Las cosas del Palacio van despacio, la crónica de Ander Isuskiza del Madrid – Anadolu Efes

Real Madrid

Noche de gala en el WiZink Center. Nueva oportunidad para que el Madrid se reivindicara, esta vez ante el vigente campeón, reeditando la última final de Euroliga.

Si bien la baja de Larkin deslucía a priori el duelo, desde el primer momento se vio que ninguno de los dos equipos iba a dar cuartel. Los locales empujaban con Yabusele y Musa como estiletes, mientras que los turcos se agarraban al partido como podían.

Hubo momentos de atasco y de fluidez, de espesura y de espectacularidad. Lo típico que puedes esperar de un duelo de transatlánticos como es un Madrid-Efes.

Y, como no podía ser de otra manera, vi una mandarina en vivo y en directo:

Yabusele, cara y cruz

El francés llegaba motivado tras tres últimos partidos titubeante con 5/20 en tiros y 6,2 puntos en 23,9 minutos. Fue la mecha que prendió el fulgurante inicio de los blancos, que permitió coger un colchón que se mantendría a lo largo del partido.

Se sentó entre aplausos tras 9 minutos en los que recuperó su mejor versión, con 11 puntos de todos los colores: poste bajo, contraataque, rebote ofensivo, penetración y triple. Un todotorreno con altas prestaciones.

Sin embargo, más tarde sufrió un percance defendiendo en poste bajo y lo veríamos en la bicicleta para mantenerse caliente. Volvió a la pista y enseguida pidió el cambio, directo al vestuario para ser explorado.

Super Mario, ángel o demonio

La Hezonja Experience ofrece de todo. Desde calentamientos llenos de fundamentos hasta enfados con árbitros y entrenadores, pasando por jugadas espectaculares.

Mario está hecho para las grandes citas y los momentos calientes. Pase lo que pase. En el segundo cuarto se llevó una monumental bronca de Chus Mateo, que más tarde le pediría «cabeza».

En el tercer cuarto salió de inicio y fue uno de los soportes del equipo cuando Efes amenazaba con acercarse. El clímax llegó cuando SuperMario se puso la capa y voló para volcar un alley oop que levantó a la grada. Que las sombras no nos impidan ver las luces.

Tavares, imperial

Hay noches que te das cuenta de la magnitud del gigante caboverdiano. Su homólogo francés, Vincent Poirier, estaba cuajando una actuación más que decente, y es una pieza que interesa recuperar, pero a la hora de la verdad Edy es más fiable.

Aunque tampoco estaba siendo brillante y sufrió más de la cuenta para parar a Zizic, en apenas dos minutos sumó dos canastas en pick & roll y rebote ofensivo y remató la faena con un tapón a Clyburn que impedía a Efes bajar de la barrera psicológica de los 10 puntos a 2 minutos. Llegó puntual a su cita.

Hanga, MVP

En un backcourt que parece un castillo de naipes, contar con un sustento como el húngaro es fundamental para partidos donde la experiencia y el oficio valen tanto como el talento.

Superó los 5000 minutos en Euroliga demostrando que si haya dudas en el puesto de base, ahí está para disiparlas de un plumazo. O zarpazo. Salió con la tarea de dinamitar el ataque de Micic, y lo consiguió a partir de una defensa pegajosa marca de la casa.

También fue un puñal en ataque, repartiéndose la dirección con Sergio Llull, con la misión de dar sentido a unos sistemas que aún se tambalean entre el Antiguo y el Nuevo Régimen.

Flojo Efes

Por parte de Efes, se presentaron en los primeros compases con dos centers en pista, tratando quizá de contender la tremenda altura que presenta el Madrid con Hezonja o Deck en el puesto de 3 o Musa en el 2.

Polonara debía estar muy tocado para (casi) no jugar porque el agujero en su posici´ón se notó, con un M’Baye muy plano y Clyburn exprimido (35 mins).

En la madeja de las rotaciones destacó el debut de Omercan Ilyasoglu, del 2001, que entró en pleno último cuarto con todo por decidir ante la incrédula mirada de Micic, incapaz de sostener más peso sobre sus hombros.

Queda la esperanza que insufla el buen partido de Isaiah Taylor (ex Murcia), cómodo de nuevo en nuestras fronteras. Cuando regrese Larkin, la pólvora de este perímetro va a ser difícil de contener y Zicic volvió a demostrar que puede ser un arma en la zona.

¿Punto de inflexión?

El Madrid recupera la senda de la victoria y vuelve a estar por encima del 50% en victorias. Se nota que es un equipo en transición que quedan muchos anclajes por fijar, donde la jerarquía debe ser marcada y los roles aceptados, aunque tener una plantilla tan larga puede ser un arma de doble filo en este sentido.

Lógicamente, esta victoria con sabor a revancha puede suponer un extra de moral, tanto para el equipo como para la afición, a la que en ocasiones le costaba entrar en calor pese al resultado y el buen hacer de Bonofiglio al micrófono.

La otra cara de la moneda es el Efes, que se pone 2-5 y el nerviosismo puede aumentar teniendo a Ataman a los mandos. De todas formas, no parece que vayan a tener problemas para entrar en el Top-8, y eso es todo lo que les hace falta porque en el cuerpo a cuerpo ni siquiera necesitarán el factor cancha para fulminar a cualquiera siempre y cuando estén todos al 100%.