Hablamos con Claudia Soriano: inquietudes, sensaciones, evolución…

Claudia Soriano

Sus inquietudes, que no son pocas, van mucho más allá del mundo del baloncesto. La música, cultura, psicología y naturaleza están muy presentes en su vida, así como su círculo de amigas y familia. Sin embargo, es su progresión sobre las pistas lo que ha llevado a Claudia Soriano a ser reconocida en los Premios Gigantes 2025. Ahora, en estas páginas, ha llegado el momento de conocer qué se esconde detrás.

Gigantes del Basket: Desde LF2 con Baxi Ferrol hasta la Selección Española de la mano de Durán Maquinaria Ensino. ¿Es fácil de gestionar semejante ascenso en poco más de dos años?

Claudia Soriano: Ha sido bastante natural todo, aunque pueda parecer muy fuerte cuando lo dices en voz alta. Yo lo he notado muy progresivo. He tenido la suerte de estar con gente que lo ha hecho todo muy fácil y en ningún momento he sentido que me ahogaba por ir tan deprisa.

G: ¿Has sido realmente consciente de todo lo que ha ido sucediendo?

CS: Consciente, sí, pero he intentado no darle demasiada importancia a nada. Normalizarlo, naturalizarlo, porque si no me iba a agobiar. Igual que venir a estos premios, he intentado enfocarlo de manera racional y decir: «Bueno, no pasa nada, son cosas que vienen». Intento que los hechos no me sobrepasen. Aunque hay momentos para todo: momentos en los que lo ves y te agobias o te alegras muchísimo y se te va la cabeza por las nubes. Pero siempre tengo gente que me ayuda a mantener los pies en el suelo.

G: Al final todo se queda un poco en Galicia.

CS: Galicia es la tierra de mi madre y me hace especial ilusión que sea allí y que lo relacione tanto con el baloncesto. Nunca había pensado en un inicio así, la verdad, pero estoy contenta de cómo se ha dado.

G: ¿Cuánto ocupa el baloncesto en tu vida?

Claudia Soriano: Ahora la mayor parte, es muy importante. Pero estoy estudiando, lo que ya requiere un tiempo. También me gusta muchísimo la música e intento buscar ratos para dedicarle tiempo, al igual que a mis amigos y planes sociales. Cualquier jugadora te dirá que cuando tu vida es solo baloncesto puede ser peligroso. Si estás bien, es muy guay, pero si estás mal… puede ser duro. Siempre he intentado cuidar esos aspectos, aunque al final soy jugadora y le dedico muchísimas horas.

G: ¿Qué es más fácil para ti: controlar el ritmo de un partido o no perderlo en una canción?

CS: Me parece más fácil con la música porque en el baloncesto voy mucho más al detalle. Lo estudio todo. En la música, como no he tenido tanta formación como me gustaría, me guío más por lo que siento. En el baloncesto quiero hacerlo perfecto, así que me cuesta más. Yo siempre intento mantener mi esencia y mi instinto, aunque en el mundo profesional hay que cuidar los detalles. Ahora bien, lo que transmito jugando y cantando creo que puede ser muy parecido.

G:¿Conectas ambos mundos?

CS: No tengo una rutina específica con la música, pero sí hago unas respiraciones prepartido para calmarme. Uso ciertas canciones con un ritmo y melodías específicas que me ayudan y acompañan.

G: Has mencionado más de una vez que eres una persona a la que le gustan las cosas que le hacen pensar.

CS: Eso es en general en la vida, no solo en el baloncesto. Me gusta aprender. Te lo puede decir la gente de mi alrededor, soy un poco pesada preguntando e interesándome por cosas diferentes. Eso me ha hecho ser quien soy ahora mismo.

G: ¿Y en la pista?

CS: Bueno, ahí tendría que darle menos vueltas a las cosas, de hecho. Cuando menos pienso, mejor juego. Va muy relacionado con lo de la música que hemos hablado: las cosas salen mejor de forma natural. Pero como base, en la LF Endesa, hay que controlar muchas cosas: la implicación de tus compañeras, cómo buscarlas, el ritmo del partido… Es algo que voy ganando con la experiencia.

G: El día de los 43 de valoración, la marca más alta de una jugadora nacional desde 2018, ¿pensaste poco?

Claudia Soriano: Pensé muy poco. Me lo estaba pasando muy bien y eso fue la clave. Los que hayan visto ese partido, verán que no hice nada diferente a lo que normalmente algo. Pero lo hice muchas más veces. Eran cosas naturales y mías. Hasta el final no me di cuenta de la locura que había hecho.

G: Ahí sí que parece que fluiste igual que cuando cantas.

CS: Ese día no pensé, solo sentí. Y la música, cuando más me sirve, es cuando simplemente siento y canto.

G: Además estás estudiando psicología. El baloncesto cuenta con una dosis emocional totalmente determinante.

CS: Sí, de hecho leo bastante a las rivales, no solo por su juego, que también. Eso me ayuda mucho atrás, a sacar el máximo provecho de mi defensa sobre ellas.

G: Unos días antes de estos premios debutaste con la Selección Española ¿Cómo de especial ha sido llegar hasta aquí siguiendo un camino no demasiado convencional?

CS: Estoy intentando normalizarlo. Ha sido todo muy progresivo, me sentía preparada y pude disfrutarlo mucho. Me daba miedo ir ahí y pasarlo mal, pero eso no sucedió. Estaba orgullosa de mi trabajo para estar ahí, sentía que me lo merecía y eso me dio tranquilidad.

G: Te estrenaste en la misma Ventana FIBA que Àngela Mataix, con quien hacías dupla de bases en Ferrol y que tampoco ha seguido una vía muy transitada.

Claudia Soriano: Cuando ella fue a la primera Ventana FIBA me sentí orgullosa y me alegré muchísimo porque se lo merece. Por todo lo que ha pasado y de lo que venía. Vivir con ella la semana del debut fue un sueño, creo que no había una mejor manera de estrenarme para mí con la Selección Española. Estar con ella, con Txell Alarcón, Elena Buenavida… he compartido mucho con ellas y se sintió todo muy familiar.