Final Four NCAA: Los dos primeros billetes van para los favoritos

Final Four NCAA: Los dos primeros billetes van para los favoritos

Final Four de la NCAA. Ya tenemos los primeros clasificados: Houston y Baylor no fallan

No hubo sorpresas en la primera jornada del Elite Eight y los dos favoritos consiguieron su
flamante billete a la Final Four… aunque no sin sufrimiento. Houston supo aguantar el
arreón final de Oregon State, que firmó una gran segunda mitad, mientras que Baylor fue
superior a una Arkansas que acabó sin gasolina en el momento más decisivo, incapaz de
frenar el ritmo infernal de uno de los grandes rivales a batir en este March Madness.

Oregon State Beavers (#12) 61 – Houston Cougars (#2) 67

El trabajo bien hecho tuvo recompensa. Houston ha sido, indudablemente, el mejor
equipo de su región, gracias a dos semanas de esfuerzo, entrega y un trabajo muy
completo a ambos lados de la pista. Y aunque algunos quieran quitarle dicho mérito,
hablando de un camino más fácil que los demás (han eliminado a un seed 15, un 10, un
11 y un 12), también esta es la gran magia del March Madness. Nunca mejor dicho, en
este torneo no existe el rival pequeño.

Y Oregon State mostró su cara más competitiva… en la segunda mitad. La primera fue un
absoluto monopolio de los Cougars, que dejaron a su rival en apenas 17 puntos en 20
minutos, con un trabajo sensacional del omnipresente Dejon Jarreau sobre Ethan
Thompson (11 puntos con 3/12 en tiros) y un dominio apabullante de Houston en el rebote
defensivo y ofensivo. Rebotear, correr, anotar fácil. Los Cougars tenían la receta muy
clara para el segundo tiempo, pero Wayne Tinkle, el entrenador de Oregon State, aún
tenía algún que otro as en la manga.

Los Beavers salieron con otra cara tras el descanso. Y tras unos minutos de titubeo inicial
en el que Houston estuvo cerca de cerrar el partido, el cambio a defensa zonal de Oregon
State cortocircuitó el ataque rival. Los triples de Sasser (19 puntos y 5 aciertos en apenas
25 minutos) ya no entraban, Grimes chocaba una y otra vez contra la defensa y, en un
trabajo de auténtica hormiguita, los de Tinkle empezaron a descontar. A diez. Luego, a
ocho. A seis. A cuatro… y llegando hasta a empatar el partido con un triple afortunado a
tabla de Gianni Hunt. Uno de los grandes culpables de la reacción, el trabajo interior de su
siete pies Roman Silva, cuya actividad cerca del aro desquició a Houston.

Sin embargo, en el momento que muchos otros hubieran caído, los Cougars lucieron fe y
corazón. Dos argumentos que les han llevado hasta aquí durante años, que les han
permitido crecer, temporada tras temporada, hasta alcanzar esta Final Four. Y, si además
ese corazón late en el cuerpo de Quentin Grimes, la victoria queda aún más cerca. El
escolta, que acabó con 18 puntos, estuvo fantástico en el tramo final, con varias acciones
de mucho mérito que acabaron con las opciones de Oregon State. Honor y mucho
reconocimiento para los Beavers en una temporada inolvidable. Pero Houston, esta vez,
fue una montaña imposible de escalar. 37 años más tarde, los Cougars estarán en una
Final Four.

Arkansas Razorbacks (#3) 72 – Baylor Bears (#1) 81

Frustración. Desesperación. Tristeza. Y lágrimas incontenibles. Sentimientos muy
similares, pero con un punto común: haber perdido ante Baylor. Arkansas realizó su mejor
partido en todo el torneo, pero los Bears siguen siendo un rival intratable y aseguraron su
billete a la deseada Final Four. Los de Scott Drew marcaron el ritmo en todo momento y,
aunque Arkansas intentó resistir hasta el final, acabaron atropellando a su rival con un
ritmo endiablado y cuchillos muy afilados en el perímetro.

El primer golpe, en apenas diez minutos. 11-26 de salida para Baylor, con Davion Mitchell
en el timón y Jared Butler y MaCio Teague haciendo daño desde el perímetro. Arkansas
intentaba mantenerse con vida, pero no sería hasta el final de la primera mitad que
conseguiría la dinámica adecuada, dejando a Baylor durante más de tres minutos sin
anotar, tras la tercera falta de Davion Mitchell. 38-46 al descanso y todo abierto para la
segunda mitad… si Baylor lo permitía, claro.

De la mano de JD Notae (14 puntos), Arkansas volvió a plantar cara desde el inicio, pero
esta vez, el riesgo le salió muy caro. Y es que su jugador más inspirado fue eliminado por
cinco faltas a 13:30 del final, tras una falta en ataque más que cuestionable. Eric
Musselman decidió confiar en Notae, pero la ambición del escolta le jugó una terrible
pasada… que acabó siendo más que determinante.

Sin su líder en pista, Arkansas regresó a, simplemente, seguir la estela de una Baylor que
ya nunca más miró hacia atrás. Mitchell volvía a tener el mando del partido y dos triplazos
de MaCio Teague (22 puntos, el mejor del encuentro) ponían el sello a la victoria. Los
Razorbacks acabaron sin gasolina ante el demencial ritmo de Baylor, que, 71 años más
tarde, estará en la Final Four de la NCAA. Y, posiblemente, nunca ha tenido en su historia
tantas opciones reales de levantar el título.

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