¿Por qué el ASVEL es uno de los líderes de la Euroliga? Claves para entender el proyecto

¿Por qué el ASVEL es uno de los líderes de la Euroliga? Claves para entender el proyecto

Casi nadie hubiera apostado que el ASVEL iba a empezar la Euroliga con un 3-0 de salida, un registro que solo comparte con el Barça y el Armani Milan. Tres victorias consecutivas que obligan a prestar atención a lo que está pasando en Francia, en el barrio de Villeurbanne, en la Metrópoli de Lyon. Allí, un Astroballe casi lleno vio cómo su equipo tumbaba al vigente campeón, el Anadolu Efes, en el primero de los dos encuentros de la jornada doble de Euroliga esta semana. Y en la grada, el propietario del equipo y presidente desde 2014, Tony Parker, vibrando y gritando mientras abajo, en el parqué, su hermano TJ Parker zarandeaba los sistemas del Efes de Ataman.

El ASVEL tuvo que rearmarse en verano. Jugadores que habían destacado como Gerschon Yabusele ponían rumbo a otros destinos. La lista de bajas era importante: Thomas Heurtel, ya prevista después de acabar allí la temporada, Norris Cole, Moustapha Fall (Olympiacos), Ismael Bako, Kevarrius Hayes, Amine Noua, Derrick Walton… El equipo que había ganado la liga francesa tenía que reconstruirse.

En el horizonte aparecía el nombre de Victor Wembanyama, el gran proyecto del baloncesto europeo, un pívot de 2.20 y 17 años cuyo destino es la NBA y que en Francia quieren aprovechar antes de que dé el salto, en 2023, pero el presente necesitaba más argumentos. Y los han encontrado. Principalmente, en el juego exterior, con las incorporaciones de Chris Jones y Elie Okobo, una de las sensaciones del arranque de temporada en Euroliga.

Una pareja que está brillando con grandes porcentajes (los dos superan el 50% en triples y en tiros de 2) y que promedian 18 y y 14 puntos, respectivamente. También llegaron y tienen minutos Osetkowski y un veteranazo como James Gist, pero el nombre que más flashes se está llevando es el de Kostas Antetokounmpo. El ex de los Lakers se estrena en la Euroliga a punto de cumplir 24 años y está brillando como pívot puro, aprovechando su físico para dominar los aros sin acumular demasiados errores: 11 de 14 en tiros, 8,3 puntos y 3,3 rebotes en 15 minutos por partido. A eso se suma el buen desempeño de William Howard y Paul Lecombe. Y todo mientras llega el debut de Raymar Morgan y continúa la adaptación del pívot Yousoupha Fall, ex del Baskonia.

Un equipo muy físico, con buenas capacidades defensivas, que se está mostrando muy agresivo y directo en su juego en este comienzo de temporada. El año pasado perdieron los 5 primeros partidos de la temporada y ya acumulan 3 victorias en los 3 primeros choques, ante Zalgiris, ALBA Berlin y el último, remontando 19 puntos al Anadolu Efes.

Un proyecto que, más allá del corto plazo, sigue invirtiendo en su cantera y en el equipo femenino, también élite europea pese a no tener un buen arranque de temporada. De hecho, en 2019 fue el único equipo de Europa que tenía equipos masculino y femenino disputando la máxima competición continental.

Tras la entrada del Olympique de Lyon en el accionariado en 2019, con una inyección de dinero, y con el nuevo pabellón en construcción, el equipo francés recibió hace unos meses una licencia de 10 años para garantizarse la presencia en la Euroliga a largo plazo. Un paso más en este curioso equipo, que en 2018 decidió cambiar su tradicional color verde por el negro, así como su logo: un 4 que homenaje a una de las leyendas del equipo, Alain Gilles. Todo, acompañado de un cambio de nombre, adoptando el LDLC (un equipo de esports francés) antes de su nombre histórico, con un acuerdo también por 10 temporadas. Y con otra leyenda como Nicolas Batum también invirtiendo en el equipo. Una combinación interesante de factores para que el baloncesto florezca en Lyon.