Qué cierre de ‘Sweet Sixteen’: UCLA sorprende a Alabama en el mejor partido del torneo

Qué cierre de ‘Sweet Sixteen’: UCLA sorprende a Alabama en el mejor partido del torneo

¡Menuda forma de cerrar el Sweet Sixteen! UCLA y Alabama nos regalaron un encuentro memorable, con un desenlace absolutamente impredecible. Los Bruins se acabaron llevando la victoria en la prórroga y entran en la historia del March Madness. Nunca un equipo que disputó el First Four había llegado tan lejos. Menos emoción hubo en los encuentros de Gonzaga y Michigan, que hicieron valer su condición de cabeza de serie para derrotar claramente a Creighton y Florida State. Y en el desafío final entre equipos de la Pac12, la USC de Evan Mobley se llevó el duelo ante Oregon, confirmando su estatus de equipo a seguir de cerca.

UCLA Bruins (#11) 88 – Alabama Crimson Tide (#2) 78

Y al séptimo partido, el sorpresón. UCLA consiguió romper la tendencia de un Sweet Sixteen en el que los favoritos se hicieron fuertes y derrotó a una Alabama que pagó muy caro su enorme desacierto desde el tiro libre (¿cómo se pueden fallar 14 de 25 tiros libres lanzados?) en un final de auténtico March Madness. Los Crimson Tide consiguieron forzar la prórroga con un triple a la desesperada y desde 9 metros de su ala-pívot Alex Reese… su primera y única canasta del encuentro. Pero, esta vez, UCLA no estaba dispuesta a perder.

El partido de los Bruins, en líneas generales, fue una demostración de valentía y personalidad. Los de Mick Cronin jugaron de tú a tú a uno de los mejores ataques del país, alternando el acierto en la primera mitad de Johnny Juzang (13 puntos, 11 en el primer tiempo) y con un decisivo Jaime Jaquez Jr (17 puntos y 8 rebotes) en el tramo final. El mexicano se agigantó en la prórroga y dejó fuera de combate a una Alabama cautiva del miedo a la derrota. Ni el buen partido de su base Jahvon Quinerly (20 puntos) evitó el tropiezo mayúsculo del que parecía un serio candidato al título.

De estar casi eliminado en el First Four a rozar la Final Four. UCLA quiere extender su mágico camino en esta edición del March Madness, manteniendo la sensación de solidez colectiva que les ha llevado hasta aquí. Sin embargo, su siguiente rival es un auténtico Goliat: Michigan.

Oregon Ducks (#7) 68 – USC Trojans (#6) 82

¿Es USC el gran tapado al título? Esta es la pregunta que empiezan a hacerse entrenadores y expertos en Estados Unidos. Los Trojans, tras despachar a Kansas en la anterior ronda, volvieron a mostrar un nivel de confianza y acierto altísimo ante Oregon. Probablemente, el mayor de todo el torneo. Y es que esta USC es ya mucho más que solo los dos hermanos Mobley, cuya incidencia en el juego sigue siendo mucho más que determinante, más en la defensa zonal. Isaiah se fue hasta los 13 puntos y 6 rebotes, mientras que Evan se acercó al triple-doble con 10 puntos, 8 rebotes, 6 asistencias… y el matazo del partido.

Resguardados en dicha alternativa defensiva, los Trojans despliegan sus alas de forma imparable en ataque, con gran acierto desde el triple (10/17) y sumando argumentos para seguir creciendo. Esta vez fue el veterano Isaiah White quien, con 22 puntos y 4 triples, se llevó highlights y titulares. Su siguiente reto, sin embargo, será el más difícil y llamativo de la temporada: derrotar a la invicta Gonzaga.

Creighton Bluejays (#5) 65 – Gonzaga Bulldogs (#1) 83

28 partidos, 28 victorias. La increíble máquina de baloncesto de Gonzaga sigue engrasada a la perfección y los Bulldogs no dejan víctima con vida en esta temporada. Una vez más, los de Mark Few volvieron a arrollar a su oponente con su extraordinario juego colectivo. Movimiento de balón hasta encontrar la mejor opción y una lectura insuperable de las ventajas sobre el rival. Creighton aguantó hasta el descanso, con un sensacional Marcus Zegarowski (13 de sus 19 puntos en esta mitad), pero acabó sucumbiendo ante esta auténtica apisonadora con un único objetivo en mente: el título.

Drew Timme volvió a dominar cerca del aro (22 puntos), Nembhard (17p) y Suggs (9p-6a) se repartieron el trabajo exterior y apenas notaron el desacierto de Ayayi (3/10 T3) o la poca participación de Corey Kispert. Seamos serios. ¿Hay algún equipo capaz de batirles?

Florida State Seminoles (#4) 58 – Michigan Wolverines (#1) 76

Defensa, defensa y más defensa. Florida State nunca cambió su ya clásico plan y acabó claramente superada por un equipo con muchos más recursos. Los Seminoles volvieron a acusar su falta de talento y clarividencia ofensiva, basándolo todo en el físico y la intensidad. Dos argumentos insuficientes ante una Michigan que, ronda tras ronda, sigue creciendo a velocidad imparable, liderada por un omnipresente Franz Wagner (13 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias).

Los de Juwan Howard han elevado su capacidad ofensiva, moviendo el balón con mucho sentido y explotando las virtudes exteriores e interiores (fantástico Hunter Dickinson con 14 puntos y 8 rebotes) de un equipo con muchos recursos. Sin embargo, no todo son buenas noticias para los Wolverines, que han confirmado ya la ausencia para todo el torneo final de Isaiah Livers, una de sus principales referencias ofensivas y cuya adición podía haber supuesto el salto de calidad definitivo para aspirar a todo.

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