Las palabras de Melisa Gretter en su despedida de Movistar Estudiantes
Melisa Gretter, tres temporadas después de llegar a Movistar Estudiantes, se despide del conjunto madrileño. La base argentina, querida por toda la afición y asentada como una de las mejores bases de la categoría, dice adiós para afrontar nuevos retos. Estas han sido sus últimas palabras como estudiantil.
«La sensación fue un poco amarga al terminar una temporada tan linda con esa derrota. Hay que sacar lo positivo. Hemos vivido muchísimas cosas, creo que va a quedar en el recuerdo de cada una.
Este año nos costó traer victorias fuera de casa. La Liga ha estado muy igualada en todos los sentidos. Y cuando uno juega en casa es diferente. Se nota mucho.
Se demostró que armamos un grupo increíble de trabajo. Nos llevábamos muy bien dentro y fuera de la pista. Eso no sucede muchas veces. Por eso me voy triste cuando termina la temporada, una no quiere que se acabe por estas cosas.
Laura Méndez es una jugadora a la que le gusta escuchar, que quiere seguir aprendiendo. En cada entreno y partido se me acerca y me pide consejos. Para mí fue un shock. Algo positivo. Que te tengan respeto y que quieran saber cosas. Lau asumió muy bien su papel con mi baja. Estoy muy feliz por el salto que dio esos meses.
Alberto Ortego fue uno de los que confió en mí sin conocerme. Cuando mi agente me llamó y me dijo que estaba la propuesta de Estudiantes, al día siguiente me llamó Alberto. Me transmitió muchísima confianza y su total disposición. Me dejó muy tranquila. Cuando empecé a entrenar, demostré mi trabajo y dedicación por este deporte y por los colores que iba a defender.
Por nombres, en mi segunda temporada mucha gente decía que era el mejor equipo que había tenido el Estu. Nos costó muchísimo el comienzo, no sé si por no entendernos en pista. No nos acoplábamos como equipo. Teníamos que salir del pozo. Pudimos dar el salto, aunque fue una temporada dura fuimos logrando los objetivos.
Muchas veces no me creo el recibir tanto cariño. Para mí es algo increíble y algo que jamás imaginé. En mi país ser conocida es un poco más fácil. Soy de ahí, juego con la selección… pero que me reconozcan en otros países… no solo como jugadora, también como persona. Es muy emocionante para mí.
La afición es una maldita locura. Ir a cada partido y encontrarte tanta gente apoyándote en los buenos y malos momentos… La gente iba, iba, iba. Se les escuchaba en cada momento. A mí se me ponía la piel de gallina cada vez que la Demencia empezaba a gritar. Quiero agradecerles el apoyo incondicional durante mis tres temporadas aquí.
Mis tres años en Estudiantes fueron increíbles. Jamás me imaginé volver a esta liga, a un club que me haga sentir como en casa. No quiero llorar. Para mí, Estudiantes es mi segunda casa. Voy a los clubes y digo eso, pero cuando hablé con Alberto para renovar el segundo año le dije que el sentimiento de pertenencia para mí es muy importante. A mí, los colores del equipo que representó son muy valiosos. Han sido tres años increíbles»
Foto: Estudiantes
