Pablo Laso sufre a la vieja guardia en su regreso a Madrid: así fue su vuelta al WiZink Center

Por mucha normalidad que se intentara dar al partido, el regreso de Pablo Laso a Madrid no podía ser una noche más en el WiZink Center.

La emoción de la grada desde el mismo momento que Laso apareció por el túnel de vestuarios se trasladó a la pista, donde el técnico vitoriano no pudo contener las lágrimas.

Fueron 120 segundos de aplausos, pero la ovación bien se podría haber prolongado durante muchos más minutos si los tiempos de inicio del partido lo hubieran permitido. La grada sentía que debía devolver en un instante los años de baloncesto disfrutado que Laso les había regalado durante más de una década.

Quizás sólo le faltó un micrófono y un breve discurso para convertirse en el partido de exhibición que tuvo Luka Doncic hace un par de meses. No me malinterpreten, el encuentro entre Real Madrid y Bayern de Múnich fue competido (88-73). Sin embargo, era imposible no tener la sensación de que cada una de las personas presentes en el pabellón habían acudido para rendir homenaje a lo que consideran una leyenda del club.

En cuanto a la victoria del Real Madrid, Pablo Laso sufrió a aquellos que le han hecho ganar centenares de partidos en esta cancha: Sergio Rodríguez, Sergio Llull y Rudy Fernández. La vieja guardia comenzó el último cuarto y rompió el partido con un parcial de 14-0 en apenas tres minutos con 7 puntos de Llull (16 en total) y 5 del Chacho (11 puntos, 3 de 3 en triples) mientras Rudy parecía multiplicarse en la pista.

Ese 77-59 favorable que alcanzó el Madrid fue demasiado para un Bayern que echó de menos la dominante versión de Serge Ibaka en las últimas semanas.

El también exmadridista se quedó en 6 puntos (0 de 4 en triples) e hizo que su presencia se notara más en defensa, donde colocó 4 tapones. Sin embargo, Vincent Poirier volvió a ser el madridista más destacado gracias a sus 11 puntos, 9 rebotes y 20 de valoración.

Foto: Getty Images / Sonia Cañada