Entrevista a Dino Radoncic: el complicado paso de junior a senior, su gran temporada, los malos momentos…
Llevamos muchos años escuchando su nombre, pero Dino Radoncic, nacido en 1999 solo tiene 22 años cumplidos en enero. Y esta ha sido su temporada. Una de las grandes sorpresas de la Liga Endesa, promediando 11,3 puntos y 5,6 rebotes con el Acunsa GBC. Tras unas temporadas convulsas, quiere asentarse en la élite, reflexionando sobre lo que le ha costado llegar hasta aquí. La parte mental, querer dejarlo, autocrítica y exigencia… sensaciones que ahora comparte con Gigantes en esta charla.
Si hubiéramos hablado en agosto de 2020, cuando no tenías equipo…
Si me dices que voy a estar así, no te hubiera creído. Tanto yo como mi familia esperábamos crecer, jugar minutos y aprender. Y a ver dónde llegábamos. Y por suerte he podido dar un nivel alto, pelear por la permanencia y luchar cada semana. La verdad es que nadie se lo esperaba.
Has estado en equipos de primerísimo nivel, jugando Euroliga, y ahora has vivido una experiencia distinta, luchando por evitar el descenso, con menos recursos… ¿Qué lecciones te llevas de esta época?
Es una lección enorme. Algo que creo que muchos jugadores han pasado. Saber que cada fin de semana es una final, llegar a esos partidos sabiendo lo que hay que trabajar y remar para una victoria. Siempre es algo difícil y es una motivación. Este año hemos jugado contra muchas adversidades. Mucha gente no pensaba que podíamos jugar así y hemos demostrado un gran corazón. Estoy muy orgulloso de formar parte de este equipo.
Pase lo que pase, habéis dado más nivel del que muchos pensábamos…
Nosotros ante todo somos profesionales. Cada uno de nosotros llegamos a este equipo a última hora, a mitad de agosto, sabiendo lo que había. Y sabíamos los comentarios que podía haber. Entendimos la situación del club perfectamente y los comentarios que llegaban. Teníamos que ser profesionales, demostrar para qué nos habían contratado, y mostrar si de verdad teníamos el nivel. Obviamente oíamos esos comentarios: que si éramos una banda, que si éramos un equipo para LEB… Con toda esa presión hemos luchado.
Una buena ciudad para vivir, Donosti, ¿no? ¿Has podido conocerlo?
Es una ciudad muy acogedora y me ha encantado. Es muy bonita, como sabe todo el mundo, y tiene muchas cosas por ver y hacer. El covid no nos ha permitido hacer muchas cosas, pero he podido hacer algo de turismo. Estoy encantado y esta ciudad va a ser un gran recuerdo siempre para mí. Seguro que volveré y nunca olvidaré lo que han hecho por mí y cómo apostaron tanto los dirigentes del GBC como el entrenador, Marcelo Nicola.
Hace unas semanas hablabas con MARCA en una interesante entrevista. Parece que todavía a veces nos sorprendemos cuando un jugador admite que lo ha pasado mal o que, pese a tener dinero y una vida acomodada, puede tener muy malos momentos. ¿Piensas que es bueno compartirlo? ¿Te ayuda?
En este mundo con redes sociales tiene todo muy accesible. Cualquiera te puede mencionar y decir lo que piensa de ti y tu, queriendo o no, acabas leyendo muchas cosas. Lo único que puedes hacer es borrarte de todo, y eso, a día de hoy, tampoco es fácil. Yo tuve un paso muy difícil de junior a senior. La gente, con 19 o 20 años, me enterraban y me daban por muerto. Te dicen que no vas a llegar a nadar. Este año he podido dar un nivel real y creo que ha sido una temporada muy importante a nivel mental y de baloncesto. Haber sobrevivido a esos tres años duros ya es un éxito grande para mí y para toda la gente que me ha apoyado. Como dije, tuve momentos de querer dejarlo todo y volver a casa. No me apetecía jugar. No disfrutaba. Cada entrenamiento al que tenía que ir era como si me dieran un golpe en la cabeza. Pierdes el amor por el juego, por algo que has hecho toda la vida, y te preguntas. ¿Soy feliz haciendo esto?
Es bueno que lo expliquéis. A veces los aficionados o los periodistas pueden pensar que sois robots, que no os afecta lo que os pase
Al final cada uno es diferente. A mí a lo mejor me afectó de una forma diferente cuando tuve un paso difícil por Burgos. Pensaba que en Murcia iba a estar bien, y tampoco. Y piensas, ¿hasta cuándo? Me tomé un tiempo para pensar. Acabé la temporada en Tenerife y allí volví a sentirme bien. El covid no nos dejó jugar con normalidad, pero al acabar esa temporada notaba que volvía a tener esa motivación. Que quería hacer cosas. Cuando trabajas y llegan los resultados, te das cuenta de que estás haciendo lo que te gusta y eso te hace trabajar diez veces más para seguir creciendo. Este año pienso que lo he aprovechado muy bien y he vuelto a disfrutar del baloncesto.
¿Cómo nota el jugador nota cuándo le salen las cosas, que ese trabajo da sus frutos?
Es una locura pensar que el jugador que puedo ser ahora, con números buenos y todo eso, que está jugando cómodo, que hace un año, ese mismo jugador, dudaba si quería seguir siendo jugador de baloncesto. Cuando estás mal, dudas de todo. Dudas de si puedes meter una bandeja solo delante de la canasta, si te la vas a botar en el pie… Ahora, cuando miras hacia atrás, y me acuerdo de eso, tengo ganas de dar el 200% más.
Es impresionante lo que es la cabeza, al fin y al cabo. Todo ese trabajo mental. Porque es el mismo cuerpo
Bueno, el físico también cambia. Al principio no te das cuenta de algunas cosas. Por ejemplo yo este año he perdido 9 kilos. Y entiendes que así eres más rápido, más explosivo, te ayuda a defender… Y ahí entiendes lo que es el profesionalismo. Ahí ves que es el peso en el que tengo que estar, que tengo que ir al gimnasio 3 o 4 veces a la semana, que tengo que quedarme a tirar después de entrenar.
Y eso lo aprendes de los veteranos, lo ves, o no influye tanto? ¿Hay alguien que, viéndole, te haya hecho reflexionar sobre cómo se cuidaba?
Por ejemplo en Madrid mi compañero de habitación era Campazzo. Y el cambio de físico del Facu fue una locura. Ves a él cómo se cuidaba la dieta, cómo trabajaba… Y pensabas: si este cabrón lo está haciendo, teniendo títulos, MVPs, mucho dinero… ¿cómo no lo voy a hacer yo? Eso lo vas aprendiendo con los años. Vas pasando por todo eso y es necesario aprenderlo.
Tu has sido uno de esos jugadores jóvenes, con dinero, es una vida más fácil que la gente de vuestra edad. Entiendo que no será facil de gestionar eso en una ciudad como Madrid. Para ti o para cualquiera
Es difícil si no tienes la cabeza bien amueblada. Imagínate el año que coincidí con Doncic. Éramos dos chavales de 18 o 19 años viviendo una vida de jugadores del Real Madrid en Madrid. Cuando sales de eso, te das cuenta de lo que es la vida, de lo que hay que luchar mucho y trabajar. Que no te van a regalar nada y que para volver a ese nivel, te lo tienes que ganar y tienes que demostrar muchas cosas. Si me preguntas, volvería a repetir todo lo vivido si hubiera sabido que iba a llegar aquí, que ha valido la pena. Y ahora sé que haciendo las cosas bien, puedo volver al máximo nivel.
Tu estilo se adapta muy bien al basket actual. Un 3-4 fuerte, polivalente, que tira… ¿en quién te fijas ahora o en qué ha cambiado su juego?
Creo que ahora hago más cosas que antes. Este año he subido el balón, he llevado contraataques, he tirado de 3 tras botes, lancé más de 2. He hecho muchas cosas que antes no hacía. Antes era un jugador que hacía 3 cosas: cortar sin balón, ir al rebote ofensivo y tirar cuando estaba solo. Y este año yo mismo me he sorprendido haciendo cosas que pensaba: ¿Yo puedo hacer esto? Me siento más polivalente, también para defender, y eso lo quiero aprovechar en mi carrera. Por eso ahora tengo que trabajar mil veces más. Mi sueño es ser un gran jugador de Euroliga.
Hemos escuchado hablar de ti muchos años. Pero son 22 años. ¿Eso crees que ha afectado a tu carrera? ¿Que mucha gente piensa que eres más mayor?
Por verme tanto la cara estos años, muchos aficionados piensan que tengo 25 o 26 años. No pienso mucho en el futuro. Quiero tener un verano tranquilo, sabiendo que di el 100% en Donosti. Y tengo contrato con el Casademont Zaragoza. Mi deseo y mi motivación y todo por lo que voy a trabajar es por llegar a jugar al máximo nivel de mi potencial.
Y entiendo que estarás agradecido al Zaragoza. En un momento complicado, te dieron estabilidad y tranquilidad con ese contrato de 3 años
Es algo que no voy a olvidar nunca. En verano yo estaba tranquilo, pero mi familia estaba nerviosa. Llegaban ofertas de Alemania, Polonia, Balcanes… Pero no quería eso. No quería tener la sensación de que huía de aquí, de que me había rendido. Siempre estaré muy agradecido al Casademont Zaragoza y al GBC.
Fotos: Aitor Arrizabalaga / ACB
https://twitter.com/GIGANTESbasket/status/1388961175946158080