El efecto dominó provocado por la NBA. El resto de ligas que también pararon

El efecto dominó provocado por la NBA. El resto de ligas que también pararon

Los jugadores NBA decidieron tomar cartas en el asunto de la desiguldad racial en Estados Unidos y su plantón fue secundado por otros deportes

La importante decisión tomada por los jugadores de la NBA de no disputar sus partidos del 26 de agosto, correspondientes a los Playoffs 2020, fue secundada por otras grandes ligas norteamericanas. Dicho de otro modo, aprovechando el movimiento de fichas de la liga profesional de baloncesto, el deporte norteamericano en su mayoría dijo basta, empujado por el tiroteo sufrido por Jacob Blake en Wisconsin, presenciado en todo el planeta gracias a la globalidad que suponen hoy en día las redes sociales. Los jugadores de la NBA alzaron la voz y tomaron las medidas de protesta por la situación social que se vive en Estados Unidos de la forma que creyeron oportuna, provocando un efecto dominó en el que quedó claro que el deporte en particular y el entretenimiento en general eran secundarios. El movimiento Black Lives Matter que comenzó con la gota que colmó el vaso que supuso la muerte de George Floyd el 25 de mayo en Minneapolis ya no era suficiente.

Tres días después del incidente de Blake y, curiosamente, coincidiendo con el cuarto aniversario de la primera vez que el jugador de fútbol americano Colin Kaepernick decidió hincar su rodilla en el suelo durante el himno de los Estados Unidos, la decisión de los Milwaukee Bucks de no saltar a la cancha fue secundada por el resto de equipos de la NBA, incluidos unos Orlando Magic que ya calentaban cuando se supo que su rival no iba a jugar y que regresaron al vestuario. Significó la primera piedra de algo que fue más allá del baloncesto. Los Milwaukee Brewers y los Cincinnati Reds de la MLB de béisbol también se plantaron y dijeron que no jugarían su partido del miércoles. Tampoco se disputó el encuentro entre los San Diego Padres y los Seattle Mariners ni el que enfrentaba a Los Angeles Dodgers y los San Francisco Giants. El deporte estadounidense por excelencia, la joya de la corona y todo un emblema en el país de las barras y estrellas tanto en las grandes ciudades como en la América más profunda, también daba un golpe sobre la mesa y tres de los dieciséis choques programados para la jornada del 26 de agosto se sumaron al parón iniciado por la NBA y su protesta.

Cuando ya se había anunciado que los Brewers y los Reds tomarían el diamante, la WNBA anunció de forma oficial que no se llevarían a cabo los tres partidos que estaban previstos para ese día. Después de barajar varias opciones de protesta (ESPN habló de que los encuentros se iban a disputar parando cada siete minutos en referencia a los siete disparos recibidos por Jacob Blake), la liga femenina de baloncesto se sumó al movimiento. Algo que ya habían hecho a su manera las jugadoras de las Washington Mystics al llegar al pabellón vistiendo camisetas blancas con las letras del nombre de Blake y siete agujeros de bala en la espalda.

El fútbol tampoco se quedó de brazos cruzados y sólo se jugó el partido entre el Orlando City SC y el Nashville SC (según varias fuentes locales los jugadores no quisieron disputar el encuentro, pero finalmente acabaron saltando al césped). Los cinco duelos restantes de la jornada del miércoles de la MLS se sumaron al parón deportivo. Como también lo hizo la tenista Naomi Osaka, quien emitió un comunicado oficial en el que anunciaba que no disputaría su partido de semifinales del Western & Southern Open programado para el jueves, prefiriendo centrarse en la lucha social y por los derechos de igualdad racial. A las pocas horas de que Osaka se plantase, el torneo anunció que pararía por un día.