Analizamos la Supercopa LF Endesa de Helena Pueyo: el camino hasta ser nombrada MVP

Helena Pueyo

La Supercopa LF Endesa 2025 dejó este pasado fin de semana numerosos nombres propios con un brillo especial, pero ninguno como el de Helena Pueyo. La joven exterior nacional completó un torneo sobresaliente, en lo que fue una combinación de eficiencia ofensiva y seriedad atrás que terminaron por decantar la balanza a su favor en la elección de la MVP.

A sus 24 años, Pueyo tomó el testigo de otras jugadoras nacionales como Raquel Carrera, Cristina Ouviña o Marta Xargay, todas ellas receptoras de este galardón en diferentes ediciones del torneo. Aquel que abre la temporada, muestra los primeros detalles de cada equipo y traza algunas líneas de lo que pueden ser los siguientes meses de competición.

En el caso de la jugadora de Casademont Zaragoza, el inicio ha sido alentador. En la semifinal anotó 17 puntos (no 15 como dice la estadística oficial) con un 4 de 5 desde la línea exterior, y sumó 4 rebotes, 2 asistencias y 2 recuperaciones. Distribuyó alrededor del poste alto, mostró agresividad yendo al aro de forma puntual cuando divisó el espacio y encontró a las interiores que esperaban el balón en poste bajo con pases tan precisos como limpios.

«No solo es el tiro, también es cómo te llega. Si tienes un día así, tiras, tiras y tiras. Me he sentido cómoda», explicó en rueda de prensa. Y lo cierto es que todos sus lanzamientos exteriores estuvieron bien ejecutados, sin precipitarse, teniendo el espacio necesario para mantener unos porcentajes disparatados desde el pasado 22 de enero: 57 de 117. Un 48,72% de acierto, queha ido oscilando entre el 47 y el 50 durante los últimos meses.

Como ella misma afirmó, no solo es el acierto, sino la forma en la que llegaron. Ante Hozono Global Jairis, el uso y entendimiento con las jugadoras interiores resultó clave. Más allá de cómo se preparó los bloqueos para fijar defensoras, la calidad de los mismos le permitieron sacar las ventajas necesarias. El primer triple llegó así, con Merritt Hempe quedándose con Alba Prieto; la segunda secuencia comenzó con un balón interior a Fingall, quien jugó un mano a mano de nuevo con Pueyo para darle el metro justo utilizando su cuerpo para ejecutar; en el que iba a ser el tercero, pero que anotó pisando un par de centímetros la línea de tres, la secuencia se repitió con Merritt Hempe; mientras que el cuarto fue un regalo de Mariona Ortiz, quien leyó el pasito que había dado la defensa en lado débil para ayudar a Lou López Sénéchal sobre Mawuli y el quinto en transición, corriendo por carril exterior y recibiendo de Vorackova.

Menos de 24 horas más tarde, a diferencia que en la semifinal, su toma de decisiones y lecturas cambiaron por completo ante Valencia Basket. Se aprovechó de la amenaza generada por ella misma desde el exterior para repercutir en otras zonas de la cancha o distribuir más juego. Porque su casillero particular tan solo reflejó 1 asistencia (15 puntos, 7/7 T2, 3 rebotes y 2 robos), obviando que muchas ventajas iniciales y tiros liberados nacieron de sus acciones. Pueyo se mostró con más colmillo hacia canasta, penetrando y castigando desde media distancia (8 puntos desde esas zonas), aunque lo principal es que supo entender en qué momento debía soltar el balón.

La exterior alternó acciones de atacar con agresividad con balones doblados que terminaron en tiros liberados, fintas de tres para terminar metiendo balón interior y secuencias en las que tanto Fingall como Hempe (y Gueye en el desenlace) resultaron decisivas, alargando acciones que habían comenzado en la exterior y que habían provocado cambios en defensa u otros desajustes. Esta dupla interior entendió a la perfección el papel de Pueyo, esperando el balón desde la línea de 3 para ejecutar o encontrarse entre ellas. Así lo reflejó también un tiempo muerto de Carlos Cantero, en el que ordenó a su equipo hacerle llegar el balón a la balear: «Oma sube en el stagger (bloqueos indirectos consecutivos), mano a mano y que decida Pueyo. Que decida si esto (línea de fondo) o arriba». Sin dejar nada establecido del todo, que resolviera de una forma u otra ella.

A partir de aquí, una larga temporada de Liga Femenina Endesa y EuroLeague Women dará comienzo el próximo fin de semana. La segunda de Helena Pueyo en el mundo profesional después de su periplo en Arizona. Un año en el que dar un paso adelante, otro más, de una jugadora que por capacidad puede poner un baremo mínimo bien alto en el día a día. Corregir pequeños detalles de concentración atrás, mantener esa agresividad en su juego que ha ido adoptando de forma gradual -tanto en sus años en EEUU como en el todavía breve periodo que lleva en España-, ir reduciendo cada vez más los típicos altibajos que experimentan las jugadoras jóvenes, que la toma de decisiones siga evolucionando, etc. Pequeños detalles que marcan la diferencia. Esa que ayudó a Casademont Zaragoza a levantar su primera Supercopa.

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