El confinamiento y un embarazo: Brock Motum reflexiona sobre esta experiencia

El confinamiento y un embarazo: Brock Motum reflexiona sobre esta experiencia

Brock Motum, jugador del Valencia, explica cómo lidia con el parón por el coronavirus con su pareja en pleno embarazo

Los clubes de la Liga Endesa enviaron hace una semana a los jugadores a sus casas por el estado de alarma decretado en España tras la rápida expansión del coronavirus por algunos puntos del país. Uno de los primeros focos peligrosos de esta enfermedad fue la Comunidad Valenciana. Su equipo de baloncesto en la máxima categoría, el Valencia Basket, también disputa la Euroliga e incluso llegó a jugar un partido a puerta cerrada en su pabellón ante la amenaza del virus. Uno de los que está viviendo una doble situación especial es uno de los jugadores de Ponsarnau, el alero australiano Brock Motum.

Al jugador, ex de Efes y Zalgiris, le ha caído este confinamiento por el coronavirus en los últimos meses de embarazo de su pareja, Martyna. Hace unos días contó cómo están viviendo la situación en SEN Breakfast: «Saldrá de cuentas en mayo, así que veremos…».

Éstas son algunas de las reflexiones que hace Brock Motum sobre esta experiencia:

«Tuvimos que viajar a Estambul porque teníamos un partido contra el Efes. Allí nos dijeron: ‘Chicos, el partido está cancelado’. Menos mal que teníamos un chárter, se pudo cambiar la hora y nos fuimos rápido… Desde ese momento estamos encerrados» 

«Tenemos que ir al hospital para los chequeos. Hay policías en las calles y sólo se puede salir de tu casa si vas a trabajar, al hospital o a la farmacia. Así que tendré que repasar mis lecciones de español por si tengo que explicarles, si me los encuentro, que tenemos que pasar por ella» 

«Es un sentimiento terrible. Las calles están usualmente llenas. Además empezaba a llegar el calor, por lo que en las últimas semanas había muchísima gente ahí, mucho bullicio. Ahora miras y ves a un par de coches cada hora y casi nadie paseando, hay algunas personas con niños en nuestro patio pero poco más. Te hace sentir extraño. Hay gente que hasta se comunica a gritos desde los balcones. Es raro, pero es lo que toca hacer en estos momentos» 

«Martyna está bien. Fue a la compra antes de que yo lo planteara, así que tenemos lo esencial por si la cosa se pone tan fea como está en Italia. No hacemos mucho en casa, así que en tres días la limpió de arriba a abajo como seis veces. Estamos muy bien esterilizados, así que no hay ningún peligro de que cojamos el coronavirus aquí»