El partido que nunca terminó. Gran Canaria, Urbas Fuenlabrada, un parqué y una pandemia

El partido que nunca terminó. Gran Canaria, Urbas Fuenlabrada, un parqué y una pandemia

Un duelo entre Urbas Fuenlabrada y Herbalife Gran Canaria ya nunca volverá a ser lo mismo. Hace dos temporadas el duelo que enfrentó a ambos equipos en el Fernando Martín será para siempre recordado en los libros de historia por una particularidad sin precedentes en la Liga Endesa. Que un partido se tenga que aplazar… y nunca concluya. «El partido que nunca terminó«.

Aquel 1 de febrero el equipo fuenlabreño dominaba en el marcador con claridad al descanso, pero los canarios empezaban a reaccionar tras la reanudación. Okoye lanzaba a canasta de tres y recibía una falta para acercar todavía más a su equipo desde el tiro libre (41-36). Unos tiros que nunca llegaría a realizar. El parqué del pabellón se había levantado.

A los primeros minutos de incertidumbre y parón del juego le siguió la cruda realidad. No se podía seguir jugando y el partido iba a tener que ser aplazado, los 14 minutos y 56 segundos que restaban del encuentro tendrían que ser recolocados en otra fecha para poder determinar un resultado final. ¿La fecha elegida días después? El 18 de marzo. Sin embargo, el parón de la competición por la pandemia del Covid-19 y la anulación de la liga regular para disputar la fase final de Valencia terminaría descartando la disputa de la recta final del encuentro de forma definitiva.

Un encuentro sin final ni ganador.