Un repaso por la trayectoria del Real Madrid en la Euroliga 2022
Por fin ha terminado este curioso año de baloncesto en Europa. Ha sido una temporada convulsa, con sorpresas y decisiones históricas. Entre ellas la de expulsar a los equipos rusos de la competición a causa de la guerra de Ucrania.
El Real Madrid ha vivido finalmente una gran temporada en el que se puede considerar como un año de altos y bajos. El resultado ha sido el subcampeonato, después de perder en la final contra el todopoderoso Anadolu Efes.
Sin duda, un buen resultado para los de Laso que demuestran que siguen aspirando a todo a medida que pasan los años. Ahora conviene repasar su trayectoria para ver las diferentes dificultades que han tenido que sobrepasar para llegar hasta aquí.
Fase de Liga Regular
Esta fase inicial (y la más larga de la competición) arrancaba de la mejor manera para los blancos. Comenzó de forma increíble con 11 victorias en los 13 primeros partidos. Esto dejaba entrever la imagen de claro favorito de los de Pablo Laso, al menos para llegar hasta la Final Four.
Sin embargo, tras la expulsión de los equipos rusos de la competición, al Real Madrid le costó remontar el vuelo. En una de las peores rachas de juego que se recuerdan dentro de la entidad madridista, los blancos cayeron hasta el cuarto puesto de la Liga Regular.
Cuartos de final
Cuando todo parecía perdido, los chicos de Laso resurgieron de sus cenizas y endosaron un rápido 3-0 al Maccabi de Tel Aviv. Fue una muestra del mejor nivel del Real Madrid en la competición, convirtiéndose en el primer equipo en acceder a la Final Four en Belgrado.
Las estadísticas del equipo en valoración general fueron las mejores de la competición. Lideraron en puntos a favor, rebotes, triples, robos, etc. En el plano individual, cabe destacar la actuación de Yabusele, el máximo anotador del equipo. Por otra parte, Gabriel Deck y Poirier dieron una gran imagen en la faceta defensiva.
La Final Four de Belgrado
A pesar de la rapidez en eliminar a su rival en la fase de cuartos de final, los blancos llegaban a la cita en Belgrado siendo, probablemente, el equipo menos favorito. Por delante en las apuestas de la Euroliga estaba el Barça de Jasikevicius, pero, sobre todo, el Anadolu Efes comandado por Shane Larkin.
En la semifinal esperaban los blaugranas. El partido fue encarnizado y muy defensivo, pero acabó decantándose del lado de los de Laso. Fue una oda al baloncesto táctico y defensivo, en una temporada de baja anotación general.
A pesar de contar con jugadores como Dante Exum, Sertaç Sanli o Nicola Mirotic, el FC Barcelona tendrá que esperar un año más para alzarse con el trofeo europeo más importante.
En la final se vivió otro duelo de infarto contra los favoritos. El Anadolu Efes es sin duda un gran equipo y así lo demostró. En otro partido sumamente táctico, finalmente se decidió todo en la última jugada. Los blancos no supieron rematar el partido y la balanza se inclinó hacia el lado turco.