Ni ese Madrid, ni ese Barça, por José Ajero

Ni ese Madrid, ni ese Barça, por José Ajero

Nuestro compañero José Ajero analiza como ha terminado la Gran Final de la Liga Endesa entre catalanes y madridistas.

No quiero tres años sin Clásico, ni quiero tres años con él. Quiero un basket brutal como el que hemos vivido en seis días de junio. Partidas con un Real Madrid suertudo y superior. Y un Barça Lassa con horma para zapatos blancos. Me temo que pudo la fuerza del grupo. Del saberse todos importantes y no cabreados, que es la eterna cantinela de los equipos de Svetislav Pesic. Y ojo, porque no creo que sea tan malo estar cabreado con el entrenador. En cierta medida construye una línea de esfuerzo importante.

 Dicho esto, una final mediática y de este nivel de basket -no de canastas, de basket-, ayuda a lo peor de nuestro país: la eterna bifurcación Madrid-Barcelona que secuestra el 75% de nuestras reacciones. En una final de ‘hoopers’ y ajustes, entraron en juego pésimas preguntas y opiniones que son de por la noche, pero no de los que ven NBA, de los que ven los programas de antes. Qué bien estaría

 FINAL

Cuatro partidos y una imagen, como las que sustentan el imaginario de la NBA. La canasta de Jaycee Carroll, ese triple que ponía la cabeza del revés a todo el que lo viera. Antes una paliza, después un gran ajuste de Pesic y una gran respuesta del Palau, al que salvó un fallo de Thompkins -es pura seda al poste… y al triple-. Un día un tipo que sabe de números y de mercado, me dijo que habría hecho una carrera de 10 millones en la NBA… pero se dejó una rodilla en Los Angeles.

En el cuarto, el Madrid fue una máquina de entereza y opciones, apoyados en un gigante colosal, enfermizo en la ocupación de espacios. El mejor partido de Tavares y el peor, en 9 funciones, de Thomas Heurtel.

PESIC

No me planteo otra opción que no sea su continuidad. Un poco porque sí, y otro poco porque no sé quién debe ocupar su lugar… -si es que hay alguien disponible (Jasikevicius tiene contrato)-. Nos dijo cuando acabó la noche que tiene encima de la mesa dos años más- Es evidente queno cuenta con el favor total de la plantilla, pero tampoco con un odio visceral. El fan le quiere y canta. Y el Barça Lassa solo ha tenido estabilidad de su mano en un lustro. Por cierto, Pablo Laso movió mejor las cartas -las tenía mejores-, pero Pesic llevó la iniciativa en algunos lares de la serie, como los tres jugadores altos y sin posición y los dos bases juntos. 

LASO

Mirad en twitter y veréis todo lo que ha ganado ya Laso. La gente duerme con las plantillas hechas, a la espera de publicarlas en cuanto que gana o se mete en una final. La gestión de su vida al cargo del equipo es sublime. Aparece cuando se le espera y desaparece cuando se le desea. No puede ser casualidad el castigo a Heurtel en este partido, la mayor presencia de Ayón y todos esos cuatro partidos en los que Gabriel Deck ha sido titular.

MADRID

La virtud perpetua del Madrid no es tanto la victoria como el saber adaptarse a las nuevas situaciones. Es la primera gran Copa que levantan sin sus tres MVPs de Euroliga. Lo fue el Chacho, lo fue Llull y lo ha sido Doncic. Ninguno de los tres ha estado presente en esta serie. Bueno, Llull sí, pero sus declaraciones de “dos años de mierda” y un rosco en el partido decisivo, hablan de su ausencia. Por el medio, creció la figura de los americanos y los sudamericanos. Y en el centro de todo Eddy Tavares.

 BARCELONA

Que nadie reconstruya, que se fortifique porque el equipo tiene muy buena pinta. Mucha. Es necesaria la recalificación de Pau Ribas y el recubrimiento a Pierre Oriola. También Claver es importante en este paraguas de sustento de identidad. Lo demás, yo diría que es lo que ha de dar el salto de calidad. Y lo hará. Thomas Heurtel es un cohete sideral que ganará aplomo con Corey Higgins -si sigue-; Hanga una exitosa bola de demolición y Pesic, pues Pesic. Una solución que es la menos mala y realista.