Ocampo, sobre la formación de jóvenes: “Hay que aceptar el error como parte del proceso”

Ocampo, sobre la formación de jóvenes: “Hay que aceptar el error como parte del proceso”

Tres victorias seguidas en casa, la última ante el Gipuzkoa (76-67), han permitido al Divina Seguros Joventut dejar atrás su mal inicio de curso (de 0-4 a 3-5). Una remontada a la que han contribuido jóvenes como Nenad Dimitrijevic o el flamante internacional español Xabi López-Arostegui.

De su crecimiento y de la formación de promesas ha hablado el técnico del Joventut, Diego Ocampo, tras la victoria ante el GBC. Y también analizaba la oportunidad que dan las ventanas FIBA de jugar partidos internacionales a algunos de sus jugadores: con España, López-Arostegui (20 años) y Sergi Vidal (36 años).

(Formación) «Los jugadores jóvenes es normal que jueguen dos partidos muy buenos y uno parezca que estén atontados y se les haya olvidado todo, porque eso forma parte del proceso de formación. La mejora de un jugador no es siempre una media aritmética sino que mejores un poco, ahora parece que no te sale esto pero a los dos meses sí. Es decir, lo importante es que la curva final sea ascendente. Entonces, en eso está el método y la paciencia. Cometemos errores, como una de Neno (Dimitrijevic) en un fondo, que bota cuando tiene no que botar y el pase se le escapa; o Xabi (López-Arostegui) algunas de contraataque. Esas situaciones sólo se pueden aprender jugando. Y hay que aceptar el error, aunque nos fastidie, como parte del proceso».

(Selección) «Tengo experiencia con la Selección, como entrenador y con jóvenes. Es una experiencia muy buena. Para empezar, porque estás poco tiempo, y da poco tiempo a cabrearse. Es muy intenso y estás con los mejores. Ahí están los mejores, buenos jugadores. Entrenar con buenos jugadores te hace mejor. Y luego, jugar contra estos países es bueno. Te beneficia a la hora de entrenar y a Sergi (Vidal) está haciendo un esfuerzo muy grande cada día por mejorar, da igual la edad que tenga, y jugar bien, y creo que es un justo regalo al desarrollo de su carrera. Y Xabi, un impulso más».