Ricky Rubio se abre por completo: «Quiero jugar, pero no puedo»

Ricky Rubio

Ricky Rubio concedió a Jordi Évole una entrevista para romper su silencio. El base catalán, en proceso de tomar una decisión acerca de su futuro, explicó en La Sexta todo lo vivido durante los últimos años y diversas situaciones que le llevaron hasta un pozo oscuro del que sigue intentando salir. Repasamos algunas de sus declaraciones acerca de la NBA, la Selección Española, su renuncia, etc.

Las palabras de Ricky Rubio

Su lesión de rodilla y posterior renuncia: «No quería ni coger el teléfono porque yo sabía que me había roto. Y mi primera reacción es ‘esto no me ha pasado a mí, pero se van a cagar porque voy a volver más fuerte que nunca”. Estoy un año enfadado con el mundo, con una sensación que no entiendo. Me miro en un espejo y veo que algo no va bien. Pedí ayuda como supe. Esa tarde me venía a ver mi mujer, porque teníamos la tarde libre. Y le digo: ‘Me tienes que ayudar, me tienes que ayudar a hacer las maletas’. Se rio y me dijo: ‘Va, va. Vamos a darle una vuelta’. Le respondí que ‘Yo no las puedo hacer, no me puedo ir, pero me tienes que ayudar. Hay un pensamiento muy difícil y no quiero magnificarlo. Una de las noches en el hotel dije «no quiero seguir». Ya no con el baloncesto, sino con la vida. Hay un momento en el que todo te pesa tanto… Cuando dije que paraba, parecía que me moría. Que mi vida no tenía sentido».

La imagen de sí mismo y Pau Gasol: «Para mí nunca nada era suficiente. Uno de los espejos que me he mirado más ha sido Pau Gasol. A mí me parecía que tenía que superar su carrera. Pero si es un extraterrestre. Quería preguntarle si se lo ha pasado bien durante este camino. Lo hice ahora, demasiado tarde. Le dije que cuando yo salía a la cancha pensaba que era el peor y a través de allí encontraba la motivación. Y él me dijo ‘pues yo pensaba que era el mejor'». A lo que le respondí: ‘Cabron, ¿y por qué no me lo dijiste el primer día?’.

¿Seguir o no seguir?: “Me gustaría jugar sin todo lo demás y sin ser Ricky Rubio. Yo quiero jugar a baloncesto, pero no puedo. Quiero jugar. Estoy exprimiendo el máximo para ver si realmente puedo. La respuesta cada día es más clara. Es difícil. No sabemos todas las respuestas, eso lo he aprendido. En 5 años me gustaría decirte que no me arrepiento de la decisión que tomé”.

El Mundial de 2019 y la dedicación total: “Fui el MVP, pero no estaba eufórico, porque para mí no era suficiente. Cuando estaba recibiendo el premio me dije: ‘Soy un farsante. Yo no me merezco esto». Un momento de gloria, pero que vivía “desde el sufrimiento”. “Yo pensaba que en cualquier momento me iban a quitar los poderes. Era como un robot y no me permitía fallar en esa rutina. No era normal. Dos días después de nacer mi hijo, dejo a mi mujer en Phoenix con él y yo me voy a jugar. Mirando hacia atrás, pienso que fue una salvajada. Y suerte que pude estar en el nacimiento de mi hijo. Igual que cuando murió mi madre. Recuerdo estar entrenando en el jardín y ella mirando desde la cama. Yo quería estar las 24 horas»

La enfermedad de su madre: «Le detectan cáncer en el 2012 y está tres o cuatro años con tratamientos. El último año, en la temporada 15-16, estoy muy jodido. Yo salía del coche y llamaba a mi madre. En el 2015 empiezan a ir las cosas muy mal y ella no quiere que lo vea, pero me colgaba porque tenía que vomitar».

Sobre Lamine Yamal: «Creo que se le está dando una responsabilidad a un niño que igual aún no está preparado, porque parece que porque juegues bien al fútbol en este caso, tenga que saber manejarlo todo. Mira mi hijo de 5 años. En casa no hablamos de fútbol, de baloncesto poco y de deporte en general poco. Yo veo algo de baloncesto, pero fútbol no vemos, y mi hijo de cinco años se apuntó a fútbol, porque ahí empezaron el fútbol en el colegio, y le compraron unas zapatillas para su cumpleaños. Y me preguntó ‘¿Son las de Lamine Yamal?’. Yo dije: ‘¿qué? si este nombre no ha estado en casa’. Pues en el colegio se habla. Creo que la influencia que tiene él en los jóvenes, y es un claro ejemplo mi hijo, se van a fijar en alguien que tiene una responsabilidad muy grande. ¿Le están formando y preparando suficiente para saber eso? ¿Es consciente también de aceptar esa responsabilidad o como sociedad le tenemos que exigir esa responsabilidad solo porque juegue bien al fútbol?»

La NBA: “No llegué a hacer amigos, eran compañeros. Por mi forma de ser, me cuesta mucho abrirme y conectar y no he sabido tampoco enfrentarme al conflicto. En ningún momentos me enamoré ni de la cultura ni de las tradiciones. Han convertido la NBA en un show. Han dejado el amor del baloncesto. ¿Qué me llevo de EE UU? Lo que no haría, no lo que haría”.