Liaoning Flying Leopards, el equipo que entrena Alejandro Martínez, en la final de la Liga China. Charlamos con el técnico español

Liaoning Flying Leopards, el equipo que entrena Alejandro Martínez, en la final de la Liga China. Charlamos con el técnico español

El Liaoning Flying Leopards jugará la final de la CBA, la liga china de baloncesto. Lo hará tras imponerse por 2-0 en su eliminatoria de semifinales ante Xinjiang Flying Tigers, con el exNBA OJ Mayo y el gigante chino Han Dejun como jugadores más destacados. Ese equipo que luchará por el título está dirigido por el español Alejandro Martínez, que en su aventura asiática se está dejando notar.

Comenzó en los Leopards como técnico asistente pero el pasado mes de junio el primer técnico fue destituido y optaron por darle el mando a él. El resultado son catorce victorias en quince partidos y el billete para la final liguera, donde ya espera rival.

Gigantes ha charlado con el entrenador español, que nos cuenta cómo está viviendo la experiencia, a solo dos triunfos más de poder conquistar el título en la liga más potente de Asia.

Gigantes: En primer lugar, ¿cómo han ido las semifinales? ¿Cómo han sido los partidos?

Alejandro Martínez: «Veníamos como terceros, aquí los Playoffs los juegan los doce primeros equipos y libran la primera ronda del primero al cuarto. Juegan del quinto al duodécimo, en esta ocasión a partido único, como se hizo en España, porque estamos jugando todos en la misma ciudad. Nosotros al ser terceros nos tocó el sexto, en cuartos de final, a un partido también. Y ganamos. Se da la circunstancia de que los equipos que iban quinto y sexto jugaron para querer medirse con nosotros, porque les interesaba ser sextos y medirse con nosotros en siguiente ronda. Pero ganamos ese partido en cuartos y el resto de favoritos también ganaron.

En semifinales, el primero contra el cuarto van empatando 1-1. Guandong, el líder, acabó la liga regular 44-2, con 30 victorias seguidas. Pero el segundo partido lo perdió contra Beijing, el equipo de Jeremy Lin. Este sábado se decide el otro finalista.

Nosotros ibamos de terceros, jugábamos contra el segundo, que hizo 34-10 en liga regular. Tiene muy buen equipo, es el equipo más alto de la Liga. A nosotros históricamente siempre nos habían ganado, en cualquier eliminatoria. Eran un poco la bestia negra del club. Pero les hemos superado 2-0, el primer día les ganamos de 28, provocándoles la anotación más baja (88 puntos) en los últimos dos años. Ha ido muy bien, estamos muy contentos. La final se jugará martes, jueves y sábado (en caso de necesitar tercer partido)».

G: ¿Cuáles crees que están siendo las claves de ese buen hacer del equipo?

Martínez: «Sin duda la confianza que hemos trasladado a los jugadores. El día 27 de junio echan al entrenador de los últimos diez años, la mayoría de jugadores habían estado con él siendo juniors y seniors, tenían una relación que iba más allá solo de ser su técnico. Esa misma noche me dicen que soy el nuevo técnico. Me dijeron que teníamos que hacer lo que pudiéramos, para poder empezar la próxima temporada en plenitud de condiciones. Los jugadores no estuvieron contra mí pero sí en contra de la decisión y todo lo que conllevaba echar al anterior técnico. Hasta entonces yo estaba en los entrenamientos, hacía la técnica individual… pero tengo ciertas dudas de si algún jugador sabía cómo me llamaba. Yo les conté quién era, a quién he entrenado… y les convenzo de que la mejor formar de honrar al anterior técnico es seguir compitiendo. Ganamos esos dos primeros partidos. Perdemos el siguiente y a partir de ahí, desde el 5 de julio, hemos encadenado 12 victorias seguidas. Es decir, llevamos 14 de 15.

Las sensaciones son muy buenas, cada día me intento ganar su respeto. Ellos son mucho de tradiciones, cuesta mucho cambiar las cosas. Trato de convencerles desde la realidad que te puede dar un vídeo. Ven que lo que yo les digo es útil y sirve para ganar, entonces ahora mismo ellos están en un estado de confianza muy alto. Las dinámicas te hacen conseguir cosas que son inexplicables en algunos casos. Y ahora estamos en una dinámica muy buena».

G: Y ahora, para la final, ¿hay presión de título o vais como ‘tapados’?

Martínez: «Siempre es un equipo este que ha estado en finales y semifinales, pero en la conversación que tuvieron conmigo en junio me dijeron de salvar la temporada, sin lesiones… pero ahora estamos en la final y sabemos que no tenemos nada que perder. Si Guandong llega a la final, son los campeones del año pasado. Y el otro equipo con Lin, Udoh… y lo que supone ser un equipo de la capital del país. Son equipos con mucho potencial económico.

Nosotros hemos cumplido con creces. Todo lo que llegue bienvenido será. No tenemos ninguna presión, los jugadores están disfrutando, se lo están pasando bien en cancha. Hay un momento el último partido en el que tengo que dar descanso al pívot y juego con el cuatro de cinco, uno de los treses de cuatro, con tres bases… un equipo super ‘small ball’. Y comenzamos a jugar muy divertido, como intenté que siempre jugase el Canarias. Creo que sí vamos un poco de tapados».

G: ¿Cómo has vivido estos meses en China? ¿cómo está siendo la experiencia?

Martínez: «Había venido en agosto a un campeonato que organizaba Ji Yianlian y los días que estuve allí había gente de la Federación China, viendo quién ese entrenador que venía de España. Y cuando volví a España, me llamaron porque me querían fichar para ir de ayudante con la Sub18 Masculina. Dejé de mirar de ofertas de Europa. En noviembre fui para China, con la Sub18. Entre noviembre y diciembre les dieron seis días de vacaciones, yo me quedé en el hotel. Y estando allí empezó a entrenar la Sub17 femenina, me preguntaron qué estaba haciendo… y era básicamente turismo. Me dijeron si me importaba ayudar con la Sub17 femenina y acepté.

De allí fuimos, la Sub18 masculina y la Sub17 femenina, a Belgrado. Después fuimos a jugar el torneo de Hospitalet y después a Madrid. Me dijeron que me quedase unos días más porque coincidía con el año nuevo chino y no habría actividad. Cuando estaba haciendo la maleta, el 27 de diciembre, me llamaron y me dijeron que había un problema, el coronavirus… me dijeron ‘quédate en España hasta que te avisemos’. Resultó que se canceló el programa de las selecciones de formación, mi contrato acababa en febrero y expiró, sin poder regresar a China. Pero en ese momento, Joaquín Ruiz Lorente, segundo entrenador entonces del equipo en el que yo estoy ahora, se fue para España y por el tema de coronavirus decidió quedarse en España.

Ellos querían un entrenador, me llamaron, yo tenía visado en vigor. Dicho y hecho, el 5 de marzo llegué allí. Estuve en cuarentena catorce días. Y desde entonces estoy aquí. La experiencia es muy buena, uno es entrenador y me apetecía hacer cosas fuera de Europa. Lo complicado es que yo vine con el compromiso del club de que mi mujer vendría, cuando yo me instalara. Y con todo este tema se cerró la frontera y ella no ha podido venir. Y lo que iba a ser estar con ella, lo que a mí me hubiese gustado, se ha convertido en que llevo más de cinco meses aquí solo. Espero que pronto podamos reunirnos.

El resto bien, para mí es un país apasionante, la gente se está portando muy bien conmigo. Y como experiencia vital está siendo muy buena. Aunque el idioma es una barrera muy grande. Ya le he dicho a mi agente que quiero un profesor de chino cuatro o cinco horas a la semana, llevo aquí cinco meses y solo sé decir unas 50 palabras. Ahora vivimos en régimen de concentración en un hotel. De cara al año que viene parece ser que la primera vuelta será del mismo modo»

G: En principio llegas como miembro del staff, pero en junio pasas a ser técnico principal de forma interina, ¿cómo sucedió exactamente?

Martínez: «Llego como segundo entrenador. Había otro segundo chino también. Y luego un técnico de desarrollo, británico. También Marcos Cerveró, entrenador físico español, un fenómeno. Tenemos muy buena relación. Soy su apoyo y él es el mío, sobre todo estando lejos de casa. El caso es que el día 27 de junio decidieron cesar al entrenador y no le ofrecen el puesto al otro segundo, me lo ofrecen a mí. Ellos nombran a un técnico jefe para el año que viene, Yang Ming, un exjugador aquí, sin experiencia entrenando. Él está al lado mío porque a él en esas fechas no le podían dar licencia para dirigir. De hecho tiene que estar sentado como si fuese un delegado o alguna figura parecida.

Él va a ser el jefe el año que viene, yo le consulto, le pregunto… pero tiene cero experiencia a la hora de dirigir. Sí conoce mucho a los jugadores y rivales, es una persona muy respetada en todos sitios, también por los árbitros. Empezó algo reacio conmigo pero yo entiendo perfectamente mi rol, sé que si sigo en el equipo será como ayudante. Hay mucho trabajo ahora mismo porque el segundo entrenador chino, por un problema familiar se tuvo que ir hace dos semanas… así que preparo partidos, entrenamientos, vídeos de ataque, de defensa, los de los jugadores… edito, monto… hago el trabajo de tres personas. Duermo poco pero vamos ganando y eso te va retroalimentando. Siempre tenía a mis asistentes para ese trabajo y he tenido que aprender. Y al final me van quedado bien, la necesidad apremia y te obliga a mejorar».

G: Ocurra lo que ocurra en la final, ¿te gustaría quedarte allí la próxima temporada? ¿siguiendo en el staff de tu equipo actual o probando como técnico jefe en algún otro?

Martínez: «Yo tengo un agente chino, se está portando increíble conmigo. Lo conocí a través de Chus Mateo, que fue quien recomendó mi nombre para venir al campus el año pasado, en agosto. A partir de ahí todo ha ido rodado. Gratitud a Chus y a Alex, mi agente. La gente del equipo no me ha dicho nada para el año que viene, quizás han hablado con mi agente y no quiere decirme nada para no distraerme. Este equipo siempre está arriba, peleando por cosas importantes… creo que de asistente con Yang Ming puedo ser de gran ayuda en muchos sentidos.

Por ejemplo organizando entrenamientos, aquí suelen ser repetitivos en eso y creo que una de las cosas que ha enganchado a los jugadores es que cada día hacemos cosas distintas. Ejercicios amenos y que cumplen su función. Hemos conseguido enganchar a los jugadores en los entrenamientos.

Sé que hay por lo menos cinco equipos que han preguntado por mí, porque en eso no se cortan. Y como estamos todos en el mismo hotel… A todos les he remitido a mi agente. Hay dos equipos que se plantean que pueda ser técnico jefe, otros de ayudante. No prefiero una cosa o la otra, quiero estar en un equipo competitivo, que tenga un buen proyecto, buen General Manager, buen dueño. Para ganar hay que tener buenos jugadores, al final una cosa que dice mucho Pedro Martínez, ‘los artistas son los artistas'».

G: ¿Volver a España, a la Liga Endesa, es un objetivo en el horizonte?

Martínez: «No tengo ese objetivo en mente. Si tiene que surgir, que surja. Pero no trabajo en China para que alguien de España piense ‘oye voy a ficharle’. La gente de España me conoce, de mi etapa en Canarias, en el Betis, en Palencia, con mi trabajo en las selecciones. El que quiera fichar a Alejandro Martínez sabe a quién tiene que llamar, no es algo que me obsesione.

Tuve tres años en Canarias muy buenos. Y ahí lo dejamos. Siguieron elevando el listón y no se sabe aún su techo, cada año hacen cosas increíbles. No me obsesiona la Liga Endesa. Si me llamase un equipo de Liga Femenina 1 también iría de cabeza, o Alemania, o Polonia… cualquier sitio. Lo que voy a ir es a sitios que quieran que yo sea su entrenador, independientemente del país, categoría del equipo, masculino o femenino, incluso baloncesto de cantera. Lo que quiero es estar en sitios que crean en mí, nada más».