataman como conflictivo jefe de banquillo. Lo ha hecho en el podcast de la ELPA (Asociación de Jugadores de la Euroliga) rememorando una de las últimas etapas de su carrera, la que le llevó al Efes en 2009:

«Cuando jugaba en el Efes no tenía una buena relación con el entrenador, Ergin Ataman. Una mañana me envió a correr a un bosque a las 7 de la mañana. Y el bosque estaba a una hora y media de la ciudad, así que me tenía que despertar a las 5. Cuando lo lograra, volvería a entrenar. Me mandó allí con otro entrenador, que condujo hasta allí. La lluvia caía y era increíble cómo lo hacía. El técnico me dijo: ‘No salgas a correr’. Era imposible hacerlo: había barro y no había nadie más en aquel lugar. Pero es característico de los jugadores serbios hacer cosas así; le dije que no me importaba y que correría. Empecé y ya me di cuenta de que aquello iba a ser horrible y engorroso: estaba lloviendo como si estuviera en la ducha» 

«Y me encontré a unos diez o doce perros salvajes en mitad del camino. Estaban juntos, no se movían y me vieron. Paré, pero no sabía qué hacer. ¿Debía volver hacia atrás y actuar como si no  estuviera asustado o seguir hacia delante? Continué, seguí corriendo. Uno de ellos empezó a ladrar y lo hicieron todos, me empezaron a perseguir y tuve que ponerme a trepar por una especie de monte. Mi vida estaba en peligro de verdad, así que tuve que subir por la colina para escapar de ellos. No pudieron atraparme allí. Fue entre gracioso y espantoso»

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