Una carta especial: la despedida de Epi tras su no continuidad en Breogán

Una carta especial: la despedida de Epi tras su no continuidad en Breogán

Diego Epifanio no será el entrenador del Río Breogán. Así lo ha anunció el club gallego tras la consecución del ascenso a la Liga Endesa.

Esta fue la explicación del consejo de administración: Ahora vamos a comenzar un nuevo proyecto en una nueva categoría y con un perfil de equipo totalmente diferente. Miramos hacia delante y, en todo caso, queremos agradecer a Epi su trabajo y dedicación durante las dos temporadas que ha pasado con nosotros, siendo parte del tan esperado ascenso y desearle la mejor de las suertes en su futuro personal y profesional».

Unos días más tarde el propio Diego Epifanio ha emitido una carta donde expresa lo siguiente:

El pasado martes, 6 de Julio, el Consejo de Administración del C.B. Breogán me comunicó que habían tomado la decisión de que, lo mejor para la entidad, era separar nuestros caminos. Con lo doloroso que esto ha sido para mí y lo que me ha supuesto… tras ocupar unos días para hacer la mudanza, vaciar la oficina en el Pazo en el que he trabajo durante mi estancia en Lugo y dedicar un día para ver como mi hijo mayor disfrutaba del baloncesto en un Campus, lejos del ruido de lo que le sucedía a su padre, me he sentado delante del ordenador para escribir un agradecimiento a todas las personas con las que en estas dos últimas temporadas he compartido tiempo, ilusiones, miedos y alegrías. Pues ¡¡nunca choveu que non escampara!!

Lo primero, quería agradecer a las personas que pensaron que yo sería el entrenador indicado para ocupar el banquillo del Club, tras un descenso, para volver a intentar conseguir el deseado ascenso. Estaré ETERNAMENTE AGRADECIDO AL CLUB por haber apostado por mí, tras la salida de Burgos. También quería agradecer al Consejo de Administración y a los dos presidentes que han estado en el cargo durante mi aventura en Lugo, Suso y Caneda, por darme la confianza necesaria, por dejarme trabajar y tomar las decisiones que creía mejores para conseguir los objetivos que nos habíamos marcado. Quizás por las circunstancias ocurridas en el Club tras mi llegada y a la maldita pandemia, vuestro contacto con el equipo ha sido más distante, pero aun así quería daros las gracias por vuestro apoyo mientras estuvimos juntos y por vuestros esfuerzos en estas dos exigentes temporadas.

Gracias Carmen, Alfonso, Tito y también a Javier y Julio. Gracias sinceras, Narciso, por tu trato dispensado hacia mí y mi familia, especialmente, desde el verano pasado. Ahora solo puedo desearos, que las decisiones que toméis hagan que el Río Breogán aguante en la elite del baloncesto español por mucho tiempo y que las acciones del Club y sus resultados deportivos sean el orgullo de todos los breoganistas. Mucha suerte. Gracias al personal del club, a cada uno de los que formáis parte del gran equipo de la oficina, Juan Carlos, María, Marcos y Víctor. Desde mi llegada al Club vuestro trabajo me ha facilitado mi estancia en Lugo y el poder centrarme en realizar mi trabajo. Perdonad, si en algún momento os di más guerra de la que se precisaba. Gracias Quique por tu colaboración. Gracias a los empleados del Pazo, encargados de seguridad y limpieza, y a todos aquellos que habéis trabajado en los días de partido para hacer del Pazo nuestro fogar. Gracias a Olaf y Jacobo. Héctor, gracias por montar en tiempo record un video que tendremos todos en el recuerdo por mucho tiempo. Gracias a Maximus (Susana) por tu energía y apoyo, en cada ocasión en que coincidimos. Gracias a la prensa por el respeto y el trato hacia mi persona. Siempre he intentado apoyar y colaborar en lo que necesitabais para desarrollar vuestro trabajo… y si alguna vez fui un poco “toxo”, os prometo que lo hice por defender lo más sagrado del Club, el vestuario. Especialmente me gustaría agradeceros a todos aquellos que os habéis puesto en contacto conmigo tras el anuncio de mi salida, de una u otra manera, para darme ánimos y desearme lo mejor a nivel personal y profesional. Durante este tiempo como entrenador del Breo, he tenido la suerte de aprender y disfrutar mucho de los jugadores y miembros del cuerpo técnico que han formado parte del vestuario. Y de lo que más orgulloso me siento es del respeto en nuestras relaciones y sobretodo de la confianza que me habéis demostrado en los momentos más difíciles. Gracias a todos los lucenses del equipo por ayudarnos a entender el Club, la ciudad y por dar un “plus” en los momentos delicados. A todos los jugadores con los que he tenido la suerte de trabajar GRACIAS DE CORAZON.

Soy muy consciente de que la primera temporada fue complicada, éramos muchos nuevos en el club y en la liga y las lesiones nos dificultaron tener continuidad en el trabajo. Pero debo agradeceros vuestro trabajo diario, el esfuerzo por adaptaros a lo que os pedíamos y las ganas que teníais de ayudar al equipo a seguir creciendo como grupo a pesar de todos los cambios. De esta segunda temporada, lo que más os agradezco es el compromiso de todos y cada uno de vosotros, por anteponer los intereses del equipo antes que los vuestros individuales: entrenando con molestias, trabajando muy duro fuera de la pista cuando estabais lesionados, asumiendo riesgos futuros por ayudar cuanto antes al equipo, renunciando a vuestras selecciones, saliendo de un hospital corriendo tras ser papá para jugar un partido, vuestra alta responsabilidad individual ante el Covid, por ayudar y apoyar a vuestros compañeros en los momentos más duros aunque os pudiesen quitar protagonismo o minutos, por sugerir que otros compañeros permanecerían en la pista o por dejarles el honor de levantar un trofeo… lo dicho, ejemplar cada uno de vuestros comportamientos. Sé que todos querríais haber tenido más minutos o más relevancia en el juego, pero gracias por superar vuestros egos y frustraciones y poner todo vuestro talento y esfuerzo al servicio del equipo, para ayudarnos a conseguir SER UN EQUIPO en letras mayúsculas. Muchas gracias por levantaros con más fuerza tras cada tropiezo.

Mi más sincera enhorabuena por cada victoria, pero sobre todo por ayudar a dar nuestra mejor versión en cada momento importante de la temporada y conseguir ser el único equipo capaz de jugar las dos finales que se disputaron en esta complicada temporada… y encima ganarlas. Muchas gracias a los que repetíais en el vestuario, por ayudar a los nuevos a adaptarse lo más rápido posible. Gracias Salva por ser nuestro Capitán y el mejor ejemplo en el día a día. Ahora solo me queda desearos mucha suerte en vuestros futuros retos, os lo merecéis. Como os dije en Granada ha sido un VERDADERO PLACER… y la celebración inolvidable. ¡¡¡Sois la caña!!! Poder dirigir el cuerpo técnico del Breogán me ha permitido conocer grandes profesionales y magnificas personas. Leales, con espíritu crítico y colaborativo y con una gran capacidad de trabajo. Gracias a Juanchi, Dosi, Jaime y Jose por sumar vuestro granito de arena, en vuestro paso por el equipo. Prepas, aún tenemos que buscar un hueco para vernos y contarnos que tal las nuevas experiencias. Gracias a los servicios médicos, Luis y Luisa por estar siempre pendientes de las necesidades del equipo. Vuestras actuaciones han sido clave, cada vez que se nos presentó un percance. Gracias a Marzo Saude por vuestra colaboración. Gracias Pablo por tus jornadas maratonianas, por ser un gran apoyo para los jugadores y para el cuerpo técnico, por ser el “hooligan del Staff”, por tus palabras, por tus lágrimas… ¡Un gustazo Minority!!!

Gracias Rubén por subirte en marcha a un proyecto al que nos aportaste energía, exigencia y franqueza. Nuestras discusiones y tus puntos de vista, estoy convencido, me han hecho mejor profesional. Gracias Fran por adelantarte a todas las necesidades del equipo, por tener todo preparado antes de que lo necesitáramos. Un ejemplo de profesionalidad el tuyo. Por cierto, gracias por las fabes. Javi y Iago gracias por nuestras largas charlas y tiempo dedicado a preparar nuestros “Game Plan”. Gracias Javi por tu trabajo e implicación y a tu familia por vuestra ayuda y compañía en la primera temporada, lástima que en esta segunda el Covid no nos haya permitido juntarnos y que nuestros hijos hayan podido convivir más tiempo. Gracias Iago por el brillo de tus ojos, por entender lo que necesitaba en cada momento, por tus silencios y por cada una de tus aportaciones. Un lujo. MUCHAS GRACIAS A TODOS, os considero mis amigos aparte de grandes profesionales. Han sido muchas horas dentro y fuera del Pazo discutiendo o comentando sobre nuestro trabajo. He aprendido mucho de y con vosotros. No os podré olvidar nunca.

Espero y deseo que los que tomen las decisiones futuras respecto al cuerpo técnico, sigan manteniendo este bloque, porque vuestro trabajo ha sido la base del éxito y vuestros conocimientos, ilusión y compromiso ayudarán a cualquiera que pueda ser vuestro jefe en la próxima temporada. Muchísima suerte. Desde mi llegada a Lugo, recibí de muchos lucenses palabras de aliento y ofrecimientos de ayuda ante cualquier necesidad… siento no haber devuelto alguna llamada o haberlo hecho tarde. Soy consciente de que dejo alguna que otra Estrella Galicia y cena pendiente…. Pero prometo hacer todo lo posible por cumplir con mi palabra.

Todo el mundo habla de Lugo como una plaza difícil, pero a lo largo de estas dos temporadas, queridos breoganistas he aprendido de vosotros, que claro qué queréis que vuestro equipo gane siempre, pero que lo que no perdonáis es que cualquiera que lleve el escudo del Breo en el pecho no se vacié cada segundo que este representando al Club. Gracias por ser exigentes con cada uno de nosotros y por apoyarnos, sobretodo, en los malos momentos. El “EFECTO PAZO” ha sido determinante en cada partido jugado en Lugo. Os juro que fue de gran ayuda vuestro apoyo en los momentos duros, pero especialmente importante sentir vuestro aliento en las salidas del equipo al campo tras el descanso o tras cada tiempo muerto. “Graciñas” a todos los que os desplazasteis a Granada en el último partido para animar, apoyar al equipo y vivir junto a nosotros un día tan especial. Quiero aprovechar para agradecer a la familia Coira Lombo y a sus allegados, por cada uno de los detalles para conmigo y mi familia. La gran acogida que me brindasteis y el tiempo que pasamos juntos hizo menos doloroso el estar lejos de los míos.

Habéis sido mi familia a 394 kilómetros de mi hogar. ¡¡Malo será, no volvernos a juntar!! Muchas gracias a los míos. A familiares y amigos que, durante el primer año, antes de la pandemia, vinisteis a visitarme o simplemente me llamasteis para preocuparos por mí, ante la imposibilidad de vernos como antes. Este segundo año os agradezco cada mensaje o llamada y las gratas sorpresas que me habéis dado en alguna ocasión. Gracias a mi familia, por entender lo que significaba para mí esta temporada. Sé que ha habido algunos momentos duros, pero siempre habéis hecho lo posible por hacerme la situación más fácil. Sobretodo quiero agradecer de forma especial a mi mujer y a mis hijos por la cantidad de kilómetros y horas de coche realizadas para simplemente darme un beso o un abrazo, independientemente del resultado del partido. Como despedida solo me queda deciros a todos que las experiencias vividas en estas dos últimas temporadas me han hecho crecer profesional y personalmente y que siempre os llevaré en mi corazón. A partir de ahora un breoganista más anda por el mundo, Ojalá algún día nuestros caminos vuelvan a coincidir. Han sido dos temporadas inolvidables, al menos para mí.

MUCHAS GRACIAS Y MUCHA SUERTE A TODA LA FAMILIA BREOGANISTA.

¡¡¡FORZA BREO!!!

Diego Epifanio