La situación de Pierre Oriola: cuatro meses sin jugar a la espera de Girona
Pierre Oriola no se viste de corto desde el pasado 29 de mayo. Fue en Gran Canaria, en el segundo partido de los cuartos de final de la Liga Endesa. El pívot catalán jugó 11 minutos y anotó 4 puntos. Desde entonces ya no jugaría más con el Barça en el tramo final de temporada. Ni semifinales ni la final contra el Real Madrid.
No contó para Jasikevicius en la Final Four -animó y sufrió como un aficionado más desde el banquillo- y al acabar la temporada el club azulgrana le rescindió el contrato pese a restarle dos cursos más. Sin comunicado de por medio, el Barça anunció los dorsales de la temporada 22-23 sin el hasta entonces capitán. Fue el propio Oriola el que anunció oficialmente su salida hace unos días en Instagram, lamentando las formas y explicando que “ha sido una decisión del club”.
Recientemente, en una entrevista en el podcast de “La Sotana”, Oriola dio más detalles de cómo le comunicaron el adiós: “Me reuní con Mario Bruno y Juan Carlos Navarro. Hicimos balance del curso, donde yo había tenido muchos problemas por las lesiones, y al final me dijeron que no contaban conmigo. Nos podríamos haber ahorrado la reunión”.
Oriola también reconoció que Jasikevicius no habló con él hasta pasados dos meses: “Me llamó para preguntarme si estaba enfadado. Realmente no lo estaba, cuando una etapa se acaba, se acaba y ya está”.
Sea como fuere, Oriola acumula ya cuatro meses en el dique seco. Un exceso en un entrenamiento le hizo volver a lesionarse… y de momento sigue sin poder volver a las pistas. Su futuro puede pasar por Girona, equipo con el que se le relaciona desde hace meses. La buena relación entre Oriola y Marc Gasol, así como la voluntad del jugador de seguir cerca de Barcelona, hacen el idilio más fácil.
Aíto, en la rueda de prensa previa al partido contra el Obradoiro, no esquivó la pregunta sobre una posible incorporación del de Tàrrega: «Lo importante no es que esté aquí o no, es que él se encuentre bien. Esa es la primera clave. Y cuando esté al 100% ya se hablará».
A sus 30 años recién cumplidos, Oriola quiere sentirse otra vez jugador de baloncesto.
