Sweet Sixteen: Oral Roberts roza la gloria en una noche sin sorpresas

Sweet Sixteen: Oral Roberts roza la gloria en una noche sin sorpresas

Max Abmas, la gran estrella de los Golden Eagles tuvo un lanzamiento que pudo cambiar la historia. Oral Roberts se quedó a un tiro de ser el primer seed 15 en alcanzar el Elite Eight, tras competir de tú a tú ante una Arkansas que contrarrestó el mal día de Moses Moody (4/20 en tiros) con el carácter y liderazgo de Jalen Tate (22 puntos) y Justin Smith (12 puntos y 14 rebotes, 11 ofensivos). Los Razorbacks se enfrentarán en la siguiente ronda a una Baylor que, pese a firmar números terribles desde el triple (3/19) sacaron su versión más competitiva en la segunda mitad. Además, Oregon State derrotó a Loyola Chicago en un partido trabado y gris y Houston acabó con el sueño de Syracuse.

Oral Roberts Golden Eagles (#15) 70 – Arkansas Razorbacks (#3) 72

A centímetros de la historia. Así de cruel se cerró el maravilloso cuento de hadas de Oral Roberts, el gran nombre propio de esta edición del March Madness. Los Golden Eagles volvieron a competir con valentía, carácter y mucho descaro, pero acabaron sucumbiendo ante Arkansas en un tramo final que pudo caer para cualquiera de los dos lados. Ni la enésima exhibición de Max Abmas (25 puntos) sirvió para conseguir una machada que él mismo tuvo en un último intento desde el triple.

Oral Roberts dominó gran parte del partido, con el base como gran referencia y el apoyo exterior de Carlos Jurgens, especialmente en la primera mitad. A Arkansas le costaba mucho cerrar su pintura y los Golden Eagles llegaron a tener una máxima de 12 puntos ya en el segundo tiempo. Fue entonces cuando reaccionaron los de Musselman, gracias al carácter de Jalen Tate (22 puntos) y a los slaloms desbocados de Davonte Davis (16p). Precisamente, sería el propio Tate el que cambiaría el signo del marcador en el tramo final. Pero cuando Arkansas parecía tener el partido controlado, surgió el desaparecido Obanor (12 puntos y 11 rebotes) para llevar el partido a un cara o cruz final. Y esta vez, a la cenicienta le tocó cruz. Duro final para una historia inolvidable que queda escrita para siempre entre las grandes leyendas del March Madness.

Oregon State Beavers (#12) 65 – Loyola Chicago Ramblers (#8) 58

Técnicamente, es un upset. Pero nadie se atrevería a llamarlo así en esta temporada. Oregon State ha firmado un final de temporada digno de los mejores cabezas de serie. Una solidez que le ha llevado hasta el Elite Eight, desarbolando en esta ronda a una Loyola Chicago que se desesperó desde el triple (5/23) y nunca tuvo opción real de victoria. Los Beavers volvieron a completar un partido casi redondo, apoyándose en ataque en su gran y eficiente líder, el boricua Ethan Thompson (22 puntos), y llevando a su rival a uno de sus peores partidos de la temporada. Defensa, energía y corazón para rozar la Final Four. ¿Suficiente para colarse en ella?

Syracuse Orangemen (#11) 46 – Houston Cougars (#2) 62

Y Syracuse topó con el muro. Houston supo imponer su mayor físico, experiencia y agresividad defensiva en un partido que los Cougars tuvieron controlado en todo momento, obligando a Syracuse a buscar un acierto exterior que, esta vez, no encontró (5/23 en triples). Los Orangemen

apenas anotaron 14 tiros en todo el partido, firmando la menor anotación de toda su historia en un torneo final. Y es que estos Cougars empiezan sus ataques en la defensa, con una primera línea de presión muy agresiva que les permite sumar puntos fáciles. En estático, el liderazgo de Quentin Grimes y el trabajo grupal en el rebote ofensivo (11 capturas), fueron argumentos imparables para su rival. Tras dos noches exuberantes en tiro, Buddy Boeheim cerró su participación en este March Madness con 12 puntos y 3/13 en tiros. Ejemplo claro de la pegajosa defensa de una Houston que, desde un escalón menor y menos mediático, sueña ahora con emular o incluso superar el éxito de los legendarios “Phi Slamma Jamma” de Olajuwon y Drexler, que alcanzaron dos finales en los años 80.

Villanova Wildcats (#5) 51 – Baylor Bears (#1) 62

Cuando cualquier otro favorito hubiera titubeado y, posiblemente, caído… Baylor demostró su mayor entereza. Ni el 3/19 en triples ni una primera mitad desastrosa apagaron el corazón de campeón que están demostrando estos Bears. El ataque no funcionaba, así que tocaba defender y correr. Receta para una remontada llena de coraje y energía. Villanova salió a por todas, atacando a Baylor cerca del aro y obligando a los Bears a lanzamientos lejanos y, muchas veces, bien punteados. Pero el 30-23 del descanso lo cambió todo. En la segunda mitad, Baylor tenía muy clara la estrategia. Defender fuerte, rebotear y volar. Contraataque tras contraataque, encontrando espacios y canastas más comodas, supieron darle la vuelta a un partido cuyo final ya no tuvo historia. Y es que esta Baylor, incluso en un mal día, sigue dando miedo.

Pese a su derrota, el alero Brandon Slater firmó la mejor la jugada de lo que llevamos torneo. ¿Qué os parece este matazo inapelable?