Las mejores frases de Roger Grimau en el regreso de El Confesionario, con Antoni Daimiel
Roger Grimau ha sido el primer invitado en la vuelta de El Confesionario, una histórica sección de Canal+ en la que Antoni Daimiel entrevistaba a personajes de nuestro baloncesto. Ahora este espacio ha regresado 20 años después a las redes sociales de ACB y en Movistar con el técnico del Barça, que ha dejado muchas frases interesantes en este primer programa. Aquí tienes algunas de ellas y el programa entero:
«Conociendo como es la casa, tengo esa ventaja o desventaja de conocerla, me he prevenido de escuchar o leer, es inevitable que se hable. Cada uno tiene su opinión y es libre de decirla. Solo puedo responder con trabajo e intentar hacerlo lo mejor posible».
«Saras ha hecho un trabajazo en el Barça, es una pesona con muchísimo carisma. Cualquier entrenador que hubiera venido después de él, lo tendría complicado. Tengo plena confianza en mí: muy agradecido por la confianza que me han dado y estamos todos remando en la misma dirección».
«Lo que no quiero es fingir, porque se nota mucho, es totalmente falso y la gente te pilla rápido, no te hace ser respetado. Tenemos un staff muy capacitado: aparte de Víctor, Carles, Xavi, Oscar… la figura de Rafa (Martínez) es un acierto absoluto por parte del club. Tenemos que estar muy contentos»
«No miro más allá del próximo partido, tengo suficiente trabajo como para estar pensando si es para varios años. Soy de partido a partido, pero más que nada por mi propia salud mental».
«Soy bastante ‘manías’, no me da para pensar mucho más allá. Como jugador era muy supersticioso, lo fui dejando como una adición poco a poco. Más que recuperarlo ahora, aparecen viejos fantasmas».
«Que no me enfade no es verdad, no tenemos que confundir tener un carácter tranquilo. Lo comparo con la educación de mis hijos: no intenté educarlos desde el grito o el castigo, sino tratar de convencerlos de las cosas. Eso no quiere decir que no haya pegado un grito o no haya castigado puntualmente. No hay que confundir que uno sea tranquilo con que no tenga carácter».
«El deporte es un juego de jugadores, todo lo que lo rodea es un mal necesario».
«En mis momentos más importantes como deportista, Navarro ha estado cerca. Primero como rival, que ya lo admiraba, luego como compañero y ahora como jefe».
«Me gusta que me digas joven porque es curioso, desde los 31 ó 32 te quieren jubilar como jugador y ahora con 45 soy joven, soy rookie, soy inexperto… ¡La vida te da muchas vueltas! Tengo la suerte de que no me duele nada, me he cuidado bastante en mi vida. Me tengo que poner a hacer deporte, esto te atropella y no te da tiempo a hacer esa media hora al día para hacer algo. Intento cuando puedo desconectar, ir a la montaña a caminar y estar con los caballos ahí en la hípica de al lado de mi casa. No montarlos, sino estar con ellos».
«Tengo varios tatuajes y este verano me hice uno. Me gustan, lo que me cuesta es encontrar el motivo para hacérmelos. Yo creo que los tatuajes tienen algo de ese momento».
«Soy bastante amarrado, durante mucho tiempo tenía el dinero guardadito. Al dinero que he podido hacer no le he sacado un súper rendimiento, pero creo que lo he invertido bien. Abrimos un centro de entrenamiento muy pionero en España, de alta intensidad, pero nos pilló la pandemia».
«Soy un tío tranquilo y callado, me gusta estar con gente aunque no sea la voz cantante, pero organizar fiestas me gusta, a la sombra…»
«A veces es necesario que te piten alguna técnica».
«La gente me dice que me peine, ¿qué voy a hacer? ¿Me peino con una raya en medio? Soy así y no voy a cambiar»
