El papel de Usman Garuba en el Real Madrid tras el no de Zizic

El papel de Usman Garuba en el Real Madrid tras el no de Zizic

Mickey y Zizic han dejado al Real Madrid sólo con Tavares como pívot. El que le dará oxígeno será Usman Garuba

El Real Madrid se enfrenta a una nueva temporada, una nueva prueba para que quede patente que el proyecto de Pablo Laso que tantas alegrías les ha reportado en los últimos años sigue más vivo que nunca. Lo hace en circunstancias difíciles, como los demás equipos por la pandemia. En su caso, habiendo ganado la Copa del Rey antes del parón y con un destacado borrón después, en la burbuja de la Liga Endesa en Valencia, para dar la bienvenida a las vacaciones y a una nueva campaña.

Las dificultades económicas con la reducción de partidos y la imposibilidad de acoger a aficionados son para todos. En el caso del Madrid, además, se ha sumado el ‘caso Campazzo’. Los dimes y diretes con el base argentino, que tiene como objetivo a corto plazo irse a la NBA, han salpicado una planificación en la que se contaba con la recuperación de Carlos Alocén y con reforzar la plantilla, como ha ocurrido con un Alberto Abalde por el que se ha pagado una cláusula de rescisión de 1,5 millones. Se quiso hacer un cambio más, esta vez en el juego interior, pero ahí se ha producido el mayor problema para la dirección deportiva: si no salía Facu Campazzo y dejaba en caja los 6 millones de su liberación, no había dinero para nadie más.

El pacto con Jordan Mickey, que no estaba del todo conforme con su puesto en la plantilla, y la salida de Salah Mejri, de nuevo en China, dejaba sitio a la otra gran apuesta del Real para la 2020/21: Ante Zizic, pívot croata recién llegado de la NBA. La indecisión del club blanco a firmar con él un acuerdo que, por otra parte, ya estaba apalabrado hizo que el jugador optara por irse a otro equipo, al Maccabi, y dejar al Madrid con una mano delante y otra detrás. Hora para que Laso, con Liga y Euroliga de nuevo en el horizonte, plantee una nueva estrategia para poder subsistir.

El hombre clave podría ser Usman Garuba. Ha cumplido 18 años en este agitado 2020 pero ya se ve como la alternativa a Walter Tavares, la referencia en el puesto de ‘5’, y dando una vuelta de tuerca más para hacer del juego interior madridista algo incluso más potente que antes.

El crecimiento de Usman Garuba, a pasos agigantados

«Estoy muy contento de este segundo año, de poder compartir vestuario con los mejores jugadores. Aprendiendo de ellos e intentando aportar mucho más que el año pasado», destacaba Usman Garuba tras uno de los partidos de pretemporada. En efecto, pese a sólo tener 18, ésta será su segunda temporada como miembro de pleno derecho de la primera plantilla. En la primera ya se las arregló para promediar 6,4 de valoración en competición europea y de firmar topes de 13 puntos y 13 rebotes en la Liga Endesa.

¿Por qué se quiere un paso más del madrileño y se quiere ya? Es necesidad. Las miradas estarán sobre él, también teniendo en cuenta de que estará en todas las predicciones para el Draft NBA 2021, al igual que su nuevo compañero Carlos Alocén.

El cambio a última hora de Zizic y las dos salidas dejan más descubierta la posición de pívot. Tavares, referente en el Viejo Continente durante los tres últimos años desde su regreso de Estados Unidos, seguirá marcando diferencias pero Laso necesita más variantes que las que aportan Randolph y Thompkins, los dos encargados de la posición de ala-pívot. La calidad de los dos estadounidenses es indiscutible, pero su juego no sorprende a muchos y durante la pasada temporada el nuevo aire que aportó Garuba durante minutos puntuales ayudó incluso a ganar algún partido de enjundia. El otro de la rotación es Reyes, que será el maestro perfecto para un Garuba en plena evolución.

En estos primeros partidos de la pretemporada 2020, sin embargo, Laso le ha probado incluso al lado de Tavares. Por altura es más lógico que esté cubriendo una posición más exterior, ayudando a la movilidad de los defensores y protegiéndose del daño que le puede hacer un pívot rival que le supere por mucho en centímetros. Si se quiere tomar esa vía y que -sobre todo- Thompkins sea el que juegue al poste y dé el relevo a Tavares, hay un punto importante a desarrollar para Garuba: el tiro exterior. Y parece que ahí también hay partido. Se le ha visto una mecánica mucho más pulida, alguna jugada para que permanezca en la esquina y no tenga que ir al bloqueo, metiendo triples… Su futuro, viendo por los derroteros por los que va el baloncesto, también pasa por ahí.

En definitiva, una nueva temporada en la que Usman Garuba ya entra de lleno en escena. Y con Laso muy encima de su mejora para que ésta sea de valía para el grupo. Garuba ya no es solo un canterano, ya es un jugador de pleno de derecho del primer equipo. Y su concurso esta temporada se antoja vital.