Antonio Porta sobre los impagos: «Me voy a desconcentrar si me pongo a pensar en otras cosas»
En un Valladolid aquejado por la falta de liquidez, el base italiano de 29 años intenta aprovechar la oportunidad de debutar en España después de haber desarrollado su carrera en Italia. Ganas no le quedan y su entrenador, Roberto González, demostró en su primer partido el pasado fin de semana que está decidido a que termine siendo el primer base del equipo.
Gigantes: Llegas a un equipo con tremendos problemas económicos, pero en el Givova Scafati de la Lega Due la situación no era mejor…
Porta: Pienso en este momento en jugar y en dar la mejor mano al equipo, de la mejor forma. Me concentro en ganar la mayor parte de los partidos. Ésa tiene que ser mi forma de pensar y todos los problemas quedan aparte. Se verá al final del año. Me gusta hacerlo así porque me voy a desconcentrar si me pongo a pensar en otras cosas. Me voy a poner a jugar y en hacerlo de la mejor manera.
G: Es una pena que no hayas estado en esta 2012-2013 en un solo equipo sin impagos.
P: En mi equipo anterior también tenía unos problemas económicos. Además, no me encontraba muy bien. Decidí cambiar y no sabía qué podía salir. Lo del Valladolid me gustó porque era un sueño jugar en España, en una de las mejores ligas del mundo por donde han pasado los mejores jugadores. Lo tomo con mucha energía positiva. Respecto al Valladolid, sabía que el equipo tenía unos problemas económicos y algunos jugadores se habían ido. Me he encontrado un gran grupo con grandes personas. En un solo día gracias a compañeros me pude adaptar muy bien. Todo fue muy rápido. No había tiempo para pensar.
G: Como bien dices, has tenido muy poco tiempo para adaptarte y ha sido llegar y besar el santo. Victoria ante el Estu in extremis jugando 20 minutos. ¿Cuántos sistemas de jugadas te sabías antes del partido?
P: Recorrimos un poco los sistemas y el entrenador fue muy claro conmigo. Así todo fue más fácil y las cosas pudieron salir mejor.
G: Eres un jugador con pasaportes italiano y argentino. ¿Cuál ha sido tu vínculo con Italia?
P: Tengo doble nacionalidad italiana-argentina conseguida a través de mi abuela paterna, pero también tengo familia catalana aunque ya no queda nadie en España. Agradezco mucho a los clubes de Italia y de Europa porque me han regalado todos estos años. Estuve en Italia desde 2002 menos una temporada en 2007-2008 en la que fui al Spartak. He podido hacerlo de la mejor manera posible. Hubo momentos buenos y malos y siempre superé los obstáculos. Siempre trato de sacar algo bueno de cada temporada. A lo mejor el año pasado jugué bien a nivel individual pero luego a nivel de equipo no fue tan bien. Lo que más valoro es que mis equipos vayan bien. El resultado individual no me importa, se queda en un segundo plano.
G: Renfroe, el base al que sustituiste en el Valladolid porque fichó por el Brose, precisamente venía de la Lega Due. ¿Por qué pasaste de jugar en la Lega a la Lega Due en las dos últimas temporadas?
P: Quise jugar y ser protagonista con más minutos para tener el mando del equipo. Verona me ofreció un muy buen proyecto para llegar a la Lega otra vez en la 2011-2012. Eso me motivó. Lo cogí como vino.
G: ¿Has notado una gran diferencia entre la Lega y la Liga Endesa?
P: Seguramente hay una diferencia muy importante en lo físico entre la Lega y la Liga Endesa. Los jugadores son más grandes. El juego es más prolijo.
G: Por último, creo que lo más destacable de tu biografía es el bronce en los JJ.OO. de 2008…
P: Jugar en los JJ.OO. fue lo más grande que me pasó en mi carrera. Es un sueño realizado y por lo que luché durante muchos años en el baloncesto. Es lo que amo y lo que más me gusta. Es un premio. Soy un agradecido. Todos los jugadores siempre intentan lograr lo máximo en su carrera y en mi caso se dio así. No tuve una gran participación porque venía de una lesión importante pero pude recuperarme justo a tiempo para poder estar y fue muy importante estar para ayudar al equipo. No sólo se suma en el campo, sino también en el banquillo. Al final todo suma y ayuda a ganar. Tengo la medalla en casa muy bien guardada. Cada tanto la miro y todavía no me lo puedo creer.