El Unicaja se complica los playoffs ante el CAI (68-88)
Pitos en el Martín Carpena por el enésimo esperpento de los de Repesa. 20 abajo ante un rival directo, el CAI. Rudez (21 puntos) y Van Rossom (19) eclipsaron a los verdes.
El CAI da una lección a Unicaja (68-88)
Pegó primero el cuadro verde con Simon firmando el 18-12 del minuto 8. Sin embargo, hay una máxima en el Unicaja: la irregularidad. El “momento Unicaja” en todo su esplendor se produjo en el segundo cuarto (como en otras muchas ocasiones). Sin circulación interior y con tiros demasiado apurados (2 de 13 en triples hasta antes del paso por vestuarios), los de Repesa encajaron un parcial de 9-24. El CAI se manejó como pez en el agua en esos instantes con Llompart ejerciendo de maestro de ceremonias y Rudez, Aguilar y Norel echando el resto (25-38, máxima diferencia en el minuto 19). Al menos Zoric pudo dejar una distancia salvable (29-40) al descanso y él era precisamente el mejor anotador de su equipo con 7 tantos, mientras que Norel y Rudez se repartieron 9 cada uno de los 40 del CAI.
Y lo que también suele suceder es la reacción a través del perímetro del Unicaja. Había un 33-46 en el electrónico después de un triple de Rudez en el minuto 23 y desde el triple se generó la reacción local. En el 48-50 del minuto 26 José Luis Abós se quejó a sus jugadores y les pidió una mejora de la circulación del balón con el bloqueo directo, pero el Unicaja estaba muy entonado y no iba a resultar fácil reactivar las ideas (53-53, minuto 29). El daño interior que estaba haciendo el Unicaja al CAI se ejemplificaba con los 13 puntos de Zoric, los 11 de Panko y los 9 de Vázquez hasta el minuto 30.
La facilidad anotadora del Van Rossom (16 puntos y 4 de 5 triples) posibilitó el 55-61 en el minuto 32. Repesa corrigió a los suyos y recurrió al típico ‘base-sistema’ y Williams puso el 61-63 a 7 minutos. Pero el CAI se dedicó a cerrar su aro y a mover el balón y después de un triple de Rudez el marcador ya era de 63-73 a falta de 5 minutos. Repesa quiso remontar con una 2-3 pero Rudez no se inquietó y colocó el 65-77 a 3 minutos. Incluso la diferencia ascendió ante el estupor de la afición verde (68-88).